Las enseñanzas de Jesucristo son un gran tesoro

Primaria 2: Haz lo Justo A, 1995


Objetivo

Que cada niño sienta un mayor deseo de aprender más acerca de las enseñanzas de Jesucristo.

Preparación

  1. 1.

    Estudie con la ayuda de la oración Doctrina y Convenios 19:23–24 y José Smith—Historia 1:14–20. Vea también Mateo 3:13–16; 4:1–11; 6:9; Marcos 10:13–16; 3 Nefi 18:19; y Principios del evangelio (31110 002), capítulo 10.

  2. 2.

    Escriba en una hoja de papel Las enseñanzas de Jesucristo son un gran tesoro. Doble el papel y póngalo en una cajita o recipiente pequeño. Esconda el recipiente en el salón de clase donde sea fácil de encontrar. (Si los niños de su clase no saben leer, esconda una lámina de Jesucristo, una Biblia o un Libro de Mormón.)

  3. 3.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Los libros Canónicos.

    2. b.

      Un artículo de valor para usted.

    3. c.

      Un objeto blando.

    4. d.

      La lámina 2-37, El Sermón del Monte (Las bellas artes del evangelio 212; 62166 002); la lámina 2-38, La Primera Visión (Las bellas artes del evangelio 403; 62470 002); la lámina 2-39, El profeta José Smith (Las bellas artes del evangelio 401; 62002 002); una lámina del Profeta viviente (de una revista de la Iglesia o de la biblioteca del centro de reuniones).

  4. 4.

    Haga los arreglos necesarios para las actividades complementarias que desee llevar a cabo.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a un niño que ofrezca la primera oración.

Pregúnteles a los niños cómo les fue con la asignación que les dio la semana anterior. Si les pidió que hicieran listas o dibujos de las cosas que Jesús ha hecho por ellos a causa de Su amor, puede tomar unos minutos para hablar de las listas o dibujos con los niños.

Tenemos muchos tesoros

Actividad para despertar el interés

Muéstreles el objeto de valor personal que haya llevado a la clase. Dé algunos detalles acerca del mismo, por ejemplo, cómo se utiliza, dónde lo compró o cuánto hace que lo tiene. Dígales por qué es importante para usted y lo triste que se sentiría si se le perdiera o se rompiera o si se lo robaran. Explique que este artículo es uno de sus tesoros.

• ¿Qué es un tesoro? (Algo de gran valor.)

Relato

Cuente la historia de un niño que tenía un tesoro de valor, o puede usar la que se encuentra a continuación: Una de las amiguitas de Ruth de la escuela llevaba todos los días un medallón. Ruth pensaba que era el medallón más hermoso que jamás había visto y deseaba tener uno igual. Ruth le preguntó a su madre si algún día podía tener uno.

En la mañana de su cumpleaños, la mamá de Ruth le dio un regalo. Era una caja pequeñita envuelta en un hermoso papel y con un moño precioso. Dentro de la cajita había un hermoso medallón de oro en forma de corazón con una piedra brillante color de rosa en el centro. Ruth no lo podía creer.

Análisis

• ¿Cómo se sentía Ruth con respecto a su regalo?

• ¿Cuáles son algunos de sus tesoros? (Si lo desea, puede sugerirles algunas ideas, tales como un animalito, un juguete predilecto, un libro o un artículo de vestir.)

Las palabras de Jesucristo son un gran tesoro

Actividad de búsqueda del tesoro

Explique a los niños que hay un tesoro que todos tenemos y que es más valioso que (nombre algunas de las cosas que los niños hayan mencionado como sus tesoros). Este tesoro vale más que muchas otras cosas que nosotros tenemos. No se puede comprar con dinero, ni puede romperse, ni nadie puede robarlo. Es tan valioso que muchas personas estarían dispuestas a dar todo lo que tienen por obtenerlo, incluso la vida.

