Bienaventurados los pacificadores

Primaria 2: Haz lo Justo A, 1995


Objetivo

Que cada niño sienta el deseo de ser pacificador en su hogar.

Preparación

  1. 1.

    Estudie con la ayuda de la oración Mateo 5:1–12 (ó 3 Nefi 12:1–12) y 7:1–5, 12 (3 Nefi 14:1–5, 12).

  2. 2.

    Haga copias grandes de la ilustración que aparece más abajo para cada niño de su clase y para usted (guarde la suya para utilizarla en la lección 26).

  3. 3.

    Si es posible, obtenga varias fotos de familias llevando a cabo actividades agradables juntos.

  4. 4.

    Escriba en la parte superior de tantas hojitas de papel como niños tenga en su clase: “Bienaventurados los pacificadores”.

  5. 5.

    Haga arreglos para cantar o repetir con los niños la letra de “Sonrisas” (Canciones para los niños, pág. 128). La letra de esta canción se encuentra al final del manual.

  6. 6.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Una Biblia o un Libro de Mormón.

    2. b.

      Lápices regulares o de cera para todos los niños.

    3. c.

      Cartel HLJ (véase la lección 1).

    4. d.

      La lámina 2–37, El Sermón del Monte (Las bellas artes del evangelio 212; 62166 002); la lámina 2–42, Diversión en familia.

  7. 7.

    Haga los arreglos necesarios para las actividades complementarias que desee llevar a cabo.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a un niño que ofrezca la primera oración.

Pregunte a los niños cómo les fue con la asignación que les dio la semana pasada.

En nuestro hogar puede reinar la felicidad o la tristeza

Actividad para despertar el interés

Dé a cada uno de los niños una carita de papel. Pídales que canten o repitan la letra de “Sonrisas” con usted, dando vuelta a las caras según corresponda con la letra de la canción.

Análisis

Muestre la lámina 2-42, Diversión en familia, y otras que usted haya conseguido en las que se vean las familias haciendo cosas divertidas. Pida a los niños que muestren con sus caritas de papel cómo piensan que se sienten las familias que se ven en las láminas.

• ¿Por qué creen que esta gente se siente feliz?

Pida a los niños que den vuelta a las caritas para mostrar cómo se sentirían estas personas si estuvieran discutiendo y peleando.

• ¿Por qué el discutir y pelear hacen que los miembros de la familia se sientan tristes?

Actividad

Pida a los niños que den vuelta a las caritas de papel de manera que se vea la cara triste y haga que cada uno de ellos diga algo que hace infeliz a una familia. Luego pídales que den vuelta a las caritas de papel para que se vea la cara feliz y que le digan cosas que hacen feliz a una familia.

• ¿Qué prefieren ustedes: que su familia esté triste o se sienta feliz?

Recoja las caritas de papel para evitar que los niños se distraigan y devuélvaselas al final de la clase para que se las lleven a su casa.

Jesucristo nos enseñó a ser pacificadores

Análisis

Muestre la lámina 2-37, El Sermón del Monte, y pida a los niños que le digan lo que saben acerca de la lámina. Explique que Jesucristo subió al monte y enseñó a la gente muchas cosas importantes, incluso algunas maneras de tener felicidad en nuestros hogares.

Lea en voz alta Mateo 5:9 (ó 3 Nefi 14:12). Explique a los niños que Jesús instó a la gente a que fueran pacificadores. Pida a los niños que digan con usted la palabra pacificador.

• ¿Qué es un pacificador?

Explique que un pacificador es alguien que ayuda a otras personas a ser felices en lugar de estar enojados. Paz significa calma y felicidad; por lo tanto, un pacificador hace que el hogar sea un lugar de calma y felicidad.

Explique que nuestro Padre Celestial y Jesucristo son pacificadores y que cada uno de nosotros puede ser pacificador también. Jesucristo nos enseñó cómo hacerlo.

Lea en voz alta Mateo 7:12 (ó 3 Nefi 14:12). Ayude a los niños a comprender que deben tratar a los demás de la misma manera que a ellos les gusta ser tratados; así podrán ser pacificadores y ayudarán a mantener la felicidad en sus hogares.

Dramatización

Describa algunas situaciones y ayude a los niños a pensar y a representar en frente de la clase la manera en que un pacificador actuaría en cada caso. Ayúdeles a pensar en cómo hacer feliz a cada una de las personas afectadas por la situación. Utilice las situaciones que se encuentran a continuación u otras similares:

1. Te encuentras sentado tranquilamente mirando un libro cuando tu hermana viene y bruscamente te lo quita porque ella quiere leerlo.

  • ¿Cómo te gustaría que te trataran a ti?

  • ¿Qué harías o dirías si fueras un pacificador?

2. Vas a la cocina a buscar una de las galletas que más te gustan. Tu hermano corre hacia la caja de las galletas, toma la última que queda y se la come. Tú te enojas.

  • ¿Cómo te gustaría que te trataran a ti?

  • ¿Qué harías o dirías si fueras un pacificador? 3. Tú y tu amiga están dibujando. Ella se ríe de ti porque tú iluminaste el árbol de color morado. Te hizo sentir mal y pensaste en algo feo para decirle.

  • ¿Cómo te gustaría que te trataran a ti?

  • ¿Qué harías o dirías si fueras un pacificador?

