Nefi recibe gran poder

Primaria 4: El Libro de Mormón, 1995


Objetivo

Que los niños comprendan que Jesucristo bendice y guía a Sus discípulos y a Su Iglesia por medio del poder y la autoridad del sacerdocio.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con la ayuda de la oración, Helamán 10. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.)

  2. 2.

    Lectura complementaria: Helamán 11:1–18.

  3. 3.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que promuevan la participación de los niños y que mejor los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios: Un ejemplar del Libro de Mormón para cada niño.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar la atención

Comience la clase con las luces apagadas y pregunte a los niños si notan algo diferente. Pida a uno de los niños que encienda la luz. Hable acerca del poder de la electricidad, la cual hace posible que tengamos luz. Analicen cuántas de las cosas que tenemos en casa funcionan por medio de la electricidad (se podrían nombrar varios de los aparatos eléctricos más comunes en las casas). Explique que esta lección se trata de una clase diferente de poder, de algo más poderoso que la electricidad: el poder del Sacerdocio de Dios.

Actividad suplementaria Para los salones de clases que no posean electricidad, véase la actividad complementaria 1.

Relato de las Escrituras

Enseñe a los niños el relato registrado en Helamán 10, en cuanto a Nefi, cuando recibe el poder sellador y la protección del sacerdocio para efectuar la obra del Padre Celestial. (Para sugerencias de cómo enseñar el relato de las Escrituras, véase “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.)

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Qué hacía Nefi mientras se dirigía a su casa? (Helamán 10:2–3.) ¿Qué quiere decir meditar? (Pensar con detenimiento, reflexionar.) ¿En qué debemos meditar o pensar?

• ¿Por qué motivo se había desanimado Nefi al proclamar el evangelio a los nefitas? (Helamán 10:3.)

• ¿Por qué estaban complacidos nuestro Padre Celestial y Jesucristo con Nefi? (Helamán 10:4.) ¿Cómo podemos nosotros complacerlos?

• ¿Qué bendiciones le prometió Jesucristo a Nefi? (Helamán 10:5.) ¿Qué significa que Nefi no oraría por nada que fuera “contrario a [la] voluntad [de Cristo]”? ¿Cómo podemos aprender a cumplir con la voluntad de Jesucristo?

• ¿Qué pudo hacer Nefi con el poder que se le dio? (Helamán 10:6–10.)

• ¿Cuál es el poder sellador que recibió Nefi? (Helamán 10:7; véase también

D. y C. 132:7.) ¿De qué manera puede bendecirnos en la actualidad este poder sellador del sacerdocio? (En el templo las familias pueden ser selladas para siempre.) ¿Cómo se sienten al saber que la familia de ustedes puede vivir junta para siempre? (Si alguno de los niños ha ido al templo a sellarse, podría pedirle que relate cómo se sintió al sellarse a su familia.)

• ¿Qué le mandó el Señor a Nefi que le dijera al pueblo? (Helamán 10:11.) ¿Cómo demostró Nefi su obediencia cuando el Señor terminó de hablar con él? (Helamán 10:12.) ¿De qué manera nos habla el Señor a nosotros? ¿Cómo le demostramos obediencia?

• ¿Por qué no cambió la vida de los nefitas la revelación de Nefi tocante a la muerte del juez superior? (Helamán 10:13.)

• ¿En qué forma estaba protegido Nefi al declarar la palabra de Dios a esa gente? (Helamán 10:15–17.) ¿Qué creen que quiere decir que “el poder de Dios fue con” Nefi? ¿De qué manera nos bendice y protege el sacerdocio en la actualidad?

• ¿Qué efecto tuvieron en esa gente las enseñanzas de Nefi? (Helamán 10:18.)

• ¿De qué forma los ha bendecido a ustedes y a su familia el poder del sacerdocio?

Actividades complementarias

Utilice en cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Diga a los niños que está pensando en una palabra y pídales que presten atención a las descripciones siguientes y levanten la mano cuando sepan cuál es la palabra.

    • Es el poder de Dios.

    • Por medio de ese poder el Señor bendice a Sus hijos y a Su Iglesia.

    • Los que poseen ese poder representan al Señor Jesucristo.

    • Los que poseen ese poder son elegidos para hacer aquello que el Señor desea que se lleve a cabo.

    • ¿Cómo se llama ese poder? (El sacerdocio.)

  2. 2.

    Ponga a la vista las tiras de papel o cartulina con las siguientes palabras escritas: “Diácono”, “Maestro”, “Presbítero”, “Élder”, “Doce”, “Catorce”, “Dieciséis”, “Dieciocho”.

    Lea a los niños en voz alta las descripciones que se encuentran a continuación, una a la vez, y pídales que encuentren las dos tiras de papel que concuerden con esa descripción y las coloquen en la pizarra. Para los niños mayores sería mejor si las descripciones se leyeran fuera de orden para hacerlas algo más difícil. (Las descripciones para los deberes del Sacerdocio Aarónico se han sacado de Doctrina y Convenios 20:46–59; y la descripción del oficio de élder en el Sacerdocio de Melquisedec, de Doctrina y Convenios 20:38–45; 107:11–12.)

    1. a.

      Se me ha conferido el Sacerdocio Aarónico. Reparto la Santa Cena, puedo servir como mensajero de los líderes del sacerdocio siempre que sea necesario, colecto las ofrendas de ayuno, ayudo a cuidar el centro de reuniones y los jardines adyacentes. ¿Quién soy? ¿A qué edad se me puede ordenar? (Tiras de papel con las palabras: “Diácono”, “Doce”.)

