Alma enseña acerca de la fe

Primaria 4: El Libro de Mormón, 1995


Objetivo

Que los niños aprendan que la palabra de Dios, cuando se le nutre por medio de la fe, crecerá en nuestro corazón hasta convertirse en un testimonio de Jesucristo.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con la ayuda de la oración, Alma 32–33. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.)

  2. 2.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que promuevan la participación de los niños y que mejor los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  3. 3.

    Examine las ayudas visuales que se encuentran al final de la lección y piense en la forma en que las mostrará durante el transcurso de la lección. Si lo desea, haga copias de las ilustraciones, trácelas en papel grueso o prepárese para dibujarlas en la pizarra.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar del Libro de Mormón para cada niño.

    2. b.

      Si es posible, una semilla para cada niño.

    3. c.

      Una copia hecha en papel de las ayudas visuales que se encuentran al final de la lección (semilla, semilla germinada, árbol pequeño en crecimiento, árbol, lluvia, sol, tierra y abono).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar la atención

Dé una semilla a cada niño, muestre la ilustración de la semilla o dibújela en la pizarra.

• ¿En qué se convierte una semilla? (En una planta o en un árbol, depende de la clase de semilla que sea.)

• ¿Qué sucede cuando una semilla comienza a brotar? (Muestre la ilustración de la semilla germinada o dibújela en la pizarra.)

• ¿Cómo son los árboles cuando son pequeños y están creciendo? (Muestre la ilustración correspondiente o dibuje un árbol pequeño en la pizarra.) ¿Cómo es cuando ya ha crecido completamente? (Muestre la ilustración del árbol o dibuje uno en la pizarra.)

• ¿Qué clase de nutrición necesita una semilla para germinar y crecer hasta convertirse en una planta o en un árbol? (Explique a los niños que nutrición es algo que sirve para que las cosas crezcan o se mantengan vivas, como por ejemplo, el agua, el abono, el sol y la tierra. Coloque las ilustraciones del sol, la lluvia, la tierra y el abono cerca de la lámina de la semilla.)

Explíqueles que en esta lección aprenderán la forma de obtener un testimonio fuerte. Si lo desea, utilice las tiras de palabras de la actividad complementaria 1 a medida que analiza los principios de la lección.

Relato de las Escrituras

Narre el relato de Alma cuando enseñaba a los zoramitas, que se encuentra en Alma 32–33. (Para sugerencias de cómo enseñar el relato de las Escrituras, véase “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág VIII.) Haga hincapié en que al igual que una buena semilla llegará a convertirse en un árbol que dé fruto después de recibir el cuidado y el abono apropiados, la palabra de Dios que se siembra en nuestro corazón y recibe el alimento debido se desarrollará hasta convertirse en un testimonio fuerte.

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

Recuerde a los niños que en la lección pasada aprendieron acerca de los zoramitas ricos y orgullosos.

• ¿Por qué eran humildes los zoramitas pobres? (Alma 32:2–3.) ¿Cuáles son algunas de las aflicciones que pueden hacer que las personas se vuelvan humildes y escuchen el evangelio?

• ¿Qué quiere decir ser “pobres de corazón”? (Humildes, dispuestos a aprender, verdaderamente arrepentidos y sin orgullo.)

• ¿Por qué era una bendición para esta gente el ser pobres? (Alma 32:12–13.) Explique que las personas pueden ser humildes aun cuando no sufran aflicciones o sean pobres, pero que algunas veces la gente rica se vuelve orgullosa. ¿Por qué es importante que seamos humildes cuando se nos enseña el evangelio?

• ¿Qué es la fe? (Alma 32:21.) ¿Por qué debemos tener fe para obtener un testimonio del evangelio? (Alma 32:26.) Explique que un testimonio no se obtiene de un día para otro, sino que se requiere tiempo para desarrollarlo. El guardar los mandamientos nos sirve para obtener un testimonio de su veracidad.

• ¿Qué nos aconsejó hacer Alma a fin de desarrollar la fe? (Alma 32:27.) ¿Qué podemos hacer para aumentar nuestro deseo de creer?

• ¿Por qué el obedecer los mandamientos es “experimentar” con la palabra de Dios? (Explíqueles que experimentar quiere decir tratar algo de lo que no se está seguro. Cuando experimentamos, o guardamos los mandamientos, como por ejemplo la Palabra de Sabiduría, recibimos bendiciones por nuestra obediencia y nuestro testimonio se fortalece.) ¿Cómo ha aumentado la fe de ustedes después de haber obedecido los mandamientos?

