Yo puedo tomar decisiones correctas

Primaria 2: Haz lo Justo A, 1995


Objetivo

Que los niños comprendan que podemos escoger lo correcto porque nuestro Padre Celestial nos dio el albedrío.

Preparación

  1. 1.

    Con la ayuda de la oración, estudie Mateo 21:14–16 y Doctrina y Convenios 37:4. Vea también Principios del evangelio (31110 002), capítulo 4.

  2. 2.

    Prepárese para cantar o repetir la letra de “Escojamos lo correcto” (Canciones para los niños, pág. 82) en la clase. La letra de esta canción se encuentra al final del manual.

  3. 3.

    Si desea utilizar la actividad complementaria 1 de la lección 6 la próxima semana, prepare una nota similar a la siguiente para que cada niño se la lleve a casa para mostrársela a sus padres:

    Por favor díganle a [nombre del niño] cómo fue que escogieron su nombre, para que lo comparta con el resto de la clase. Gracias.

    Si desea utilizar la actividad complementaria 2 de la lección 6 la próxima semana, prepare una nota pidiendo a los padres de cada niño que manden una fotografía de la familia con el niño la próxima semana (puede hacerlo en la misma nota si planea utilizar las dos actividades).

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Una Biblia y un ejemplar de Doctrina y Convenios.

    2. b.

      El cartel HLJ (véase la lección 1).

    3. c.

      Un recipiente que contenga algunos objetos pequeños, tales como algunos dulces (caramelos) o piedritas brillosas. Ponga suficientes de cada color para que cada niño pueda escoger de entre varios colores.

  5. 5.

    Haga los arreglos necesarios para las actividades complementarias que desee llevar a cabo.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a un niño que ofrezca la primera oración.

Pida a los niños que le cuenten las experiencias que hayan tenido con la asignación que recibieron la semana anterior.

Nuestro Padre Celestial y Jesucristo quieren que tomemos nuestras propias decisiones

Actividad para despertar el interés

Muestre el recipiente que contiene los objetos pequeños y permita que cada niño escoja uno. Diga a los niños que ellos acaban de tomar una decisión y que todos los días tenemos que tomar decisiones.

• ¿Qué decisiones han tomado hoy? (Algunas de las respuestas podrían ser, por ejemplo, escoger la ropa con la que se vistieron, lo que querían desayunar, o qué hacer con su tiempo libre.)

Diga a los niños que tomar decisiones es una parte importante de la vida aquí en la tierra y que algunas son fáciles y otras difíciles de tomar. Nuestro derecho de escoger y tomar decisiones se nos dio cuando vivíamos en los cielos con nuestro Padre Celestial y Jesucristo.

Presentación por el maestro

Recuérdeles a los niños que antes de venir a la tierra, tuvimos una reunión con nuestro Padre Celestial. Vea si ellos recuerdan de la lección anterior lo que sucedió en esa reunión. Si no lo recuerdan, repáselo brevemente, haciendo hincapié en las siguientes ideas:

En esa reunión nuestro Padre Celestial presentó un plan para ayudarnos a ser como Él. Nosotros escogimos seguir ese plan, así que vinimos a la tierra y recibimos un cuerpo de carne y huesos. Si escogemos lo correcto mientras vivimos en la tierra, podremos vivir con nuestro Padre Celestial otra vez. Lucifer quería venir a la tierra y obligar a todos a guardar los mandamientos. Él no quería que tuviéramos la oportunidad de escoger; en cambio, Jesucristo quería seguir el plan de nuestro Padre Celestial. Él quería que las personas pudieran escoger cómo vivir.

Explique que nuestro Padre Celestial sabía que lo mejor para nosotros sería que pudiéramos tomar nuestras propias decisiones, para que aprendiéramos a escoger lo correcto. Esta habilidad de tomar nuestras propias decisiones se llama albedrío. Pida a los niños que repitan la palabra albedrío en voz alta un par de veces.

Explique que Lucifer (a quien también se conoce como Satanás) y sus seguidores aún están tratando de destruir el plan de nuestro Padre Celestial. Ellos quieren que usemos nuestro albedrío para escoger seguirles a ellos en lugar de seguir a Jesús y hacer lo correcto.

