El rey Benjamín enseña a su pueblo

Primaria 4: El Libro de Mormón, 1995


Objetivo

Fortalecer el cometido de los niños de guardar los convenios bautismales y de seguir a Jesucristo.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con la ayuda de la oración, 2 Nefi 31:5–12 y Mosíah 2:1–22; 3:2–19; 4:11–16; 5:5–8, 13–15. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.)

  2. 2.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que promuevan la participación de los niños y que mejor los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar del Libro de Mormón para cada niño.

    2. b.

      La lámina 4–21, El rey Benjamín se dirige a su pueblo (“Las bellas artes del evangelio” 307; 62298).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar la atención

Escriba los apellidos de los niños de su clase en la pizarra y pídales que expliquen por qué tienen esos nombres.

• ¿Qué significa para ti pertenecer a la familia (utilice el apellido del niño o la niña)?

Explique que cuando nacemos dentro del seno familiar, tomamos el nombre de la familia, o sea, el apellido. Ese apellido representa muchas cosas importantes para nosotros, tales como nuestro patrimonio, nuestras creencias, nuestras costumbres, etc. Cuando nos bautizamos, pasamos a ser miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y tomamos sobre nosotros el nombre de Jesucristo. Cuando tomamos sobre nosotros el nombre de Jesucristo, declaramos que creemos en Él y que estamos dispuestos a seguir Sus enseñanzas. Explíqueles que el rey Benjamín fue un profeta que enseñó la importancia de tomar sobre nosotros el nombre de Jesucristo.

Relato de las Escrituras

Narre a los niños las enseñanzas del rey Benjamín a su pueblo, en Mosíah 2:1–22; 3:2–19; 4:11–16; 5:5–8, 13–15, utilizando la lámina en el momento apropiado. (Para sugerencias de cómo enseñar el relato de las Escrituras, véase “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.)

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Por qué reunió a su pueblo el rey Benjamín? (Mosíah 1:10.) ¿Cómo respondió el pueblo de Zarahemla ante el llamado de reunirse en el templo para escuchar a su profeta y rey? (Mosíah 2:1–6.) ¿De qué manera escuchamos o recibimos nosotros las palabras de los profetas actuales? (Por medio de las conferencias generales, las publicaciones de la Iglesia [como por ejemplo, la revista Liahona], las reuniones de la Iglesia, etc.) ¿Cómo podemos prepararnos para escuchar las palabras de nuestros líderes? (Mosíah 2:9.)

• ¿En qué forma sirvió a su pueblo el rey Benjamín? (Mosíah 2:12–15.) Según dijo el rey Benjamín, ¿cómo podemos servir a nuestro Padre Celestial? (Mosíah 2:16–19.) ¿Por qué el prestar servicio a otras personas demuestra la gratitud y el amor que sentimos por nuestro Padre Celestial?

• ¿Qué se nos ha prometido si obedecemos los mandamientos del Padre Celestial? (Mosíah 2:22.)

• ¿Qué enseñó el rey Benjamín a su pueblo acerca de Jesucristo? (Mosíah 3:5–7, 9–10.) ¿Qué gran servicio nos prestó Cristo a cada uno de nosotros? (Mosíah 3:11–13.) Explíqueles que Jesucristo sufrió y murió para que nosotros pudiéramos arrepentirnos de nuestros pecados, bautizarnos, resucitar y vivir para siempre con nuestro Padre Celestial. A Su sacrificio por nosotros se le llama Expiación.

• ¿Por qué es importante tomar sobre nosotros el nombre de Jesucristo? (Mosíah 3:17.) ¿Qué nos pide Jesucristo que hagamos a fin de tomar sobre nosotros Su nombre? (2 Nefi 31:5–12; Mosíah 2:22. Bautizarnos y guardar los mandamientos. Mosíah 3:19. Someternos a la voluntad del Señor.)