Dígales que para averiguar cuál es este tesoro tan valioso, van a buscarlo. Explique que usted ha escondido un tesoro en el salón de clase. Pida a los niños que en silencio lo busquen.

Cuando hayan encontrado la caja o recipiente, pida a uno de los niños que lea el mensaje en voz alta. Pídales que repitan las palabras del mensaje con usted. (Si escondió la lámina de Jesucristo o uno de los libros canónicos, explique que representan las enseñanzas de Jesucristo. Dígales que las enseñanzas de Jesucristo son un gran tesoro para nosotros.)

• ¿Por qué son las enseñanzas de Jesucristo un gran tesoro para nosotros?

Recalque que las enseñanzas de Jesucristo son un tesoro para nosotros porque nos dicen que podemos ser felices si seguimos a nuestro Padre Celestial y a Jesucristo.

Pasaje de las Escrituras

Lea en voz alta la primera parte de Doctrina y Convenios 19:23 (hasta donde dice palabras). Explique que Jesucristo lo dijo porque quiere que aprendamos acerca de Él y de Sus enseñanzas.

En las Escrituras podemos aprender acerca de las enseñanzas de Jesucristo

Presentación por el maestro

Muestre la lámina 2-37, El Sermón del Monte. Pida a los niños que describan lo que pasa en la lámina.

Explique que cuando el Salvador estuvo en la tierra, fue de ciudad en ciudad enseñando a la gente cómo vivir para poder ser felices y algún día regresar a vivir con nuestro Padre Celestial.

• ¿Cómo creen que la gente se sentía al escuchar a Jesús?

Explique que a veces los discípulos (ayudantes) de Jesús trataban de alejar a la gente porque Jesús estaba cansado y necesitaba descansar, pero Él siempre les dijo que le permitieran a la gente quedarse a escuchar Sus enseñanzas. Él quería que todas las personas escucharan y aprendieran para que pudieran tener gozo y felicidad para siempre.

Muestre los libros canónicos. Explique que en las Escrituras podemos aprender muchas de las enseñanzas de Jesús. Abra la Biblia en la página con el título “Nuevo Testamento”. Explique que algunas de las cosas que Jesús enseñó cuando estaba en la tierra están escritas en el Nuevo Testamento.

Juego

Ayude a los niños a comprender que Jesús impartió muchas de Sus enseñanzas por medio del ejemplo. Él quiere que sigamos su ejemplo, o sea, que hagamos lo que Él hizo. Jueguen a “Estoy pensando en … “ para ayudarles a recordar lo que Jesús hizo y enseñó.

Para jugar, pida a los niños que presten atención a los siguientes incidentes de la vida de Jesucristo y que levanten la mano cuando sepan la respuesta. Tire un objeto ligero y suave a las manos de un niño que haya alzado la mano y pídale que conteste la pregunta. Dé a todos los niños la oportunidad de contestar por lo menos una pregunta.

  1. 1.

    Estoy pensando en el día en que Jesús entró en las aguas del río Jordán con Juan el Bautista para ser bautizado (véase Mateo 3:13–15).

    • ¿Qué le sucedió a Jesús en el río Jordán?

    • ¿Cómo se bautizó Jesús? (Por inmersión.)

    • ¿Cómo se nos ha enseñado que debemos ser bautizados? (Por inmersión.)

  2. 2.

    Estoy pensando en alguien muy especial que estuvo presente en el momento en que Juan el Bautista bautizó a Jesús. Nadie podía verlo, pero Jesús y Juan el Bautista sabían que estaba allí (véase Mateo 3:16).

    • ¿En quién estoy pensando? (El Espíritu Santo.)

    • ¿Qué se nos ha enseñado que debemos hacer para recibir el don del Espíritu Santo? (Ser bautizados y confirmados.)

  3. 3.

    Estoy pensando en la ocasión en que Jesús no comió durante cuarenta días y cuarenta noches (véase Mateo 4:1–11).