Cartel HLJ

Muestre el cartel HLJ

• ¿Qué quiso hacer Jesucristo para ayudarnos a escoger lo correcto? (Quiso venir a la tierra para enseñarnos lo correcto para que pudiéramos escoger con sabiduría.)

Señale las palabras que se encuentran en el cartel HLJ. Repítalas en voz alta y luego pida a los niños que las repitan con usted.

Los niños pueden escoger hacer lo justo

Relato de las Escrituras

Cuente con sus propias palabras el relato que se encuentra en Mateo 21:14–16. Explique que algunos de los principales sacerdotes no creían que Jesucristo era el Salvador, el mismo que nuestro Padre Celestial había enviado para ayudarles. Ellos observaban a Jesús para tratar de encontrarlo haciendo algo indebido y mandarlo matar.

Explique que cuando Jesucristo sanó a los ciegos y a los cojos en el templo, los principales sacerdotes se enojaron. Cuando escucharon a los muchachos aclamando a Jesucristo, los sacerdotes se enojaron aún más y querían que Jesús les pidiera que se callaran; pero en lugar de hacerlo, Jesucristo les preguntó a los sacerdotes si no habían leído en las Escrituras que los niños pequeños le alabarían.

Recalque que, al igual que los niños de esta historia, los niños de su clase también pueden escoger seguir y alabar a Jesucristo.

Pasaje de las Escrituras

Lea en voz alta parte de Doctrina y Convenios 37:4: “Escoja todo varón por sí mismo”. Explique que en este versículo, todo varón significa todas las personas. Nosotros podemos escoger lo que vamos a hacer. Pida a los niños que se pongan de pie y repitan la frase.

Cartel HLJ

Señale el cartel HLJ y pida a los niños que repitan las palabras escritas en el cartel una vez más.

Podemos escoger lo correcto

Relato

Cuénteles alguna historia de una niña que haya escogido hacer lo que Jesucristo desearía. Podría utilizar el siguiente relato:

El domingo, Adriana se despertó de mal humor. La noche anterior se había acostado muy tarde y se tuvo que levantar muy temprano. Ella tuvo que esperar su turno para entrar en el baño; luego no podía encontrar uno de sus zapatos; después tropezó con una silla. Su hermano mayor estaba enojado con ella porque pensaba que toda la familia llegaría tarde por su culpa.

Una vez en la Primaria, Adriana no cantó ni sonrió. Ni siquiera prestó atención; es más, no quería estar en la Primaria. Ella se sentó en la última fila y jugó con algunas cosas que tenía en el bolsillo.

• ¿Qué decisiones tomó Adriana?

La maestra de Adriana había pasado muchas horas preparando la lección y sabía que Adriana no estaba prestando atención. Una vez finalizada la clase, la maestra habló a solas con Adriana y le preguntó qué le pasaba. Entonces Adriana comenzó a llorar. Ella quería sentirse feliz y quería que la maestra también se sintiera igual.

La maestra entonces le propuso un experimento y Adriana pensó que sería divertido. La maestra le explicó que cuando escogemos las cosas buenas y hacemos lo que Jesucristo quiere que hagamos, somos felices. Adriana tomó la decisión de tratar de hacer lo que Jesucristo desearía que ella hiciera en la Primaria el domingo siguiente.

El sábado siguiente la maestra le recordó experimento. Adriana pensó: Mañana voy a hacer lo que Jesucristo desea que haga.

El domingo por la mañana, cuando Adriana despertó, estaba ansiosa por poner a prueba el experimento. Rápidamente se alistó para ir a la Iglesia y ayudó a su hermanita para que se alistara también. Cuando Adriana llegó a la Iglesia, estaba sonriente. Cantó la canción de apertura y permaneció reverente durante la oración. El niño que estaba sentado a su lado comenzó a cuchichearle, y muy pronto Adriana estaba haciendo lo mismo en lugar de prestar atención. Unos minutos antes de pasar a la clase, Adriana miró hacia arriba y vio un cuadro de Jesús en la pared; entonces recordó que ella quería hacer lo que Jesús deseaba que hiciera. Adriana caminó en forma silenciosa hacia el salón de clase y se sentó en la hilera del frente. Prestó atención durante la lección y respondió a las preguntas que la maestra le hizo. Adriana se sintió feliz; estaba complacida de haber escogido lo correcto. Descubrió que escoger lo correcto y hacer lo que Jesucristo quiere que hagamos nos hace felices.

