Jesucristo es el don más grande (Navidad)

Primaria 2: Haz lo Justo A, 1995


Objetivo

Que cada niño desarrolle un sentimiento de agradecimiento hacia nuestro Padre Celestial por haber enviado a Jesucristo a la tierra.

Preparación

  1. 1.

    Con espíritu de oración estudie los pasajes de Mateo 2:1–12 y Juan 3:16.

  2. 2.

    Si es posible, coloque la lámina 2-41, El nacimiento de Jesús (Las bellas artes del evangelio 200; 62116 002) dentro de una caja y envuelva la caja como para regalo. Escriba Juan 3:16 en un papelito y péguela o anéxela al regalo.

  3. 3.

    Haga una tarjeta para cada niño doblando una hoja de papel por la mitad y escribiendo Feliz Navidad al frente. Si es posible, lleve sobres para que los niños metan las tarjetas.

  4. 4.

    Dibuje o corte una estrella de papel en representación de la estrella que siguieron los Reyes Magos (al final de la lección se puede encontrar un modelo para trazar y recortar la estrella).

  5. 5.

    Lleve artículos simples de tela (tales como bufandas o batas) para usarlos como trajes para representar a María, José y los Reyes Magos. Si esto no es posible, haga etiquetas con los nombres para indicar el papel de cada niño. A su vez, lleve un muñeco para representar a Jesús y objetos (como una caja, un recipiente y un vaso) para representar los regalos de los Reyes Magos.

  6. 6.

    Haga los arreglos necesarios para cantar o recitar con los niños la letra de “Mandó a Su hijo” (Canciones para los niños, pág. 20). La letra de esta canción se encuentra al final del manual.

  7. 7.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Una Biblia.

    2. b.

      La grabación de alguna música de Navidad que sea espiritual (optativo).

    3. c.

      Lápices regulares y de cera.

    4. d.

      La lámina 2-7, Los reyes magos (Las bellas artes del evangelio 203; 62120 002).

  8. 8.

    Haga los arreglos necesarios para las actividades complementarias que desee llevar a cabo.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a un niño que ofrezca la primera oración.

Pregunte a los niños cómo les fue con la asignación que les dio la semana pasada.

El nacimiento de Jesucristo fue un gran regalo

Actividad para despertar el interés

Muestre a los niños el paquete envuelto para regalo. Dígales que dentro hay un regalo maravilloso que representa un obsequio de alguien que nos ama mucho.

Permita que cada niño tenga el regalo en sus manos y trate de adivinar qué hay adentro.

Diga a los niños que el papelito es una pista. Lea Juan 3:16 en voz alta. Pregunte a los niños si ellos saben de qué se trata el regalo y de parte de quién es (es posible que sea necesario que les recuerde a los niños que Dios es otro nombre de nuestro Padre Celestial). Pida a un niño que abra el regalo y que sostenga la lámina entre las manos a fin de que todos la puedan ver.

Análisis

• ¿Qué es el regalo?

• ¿De parte de quién es el regalo?

• ¿Por qué es el nacimiento de Jesucristo un don, o regalo, tan maravilloso?

Ayude a los niños a comprender que una razón por la que el nacimiento de Cristo es un gran regalo es que Él vino a enseñarnos la manera correcta de vivir. Nos enseñó que al amar y ayudar a otras personas seremos felices. Cuando nuestro Padre Celestial mandó a Jesús a la tierra, nos dio un regalo que nos ayudará a encontrar la felicidad no sólo durante la época de Navidad sino para siempre.

Canción

Cante o recite con los niños la letra de “Mandó a Su hijo”.

Los Reyes Magos le dieron regalos al bebé Jesús

Relato de las Escrituras y análisis

Señale que nuestro Padre Celestial deseaba que todos supieran del regalo que envió, de manera que colocó una hermosa estrella nueva en el cielo.

Muestre la lámina 2-7, Los reyes magos, y pida a los niños que le cuenten la historia de cómo los Reyes Magos siguieron la estrella para encontrar a Jesús (véase Mateo 2:1–12). Ayude a los niños con los detalles que puedan haber olvidado.

Lea en voz alta Mateo 2:11.

• ¿Qué regalos le hicieron los Reyes Magos a Jesús?

Explique que el incienso y la mirra tienen un aroma dulce y se usaban en ceremonias religiosas. Los tres regalos eran de gran valor y difíciles de conseguir. Los Reyes Magos querían llevarle a Jesús los mejores regalos que pudieran encontrar.

• ¿Por qué le llevaron esos regalos los Reyes Magos? (Para demostrar que lo amaban y lo honraban.)

• ¿Por qué se postraron los Reyes Magos y adoraron a Jesús cuando lo vieron? (Sabían que Él era el Salvador, el Hijo de nuestro Padre Celestial.)