• ¿Cómo podemos plantar la palabra de Dios en el corazón para que nuestro testimonio crezca? (Al estudiar las Escrituras regularmente; prestar atención en la Primaria, en la reunión sacramental y en la noche de hogar; al orar y aplicar en forma constante los principios del evangelio a nuestra vida.)

• ¿Cómo sabremos cuando la buena semilla, o sea, el testimonio del evangelio, haya comenzado a crecer dentro de nosotros? (Alma 32:28, 34.) Pida a los miembros de la clase que den su testimonio y digan cómo lo obtuvieron. Exhorte a los niños a obtener un testimonio y a fortalecerlo. Asegúreles de que si tienen fe, podrán obtener un fuerte testimonio del evangelio.

• ¿Qué significa cultivar una semilla? (Explíqueles que cultivar significa nutrir y cuidar.) ¿Qué atributos dijo Alma que debíamos poseer para cultivar nuestro testimonio del evangelio? (Alma 32:41–42.) ¿Por qué creen que son necesarias la diligencia y la paciencia para desarrollar la fe y el testimonio?

• ¿Por qué decimos que el estudio de las Escrituras fortalece nuestra fe y nuestro testimonio? (Alma 33:14.)

• ¿Qué enseñanza importante debe ser parte de nuestro testimonio? (Alma 33:22.)

• ¿En qué forma un fuerte testimonio se parece a un árbol? (Alma 33:23.) ¿En qué forma un testimonio nos ayudará a obtener la vida eterna? Si lo considera conveniente, dígales cómo su testimonio ha hecho que sus problemas sean más fáciles de solucionar y el gozo que ha traído a su vida.

Actividades complementarias

Utilice en cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Haga tiras de papel o cartulina con las siguientes inscripciones:

    • La palabra de Dios.

    • El testimonio de Jesucristo.

    • La oración.

    • El estudio de las Escrituras.

    • La obediencia a los mandamientos.

    • El prestar servicio.

    Al enseñar el relato de las Escrituras, explique a los niños que en Alma 32 se compara la palabra de Dios con una semilla. Coloque la tira de papel “La palabra de Dios” sobre la ilustración de la semilla. (Explíqueles que en ese pasaje de las Escrituras, la palabra de Dios significa el evangelio, o sea, las enseñanzas de Jesucristo.) De la misma forma que una semilla crece y se convierte en un árbol, nosotros también obtendremos un fuerte testimonio del evangelio si aprendemos y obedecemos la palabra de Dios.

    Coloque la tira de papel “El testimonio de Jesucristo” sobre la ilustración del árbol. De la misma manera que es necesario cultivar, o sea, nutrir y cuidar una semilla para que ésta se convierta en un árbol, nuestro testimonio del evangelio requiere fe y cuidado para que se fortalezca. Pregunte a los niños qué pueden hacer para fortalecer su testimonio. A medida que respondan, coloque las tiras de papel “La oración”, “El estudio de las Escrituras”, “La obediencia a los mandamientos” y “El prestar servicio” junto a las ilustraciones de las cosas que se necesitan para nutrir un árbol.

  2. 2.

    Haga pequeños rompecabezas individuales con algunas de las palabras que se aplican a la lección, las cuales habrá escrito en hojas de papel y cortado en trozos de diferentes formas y tamaños. Las palabras podrían ser humildad, deseo, cultivar, nutrir, obediencia, cuidado, etc. Divida la clase en tantos grupos como palabras tenga y haga que cada uno de ellos arme el rompecabezas de la palabra que usted les haya dado. Después, una vez que hayan terminado, un niño de cada grupo deberá hacer un resumen de lo que la lección enseñó sobre la palabra que formaron.

  3. 3.

    En hojas de papel por separado, escriba principios del evangelio como por ejemplo, ayuno, diezmo, Palabra de Sabiduría, etc. Con cinta engomada, pegue una hoja en la espalda de cada niño sin que éste pueda leerla. Después dígale que haga preguntas al resto de los niños con el fin de adivinar cuál principio es o que éstos le den pistas que le ayuden a lograrlo. Luego que el niño haya adivinado correctamente el principio que tiene escrito en la espalda, pregúntele cómo puede una persona obtener un testimonio de ese principio. En todos los casos la respuesta debe incluir orar y vivirlo.

  4. 4.

    Canten o repitan la letra de la canción “La fe” (Canciones para los niños, Nº 50).

Conclusión

Testimonio

Testifique que si los niños aprenden la palabra de Dios y obedecen los mandamientos mientras son jóvenes, obtendrán un fuerte testimonio de la veracidad del Evangelio de Jesucristo. Hable sobre la fe que usted tiene en el Salvador y en Su evangelio.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Alma 32:21–22, 26–28, 40–43; y 33:14–23 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.