• Según lo que dijo el rey Benjamín a su pueblo, ¿qué mandamientos debían obedecer? (Mosíah 3:21; 4:11–15; 5:5.) Si lo considera conveniente, utilice las tiras de papel o cartulina de la actividad 1 como parte del análisis.) ¿Qué dijo el rey Benjamín que pasaría si guardábamos los mandamientos? (Mosíah 2:41.)

• ¿Cómo reaccionó el pueblo ante las enseñanzas del rey Benjamín? (Mosíah 5:2.) ¿Qué podemos hacer para experimentar ese potente cambio? (Mosíah 3:19.)

• ¿Qué convenio hizo el pueblo del rey Benjamín? (Mosíah 5:5–9.)

Actividades complementarias

Utilice en cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Haga con anticipación tiras de cartulina o papel con las inscripciones que se dan a continuación. Dibuje una torre como la que el rey Benjamín utilizó para enseñar a su pueblo y coloque las tiras de cartulina en el dibujo a medida que analizan cómo podemos tomar sobre nosotros el nombre de Jesucristo. Pida a los niños que den sus ideas de cómo pueden obedecer los mandamientos escritos en las tiras de papel.

    • Tener fe en Jesucristo (Mosíah 3:21).

    • Arrepentirnos (Mosíah 3:21).

    • Hacer y guardar los convenios bautismales (Mosíah 5:5).

    • Orar diariamente (Mosíah 4:11).

    • Ser bondadosos con los demás (Mosíah 4:13).

    • No reñir ni pelear (Mosíah 4:14).

    • Prestar servicio a los demás (Mosíah 4:15).

    • Ayudar a los pobres (Mosíah 4:16).

    • Vivir el evangelio (Mosíah 4:15).

  2. 2.

    Dramaticen el discurso del rey Benjamín a su pueblo utilizando disfraces o artículos sencillos que se relacionen con la época. Los niños podrían colocar las sillas simulando el contorno de una tienda de campaña (carpa) con la entrada mirando al frente del salón y luego sentarse en el suelo dentro de la “tienda” mirando hacia el frente. La persona que hace el papel del rey Benjamín podría dirigirse a ellos de pie en una silla colocada al frente del salón. Pida a ese niño que lea las palabras del rey Benjamín registradas en Mosíah 2:9.

  3. 3.

    Hábleles acerca de la última conferencia general de la Iglesia. Si es posible, muéstreles un ejemplar de la revista Liahona que contenga los discursos de la conferencia. Compare esa conferencia con la reunión que el rey Benjamín tuvo con su pueblo. Explíqueles cómo, por medio de la radio, la televisión, la transmisión por satélite y los materiales impresos, la Iglesia envía a los miembros los mensajes del Presidente de la Iglesia y de las demás Autoridades Generales. Analice con ellos algunos de los temas que se hablaron en la conferencia pasada. Inste a los niños a leer o escuchar los mensajes de la conferencia próxima y a seguir el consejo de nuestros profetas y líderes.

  4. 4.

    Trate de que los niños comprendan y aprendan de memoria la última frase de Mosíah 2:17: “…cuando os halláis al servicio de vuestros semejantes, sólo estáis al servicio de vuestro Dios”.

  5. 5.

    Analice con la clase la forma en la cual el decimotercer Artículo de Fe se relaciona con el discurso del rey Benjamín. Ayude a los niños a aprender de memoria ese Artículo de Fe.

  6. 6.

    Canten o repitan la letra de las canciones “Amad a otros” (Himnos, 203; o Canciones para los niños, Nº 74) o “Yo trato de ser como Cristo” (Canciones para los niños, Nº 40).

Conclusión

Testimonio

Exprese su testimonio de la expiación de Jesucristo y de la forma en que ésta bendice nuestra vida. Haga hincapié en la importancia de guardar los mandamientos al tomar sobre nosotros el nombre de Jesucristo.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Mosíah 2:1–18 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.