Representación

Permita que los niños representen la historia de los Reyes Magos. Dé una parte a cada niño que quiera participar. Los niños pueden representar a María, José y los Reyes Magos (tenga tantos Reyes Magos como sea posible a fin de que todos puedan participar). También puede pedir que un niño sostenga la estrella de papel. Ayude a los niños a ponerse los trajes o etiquetas.

Para realzar la representación, se puede tocar la grabación de alguna pieza musical espiritual con tema navideño en forma suave, como música de fondo.

Narre los versículos seleccionados de Mateo 2:1–12, en particular los versículos 2 y 9–11. Usted puede pedir a los Reyes Magos que repitan con usted Mateo 2:2. (Si es necesario, explique que Rey de los Judíos es otro título de Jesucristo.)

Dar regalos nos trae felicidad

Relato

Explique que de la misma manera que los Reyes Magos le llevaron regalos a Jesús para demostrar su amor por Él, nosotros podemos dar regalos a otras personas para demostrar nuestro amor por ellas.

Relate la siguiente historia acerca de un jovencito llamado S. Dilworth Young, quien más tarde llegó a ser Autoridad General. En su país se acostumbra intercambiar regalos la mañana del día de Navidad.

La navidad en que S. Dilworth Young tenía cinco años, vio un rompecabezas en la vidriera, o escaparate, de un negocio. El rompecabezas tenía el grabado de un viejo carro de bomberos tirado por caballos. Dilworth deseaba el rompecabezas para la Navidad más que cualquier otra cosa.

El élder Young después explicó lo que pasó con el rompecabezas el día de Navidad.

“Cuando la mañana de la Navidad por fin llegó, encontré una media llena de cosas lindas colgada de mi silla, pero pude encontrar el rompecabezas de inmediato. Estaba envuelto en papel brillante, pero sabía lo que había adentro por la forma del regalo. Abrí muy rápido la caja y pronto me puse a armarlo con mucha alegría.

“Mucho antes de eso, mi padre había entrado en el cuarto y nos explicó a mi hermano pequeño, a mi hermana mayor y a mí que la familia Jensen, que vivía en la misma calle, había venido hacía poco de Dinamarca. Dijo que el padre de aquella familia no tenía trabajo ni dinero, y nos sugirió que les lleváramos nuestra cena de Navidad. También pidió que cada uno de nosotros escogiera nuestro juguete preferido y lo diéramos a alguno de las niños de la familia Jensen…

“Antes de partir a la casa de los Jensen, me sentí feliz jugando durante tres horas con mi rompecabezas. Pensé en la posibilidad de regalar alguna otra cosa, pero sabía dentro de mí que el único regalo que podía dar era mi rompecabezas.

“A las once cuarenta y cinco nos dispusimos a partir. Mi padre llevaba el pavo en una bandeja. Mi madre y mi hermana Emilia le seguían con las papas, salsa, aderezo, arándanos y postre, y debajo de mi brazo, envuelto con cuidado, iba mi rompecabezas del carro de bomberos.

“Cuando entramos en la casa de los Jensen, mi padre puso el pavo sobre una pequeña mesa vacía que estaba en un rincón y mi madre y hermana hicieron lo mismo con la comida que ellas llevaban.

“Cada uno de nosotros, por turno, entregó su regalo. Emilia regaló su hermosa muñeca a la niña. Di un paso hacia adelante y vi a un niño como de mi edad. ‘Toma‘, le dije al mismo tiempo que puse mi rompecabezas en sus manos. Él lo tomó y sonrió. Después mi hermano dio su regalo al niño más pequeño y regresamos a nuestra casa.

“Era muy extraño, pero de alguna forma a medida que caminaba la cuadra entre nuestra casa y la de los Jensen, sentía como que mis pies no tocaban el suelo. Sentí como que iba flotando en las nubes de buenos sentimientos, pues sabía que había hecho feliz a alguien.

“¡A pesar de que nuestra cena de Navidad consistió en comida enlatada, pan, mantequilla y jugo envasado, ese día de Navidad tuvo un significado especial e inolvidable!” (S. Dilworth Young, “Friend to Friend: A Special Christmas”, Friend, diciembre de 1972, págs. 20–21.)

Análisis

• ¿Qué hizo Dilworth que lo hizo tan feliz?

• ¿Por qué estaba tan contento después de regalar su juguete favorito?

• ¿Han regalado alguna vez algo que ha hecho feliz a alguien?

Permita que los niños hablen de algunas ocasiones en que hayan dado regalos a otras personas y les hayan hecho felices.