Análisis

• ¿Por qué se sintió feliz Adriana?

• ¿Cuándo se han sentido ustedes felices por haber escogido lo correcto?

Resumen

Actividad

Pida a los niños que formen un puño con la mano, con el dedo pulgar levantado. Dígales que usted describirá algunas decisiones que ellos podrían tomar. Si la decisión que se describe representa algo que Jesús quiere que hagamos, ellos deben indicarlo con el pulgar hacia arriba, pero si describe algo que Satanás quiere que hagamos, deberán indicarlo con el pulgar hacia abajo. Podría utilizar los siguientes ejemplos u otros que usted desee:

  • Decides venir a la Primaria.

  • Decides cantar en la Primaria cuando la directora de música les pide a todos que canten.

  • Decides tener los ojos abiertos durante la oración.

  • Decides traer un amiguito a la Primaria.

  • Decides cuchichear con tu amiguito durante la repartición de la Santa Cena.

  • Decides caminar con reverencia al salón de clase.

  • Decides reírte cuando otro niño tropieza y se cae.

  • Decides molestar a los otros niños haciendo ruidos.

  • Decides ayudar a la maestra a hacer la actividad.

  • Decides burlarte de alguien que contestó mal una pregunta.

  • Decides escuchar con reverencia mientras la maestra cuenta un relato.

Canción

Cante con los niños o repitan la letra de “Escojamos lo correcto”.

Testimonio

Diga a los niños que usted se siente muy agradecida porque nuestro Padre Celestial nos dio el albedrío, y que está segura que ellos siempre escogerán lo correcto.

Dígales que se preparen para la próxima semana para poder contar al resto de los niños las experiencias que tuvieron al tratar de escoger lo correcto.

Volante Si preparó notas para los niños con relación a la clase de la semana siguiente, entregue una a cada niño y dígales que deben dárselas a sus padres.

Pida a un niño que ofrezca la última oración.

Actividades complementarias

Elija de entre las siguientes actividades aquellas que sean de mayor beneficio para los niños de su clase. Puede utilizarlas durante la lección o como repaso o resumen. Para mayor información, vea la sección “El período de la clase” en “Ayudas para el maestro”.

  1. 1.

    Pida a todos los niños que se pongan de pie. Escoja a un niño para que sea el líder y déle una moneda o un botón. Pida al líder que se ponga delante de los niños con la moneda escondida en una de las manos. Deje que el resto de la clase adivine en cuál mano está la moneda. Cuando todos hayan opinado, el líder les mostrará en qué mano está. Los niños que hayan adivinado dan un paso en dirección al líder mientras que los demás permanecen en su lugar. Repita la actividad hasta que uno de los niños llegue hasta donde está el líder.

    • ¿Por qué no todos ustedes adivinaron bien todas las veces? (No tenían ninguna información para ayudarles a adivinar correctamente.)

    • ¿Creen que adivinar es una buena forma de tomar decisiones?

    Ayude a los niños a comprender que no debemos adivinar para tomar nuestras decisiones. Jesús nos enseñó lo que debemos hacer. Si hacemos lo que nuestro Padre Celestial y Jesús quieren que hagamos, siempre escogeremos lo correcto.

  2. 2.

    Dé a los niños papel y lápices de cera e indíqueles que se dibujen a sí mismos haciendo lo que Jesucristo quiere que hagan en la Primaria. Algunos ejemplos de ello son: estar sentados con reverencia, cantar, ayudar al maestro o caminar con reverencia.

  3. 3.

    Ayude a los niños a repetir la letra de “Oye, Oye” usando los movimientos que se indican:

    En cualquiera decisión, ¡oye! ¡oye! (Poner la mano atrás de la oreja.)
    la voz de la inspiración, siempre oye. (Poner el dedo índice frente a los labios.)
    Buen consejo te dará (Menear la cabeza indicando “sí”.)
    Y siempre te guiará. (Cruzar los brazos.)

    Repita hasta que los niños aprendan la letra de memoria.