    • ¿Quién trató de tentarlo? (Satanás.)

    • ¿Qué hizo Jesús? (Siempre hizo lo justo y mandó a Satanás que se fuera.)

    • ¿Qué se nos ha enseñado que hagamos cuando seamos tentados? (Debemos escoger lo correcto.)

  4. 4.

    Estoy pensando en la ocasión en que los discípulos de Jesús trataron de alejar a los niños (véase Marcos 10:13–16).

    • ¿Qué les dijo Jesús a Sus discípulos? (Que quería que se quedaran los niñitos porque los amaba.)

    • ¿A quién ama Jesús? (A todos nosotros.)

    • ¿Por qué nos enseña Jesús? (Él nos ama y quiere que seamos felices.)

  5. 5.

    Estoy pensando en la ocasión en que Jesucristo enseñó a la gente a orar (véase Mateo 6:9 y 3 Nefi 18:19).

    • ¿A quién nos dijo Jesucristo que debíamos orar?

    • ¿Cómo dijo Jesús que debemos terminar nuestras oraciones?

    • ¿Cuándo debemos orar? (Acepte todas las respuestas y recuerde a los niños que podemos orar cada vez que queramos sentirnos cerca de nuestro Padre Celestial, agradecerle o pedir Su ayuda.)

Podemos aprender acerca de las enseñanzas de Jesucristo por medio del Profeta viviente

Presentación por el maestro

Explique que podemos aprender acerca de muchas de las enseñanzas de Jesucristo leyendo las Escrituras, pero las Escrituras no contienen todas Sus enseñanzas. Jesús no dejó de enseñar cuando se fue de la tierra, sino que continúa enseñándonos por medio de los profetas. Habla con el Profeta y le dice lo que nosotros debemos saber y luego el Profeta nos dice a nosotros.

Relato de las Escrituras

Muestre la lámina 2-38, La Primera Visión, y pida a los niños que le ayuden a relatar la historia que se encuentra en José Smith—Historia 1:14–20.

Recalque que José Smith fue preparado por nuestro Padre Celestial para ser Profeta y enseñar la verdad. Nuestro Padre Celestial y Jesús se aparecieron a José y le dijeron que ninguna de las iglesias que había en la tierra en ese momento era verdadera. Luego, José Smith ayudó a Jesús a traer la Iglesia verdadera a la tierra una vez más.

• ¿Cuál es el nombre de la Iglesia de Jesucristo en la actualidad? (La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.)

Pida a los niños que repitan el nombre de la Iglesia al unísono.

Análisis de la lámina

Muestre la lámina 2-39, El profeta José Smith. Diga a los niños que José Smith fue el primer Profeta de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y fue quien ayudó a los primeros miembros de la Iglesia a saber lo que Jesús quería que hicieran.

Muestre la lámina del Profeta viviente y colóquela a un lado de la del profeta José Smith.

• ¿Quién es?

Explique a los niños que Jesucristo nos habla por medio del Profeta de la misma manera que habló con José Smith. Cuando escuchamos al Profeta, estamos escuchando las enseñanzas de Jesucristo.

Testimonio

Diga a los niños lo maravilloso que es tener un profeta. Testifique que el Profeta actual es verdaderamente un profeta que nos da las enseñanzas del Salvador.

Las enseñanzas de Jesucristo son importantes para nosotros

Relato

Diga a los niños que a veces nos olvidamos de lo maravilloso que es ser miembro de la Iglesia de Jesucristo y del gran tesoro que es tener Sus enseñanzas.