    2. b.

      Poseo el Sacerdocio Aarónico. Me corresponden todos los deberes y poderes del diácono y además preparo el pan y el agua para la Santa Cena y se me puede asignar como maestro orientador. ¿Quién soy? ¿Qué edad debo tener para ser ordenado a este oficio? (Tiras de papel con las palabras: “Maestro”, “Catorce”.)

    3. c.

      Poseo el Sacerdocio Aarónico. Me corresponden todos los deberes y poderes del diácono y del maestro y además puedo bendecir la Santa Cena. Tengo autoridad para bautizar, ayudar en la ordenación de otros poseedores del Sacerdocio Aarónico y hacerme cargo de las reuniones cuando no se encuentran presentes poseedores del Sacerdocio de Melquisedec. Ayudo a los miembros a vivir los mandamientos. ¿Quién soy? ¿Qué edad debo tener para ser ordenado? (Tiras de papel con las palabras: “Presbítero”, “Dieciséis”.)

    4. d.

      Poseo el Sacerdocio de Melquisedec. Puedo prestar servicio como misionero regular. Se me ha llamado para enseñar, exponer, exhortar, bautizar y velar por la Iglesia. Me es posible conferir el don del Espíritu Santo, dirigir reuniones, bendecir a los niños pequeños, a los enfermos y a los miembros de la familia. ¿Quién soy? ¿Qué edad debo tener para ser ordenado a este oficio? (Tiras de papel con las palabras: “Élder”, “Dieciocho”.)

    Pida a los niños que mencionen, uno a la vez, una de las cosas que hayan aprendido acerca de los deberes que corresponden a los cuatro oficios del sacerdocio.

  3. 3.

    Narre el siguiente relato acerca del poder del sacerdocio:

    El élder Hugh B. Brown fue miembro del Quórum de los Doce Apóstoles. Cuando era joven, se encontraba prestando servicio en el ejército canadiense y fue enviado a Inglaterra a pelear por el rey de Inglaterra en la Primera Guerra Mundial.

    Al élder Hugh B. Brown le gustaba ser oficial para el rey, ya que ello le daba poder para hacer muchas cosas en su nombre.

    Una mañana, el élder Brown recibió una llamada telefónica. Un soldado que se encontraba en el hospital deseaba verlo. Con frecuencia, los soldados que se encontraban hospitalizados pedían verlo, porque sabían que él, como oficial, había recibido el poder del rey para enviarlos de regreso a casa. Mientras se dirigía hacia el hospital, el élder Brown iba pensando en el poder que poseía como oficial y se sintió complacido al pensar que podía hablar en nombre del rey y decidir si los soldados debían permanecer o irse a casa.

    Cuando el élder Brown entró en la sala del hospital donde se encontraba el soldado, éste, en lugar de pedirle que lo enviara a casa, le dijo: “Hermano Brown, ¿me daría una bendición? Creo que voy a morir y quisiera que usted le pidiera a Dios que me permitiera seguir viviendo”.

    El élder Brown se sintió sorprendido. El soldado no le había pedido que fuera porque al ser oficial tenía el poder de actuar en nombre del rey, sino porque al poseer el sacerdocio podía actuar en nombre del Padre Celestial. El élder Brown sabía que el poder del rey no podría salvar la vida del soldado, mientras que el poder del Padre Celestial sí podía hacerlo. Al poner las manos sobre la cabeza del soldado y darle una bendición, sintió que le invadía una gran humildad.

    Al salir del hospital, el élder Brown no iba pensando en el poder que poseía como oficial, sino en el que tenía como poseedor del sacerdocio. Él sabía que el hombre debía poseer el sacerdocio para efectuar la obra del Padre Celestial sobre la tierra y se sentía feliz de poseerlo y poder llevar a cabo esa obra. (Adaptado de Hugh B. Brown, Continuing the Quest, págs. 26–27.)

  4. 4.

    Entregue a varios niños las láminas que se indican a continuación u otras parecidas en donde los poseedores del sacerdocio utilizan el sacerdocio que poseen. (Las láminas se pueden obtener en la biblioteca del centro de reuniones.) Pida a los niños que muestren su lámina y digan qué ordenanza se está efectuando y qué oficio del sacerdocio posee la persona que oficia.

    • Un niño siendo bautizado (62018).

    • Una niña siendo confirmada (62020).

    • Se reparte la Santa Cena (62021).

    • La ordenación al sacerdocio (62341).

    • La bendición a los enfermos (62342).

    • Se bendice la Santa Cena (62343).

  5. 5.

    Lea y analice el capítulo 3 de Moroni, el cual explica cómo los élderes ordenan a los presbíteros y a los maestros.

  6. 6.

    Lea y analice los Artículos de Fe quinto y sexto y ayude a los niños a aprenderlos de memoria.

  7. 7.

    Canten o repitan la letra de la canción “El sacerdocio se restauró” (Canciones para los niños, Nº 89).

Conclusión

Testimonio

Testifique de las bendiciones que usted ha recibido en su vida por medio del poder del sacerdocio y pida a los niños que hablen de las experiencias en las que el sacerdocio haya sido una bendición en su vida.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa Helamán 10:1–12 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.

Advertencia: Si decide utilizar la actividad para despertar la atención de la lección para la próxima semana, elija con tiempo a tres miembros de la clase para que preparen la presentación.