Presentación por el maestro

Explique que cuando damos regalos a otras personas, les demostramos nuestro amor. Aunque podemos sentirnos felices cuando recibimos un regalo, también podemos sentir felicidad al dar regalos. Haga notar que los regalos no tienen que ser costosos para mostrar mucho amor. Algunos de los mejores regalos son los actos de servicio.

Relato

Cuente la historia de algún niño que haya dado regalos de servicio. Si lo desea, puede usar la siguiente:

Pronto iba a llegar la Navidad y Beatriz quería dar algunos regalos a su familia para mostrarles cuánto les amaba, pero no tenía dinero. Pensaba que no iba a poder dar ningún regalo y eso la hizo sentirse triste. Entonces recordó que su maestra de la Primaria había dicho en la clase que algunos de los mejores regalos no se podían comprar, y decidió dar regalos de servicio.

Beatriz hizo una tarjeta para cada uno de los miembros de su familia, y en cada una escribió algo que haría por esa persona. En la de su hermanita escribió que jugaría con ella su juego favorito. En la de su hermano mayor escribió que recogería la leña un día que le tocara a él. A su mamá le prometió cuidar al bebé mientras ella descansaba, y a su papá le prometió sacar las hierbas de la hortaliza. Su regalo favorito fue el que le dio a su abuelo: le prometió darle un abrazo todas las mañanas durante todo un mes.

La mañana de la Navidad, Beatriz entregó los regalos a los miembros de su familia. A todos les gustaron los regalos de servicio de Beatriz. Sabían que ella los amaba porque les había dado regalos maravillosos.

Actividad con las tarjetas

Entregue a cada niño una tarjeta y un lápiz o algunos lápices de cera. Diga que con estas tarjetas cada uno de ellos puede dar un regalo de servicio, tal como lo hizo Beatriz.

Hablen de algunos de los regalos que podrían dar los niños, tales como tender la cama de un hermano o hermana, poner los platos en la mesa para la cena, jugar con su hermanito o hermanita, hacer un encargo para sus padres. Ayude a cada niño a escoger un regalo de servicio y a la persona a la que se lo dará.

Ayude a los niños a escribir Yo en la parte superior de la tarjeta y para ti en la parte inferior.

En la parte intermedia de la página, pida a los niños que hagan un dibujo de lo que harán por otra persona como un regalo de servicio.

Si llevó los sobres, dé uno a cada niño para que en él meta su tarjeta. Ayude a los niños a escribir el nombre del destinatario al frente de la tarjeta.

Pida a los niños que se acuerden de entregar las tarjetas cuando su familia intercambie regalos, si se acostumbra en su región, o en alguna ocasión especial.

Puede sugerir que hagan regalos similares en la casa para otros miembros de la familia o amigos.

Resumen

Presentación por el maestro

Recuerde a los niños que Jesucristo es el regalo más importante que nuestro Padre Celestial nos ha dado porque Jesús nos ayudará a regresar al lado de Él y de nuestro Padre Celestial algún día. Explique que así como nuestro Padre Celestial nos demostró Su amor al mandar a Jesús a la tierra, nosotros podemos demostrar nuestro amor por otras personas al hacerles regalos especiales.

Testimonio

Comparta su testimonio de que Jesucristo es nuestro Salvador. Diga a los niños cómo se siente cuando piensa en lo mucho que nuestro Padre Celestial y Jesucristo nos aman a cada uno. También diga a los niños cómo se siente cuando da regalos a otras personas.

Aliente a los niños a recordar a nuestro Padre Celestial y Jesucristo mientras celebran la Navidad.

Pida a un niño que ofrezca la última oración.

Actividades complementarias

Elija de entre las siguientes actividades aquellas que sean de mayor beneficio para los niños de su clase. Puede utilizarlas durante la lección o como repaso o resumen. Para mayor información, vea la sección “El período de clase” en “Ayudas para el maestro”.

  1. 1.

    Cante o recite la letra de la primera estrofa de “Noche de luz” (Himnos, Nº 127) con los niños.

    Noche de luz, noche de paz;
    reina ya gran solaz
    do el niño dormido está,
    mensajero del Dios de verdad.
    Duerme, niño, en paz;
    duerme, niño, en paz.
  2. 2.

    Canten o reciten la letra de “Jesús en pesebre” (Canciones para los niños, pág. 26), “El arrullo de María” (Canciones para los niños, pág. 28), o “Duerme, mi nene” (Canciones para los niños, pág. 30). La letra de estas canciones se encuentra al final del manual.

  3. 3.

    Lea en voz alta Mateo 2:1–2, 9–11. Habla con los niños de la importancia de la estrella para los Reyes Magos. Ayude a cada niño a recortar dos triángulos de papel y péguelos para formar una figura decorativa en forma de estrella (véase el patrón [modelo] en la siguiente página). Permita que los niños se lleven su estrella a casa.