Pasaje de las Escrituras

Lea otra vez o parafrasee Mateo 7:12 (ó 3 Nefi 14:12).

Cartel HLJ

Muestre el cartel HLJ. Diga a los niños que cuando tratan a otros de la manera que les gusta ser tratados, están siguiendo a Jesucristo y escogiendo lo correcto. Pida a los niños que repitan en voz alta las palabras del cartel.

Todos podemos ser pacificadores

Relato

Relate con sus propias palabras la siguiente historia que habla de ser pacificadores:

Un obispo les pidió a varios jóvenes que le ayudaran; les pidió que fueran pacificadores en sus hogares durante un mes, pero sin decir a nadie lo que estaban haciendo. Les pidió que fueran amables y considerados con los demás, y que fueran buenos ejemplos; también les pidió que trataran de disolver las peleas y que buscaran la forma de demostrar amor por sus familiares. Los jóvenes debían reunirse con el obispo dentro de un mes y contarle lo que había sucedido.

Al término del mes, los jóvenes se reunieron con el obispo para contarle los resultados de lo que habían hecho; todos dijeron que sus hogares se habían convertido en lugares más felices a causa de sus esfuerzos por ser pacificadores. (Véase Franklin D. Richards, “The Blessing of Peace”, Ensign, nov. de 1974, pág. 106.)

Análisis

• ¿Qué pidió el obispo que hicieran los jóvenes?

• ¿Qué sucedió cuando los jóvenes cumplieron con lo que el obispo les pidió?

• ¿Cómo pueden ustedes ser pacificadores en sus propios hogares?

Actividad artística

Entregue a cada niño la hojita de papel en la que escribió “Bienaventurados los pacificadores”. Lea la frase en voz alta y pida a los niños que la repitan al unísono. Dé a los niños lápices regulares o de cera para que hagan dibujos de un hogar feliz.

Aliente a los niños a colgar sus dibujos en algún lugar a la vista para que les recuerde que deben ser pacificadores.

Resumen

Canción

Reparta entre los niños las caritas de papel otra vez y canten o repitan la letra de “Sonrisas”. Recuérdeles que cuando somos pacificadores, podemos convertir el enojo en sonrisas.

Testimonio

Testifique que nuestro Padre Celestial y Jesucristo quieren que seamos pacificadores. Recuérdeles que cuando tratan de ser pacificadores en el hogar, ellos y sus familiares serán más felices.

Aliente a los niños a tratar de ser pacificadores en sus hogares durante la próxima semana. Pida a los niños que se preparen para contarle sus experiencias el próximo domingo.

Pida a un niño que ofrezca la última oración; sugiérale que le pida a nuestro Padre Celestial que ayude a los miembros de la clase a ser pacificadores en el hogar.

Actividades complementarias

Elija de entre las siguientes actividades aquellas que sean de mayor beneficio para los niños de su clase. Puede utilizarlas durante la lección o como repaso o resumen. Para mayor información, vea la sección “El período de la clase” en “Ayudas para el maestro”.

  1. 1.

    Muestre la lámina 2-3, Jesús el Cristo, u otra lámina de Jesús. Pida a los niños que hagan de cuenta que Jesucristo va a venir a visitar sus hogares. Pídales que piensen en lo felices que se sentirían si eso sucediera.

    • ¿Qué harían para prepararse?

    • ¿Cómo actuarían una vez que Jesús llegara?

    Pida a los niños que representen algunas de las cosas que harían si Jesús viniera a visitarlos. Explíqueles que si Jesús en realidad los visitara, ellos tratarían por todos los medios de ser pacificadores compartiendo lo que tienen con los demás, siendo amables unos con otros y evitando las peleas; de esa forma podrían disfrutar de los buenos sentimientos que reinarían al estar Jesús entre ellos.

    Diga a los niños que algo que les puede ayudar a ser pacificadores es pensar en cómo se comportarían si Jesús visitara su hogar.

  2. 2.

    Canten o repitan la letra de “Una familia feliz” (Canciones para los niños, pág. 104). La letra de esta canción se encuentra al final del manual.

    Recuerde a los niños que cuando son pacificadores, contribuyen a la felicidad de la familia.

  3. 3.

    Canten o repitan la letra de “Si te sientes feliz” (Canciones para los niños, pág. 125), reemplazando aplaude así por otras acciones que los niños sugieran.

    Si te sientes hoy feliz,
    aplaude así.
    Si te sientes hoy feliz,
    aplaude así.
    Si te sientes muy feliz,
    tu rostro no podrá mentir.
    Si te sientes hoy feliz,
    aplaude así.
  4. 4.

    Para demostrar a los niños que pueden controlar su reacción ante los actos de los demás, pida a dos niños que se pongan uno frente al otro. Pídale a un niño que se mantenga serio e inexpresivo, mientras que el otro niño trata de hacerle sonreír, reír o mostrar alguna otra expresión facial.

    Permita que los niños participen por turno, según lo deseen.

    Ayúdeles a comprender que deben tratar de controlar sus reacciones cuando alguien más haga algo que perturbe la paz del hogar. Por ejemplo, cuando un hermano o una hermana les grite, lo primero que quieren hacer es gritarle también, pero cuando están tratando de ser pacificadores, buscarán una mejor manera de reaccionar.