Cuénteles la historia de alguien que usted conozca que haya demostrado la importancia de aprender las enseñanzas de Jesucristo y de ser miembro de la Iglesia. Si no conoce una historia como ésa, puede utilizar la que se encuentra a continuación:

Los misioneros habían hablado con Alicia, y ella sabía que ellos le daban las enseñanzas de Jesucristo. Alicia quería ser miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, pero su padre no quería que se bautizara. Él no comprendía lo mucho que significaba para Alicia aprender acerca de las enseñanzas de Jesús y ser miembro de Su Iglesia. Su padre le pidió que esperara. Alicia esperó pero continuó asistiendo a la Iglesia y orando para que algún día su papá entendiera cuánto significaba para ella ser miembro de la Iglesia.

Al llegar la Navidad, el papá le preguntó a Alicia qué deseaba que le regalara. Ella le dijo que lo único que quería era su permiso para ser bautizada. Su padre pensó que si el bautismo era tan importante para Alicia, él le daría su autorización. Alicia se bautizó en Nochebuena. Éste fue el único regalo que recibió, pero fue un tesoro que le trajo mucha felicidad.

• ¿Qué regalo quería Alicia?

• ¿Por qué era este regalo tan importante?

Resumen

Análisis

Hable con los niños de lo agradecidos que debemos estar por tener las enseñanzas de Jesucristo. Debemos estar agradecidos porque:

  • Podemos ser bautizados de la misma manera que lo fue el Salvador.

  • Podemos recibir el don del Espíritu Santo después del bautismo.

  • Podemos orar cuando necesitamos ayuda.

  • Podemos aprender a escoger lo correcto.

  • Sabemos que nuestro Padre Celestial y Jesucristo nos aman.

  • Tenemos las Ecrituras y un profeta que nos enseña.

Testimonio

Comparta su testimonio de la veracidad de la Iglesia y diga a los niños lo agradecido que está por ser miembro de la Iglesia de Jesucristo y por poder aprender Sus enseñanzas.

Invite a cada niño a ponerse de pie y expresar la gratitud que siente por tener las enseñanzas de Jesús. (No les exija que lo hagan.) Ayúdelos según sea necesario.

Recalque que el expresar gratitud por el Salvador y Sus enseñanzas es una manera de compartir el testimonio. Diga a los niños que ellos acaban de expresar sus testimonios.

Aliente a los niños a que compartan sus testimonios con sus familiares cuando lleguen a casa. Sugiérales que cada vez que el Espíritu se los indique, pueden compartir su testimonio en la reunión de ayuno y testimonios y compartir lo que saben acerca de las enseñanzas de Jesús y de Su Iglesia verdadera.

Pida a un niño que ofrezca la última oración.

Actividades complementarias

Elija de entre las siguientes actividades aquellas que sean de mayor beneficio para los niños de su clase. Puede utilizarlas durante la lección o como repaso o resumen. Para mayor información, vea la sección “El período de clase” en “Ayudas para el maestro”.

  1. 1.

    Haga una copia para cada niño de la página con dibujos que se encuentra al final de la lección. Dígales que algunas personas guardan sus tesoros en una caja como la que se encuentra al centro de la página.

    • ¿Qué cosas pondrían ustedes en una caja de tesoros?

    Recuérdeles que algunas de las cosas más valiosas que tenemos no se pueden poner en una caja, como sucede con las enseñanzas de Jesucristo. Hable de las enseñanzas de Jesús que están representadas en los dibujos (el bautismo, la oración, la Santa Cena, el amor).

    Diga a los niños que tracen líneas que vayan desde los dibujos de las enseñanzas a la caja de tesoros, y que luego los coloreen.

  2. 2.

    Pida a los niños que, por turno, representen algunas de las cosas que Jesús nos pidió que hiciéramos mientras que los demás niños tratan de adivinar lo que se representa. Algunos ejemplos serían orar, ser reverentes, pagar el diezmo, ayudar a los padres, ser amables con los hermanos y hermanas.

  3. 3.

    Canten o repitan la letra de “Yo trato de ser como Cristo” (Canciones para los niños, pág. 40) o “Cristo me manda que brille” (Canciones para los niños, pág. 38). La letra de estas canciones se encuentra al final del manual.