Jesucristo enseña a los nefitas a orar

Primaria 4: El Libro de Mormón, 1995


Objetivo

Que los niños se sientan motivados a orar para alejarse de la tentación.

Preparación

  1. 1.

    Estudie, con la ayuda de la oración, 3 Nefi 18:15–25; 19; 20:1. Después, estudie la lección y decida qué método empleará para enseñar a los niños el relato de las Escrituras. (Véase “Cómo preparar las lecciones”, pág. VII, y “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.)

  2. 2.

    Lectura complementaria: Alma 13:28–29, Mateo 26:41 y Doctrina y Convenios 31:12, 61:39.

  3. 3.

    Elija las preguntas para analizar y las actividades complementarias que promuevan la participación de los niños y que mejor los ayuden a alcanzar el objetivo de la lección.

  4. 4.

    Materiales necesarios:

    1. a.

      Un ejemplar del Libro de Mormón para cada niño.

    2. b.

      Las láminas 4–47, Jesús ora con los nefitas (62542) y 4–50, La oración familiar (62275).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Pida a uno de los niños que ofrezca la primera oración.

Actividad para despertar la atención

Narre el siguiente relato del élder Rex D. Pinegar acerca de una oración familiar especial:

“Una mañana, hace varios años, me dirigía con mi familia hacia Disney World en Florida. Nuestras cuatro hijitas estaban muy entusiasmadas cuando nos acercamos a la entrada del famoso parque. Pero sus risas y palabrerío cesaron de repente cuando la camioneta alquilada en la que viajábamos se descompuso en la carretera. Muchos vehículos nos pasaban a gran velocidad mientras yo trataba, sin lograrlo, de hacer marchar el automóvil. Cuando nos dimos cuenta de que no podíamos hacer nada más, nos bajamos y nos juntamos al lado de la carretera para ofrecer una oración.

“Cuando terminamos de orar, vimos a un señor y a su hijo maniobrar un automóvil deportivo entre los demás vehículos, acercarse a nosotros y detenerse. Durante lo que restaba de esa mañana y parte de la tarde, ellos dos nos ayudaron de muchas maneras: Nos llevaron a nosotros y nuestras cosas hasta el parque… me ayudaron a localizar un coche grúa para la camioneta; me llevaron a la agencia de alquiler de autos para que me dieran otro… Y después, volvieron para avisarle a mi familia… les compraron refrescos y esperaron con ellos hasta que yo regresé unas horas más tarde. “Estos dos hombres fueron sin duda la respuesta a nuestra oración, y se lo dijimos cuando nos despedimos de ellos agradecidos. El padre respondió: ‘Todas las mañanas le pido al Señor que si alguien me necesita ese día, que me guíe hacia ellos’ ” (“Sigamos a Cristo en palabra y obra”, Liahona, enero de 1992, pág. 45).

Invite a los niños a que relaten experiencias que hayan tenido con las oraciones personales y familiares.

Relato de las Escrituras

Enseñe a los niños el relato de Jesucristo en el que enseña a la multitud de nefitas, registrado en 3 Nefi 18:15–25; 19; 20:1, utilizando las láminas en los momentos que considere adecuados. (Para sugerencias de cómo enseñar el relato de las Escrituras, véase “La enseñanza por medio de las Escrituras”, pág. VIII.)

Preguntas para analizar y aplicar

Al preparar la lección, estudie las preguntas y los pasajes de las Escrituras que se encuentran a continuación. Después, utilice las preguntas que usted considere que mejor ayudarán a los niños a comprender las Escrituras y a aplicar los principios a su vida. El leer los pasajes en clase con los niños hará que éstos entiendan mejor las Escrituras.

• ¿Por qué desea Jesús que oremos siempre? (3 Nefi 18:15, 18.)

• ¿A quién oramos? ¿En nombre de quién oramos? (3 Nefi 18:19; 19:6–8.)

• Al orar con fe por lo que es mejor para nosotros, ¿que se nos ha prometido? (3 Nefi 18:20.) Haga que los niños comprendan que el Padre Celestial siempre sabe qué es lo mejor para nosotros y que algunas veces es diferente de lo que nosotros queremos.

• ¿Por qué es importante la oración familiar? (3 Nefi 18:21.) ¿Qué pueden hacer para que su familia lleve a cabo las oraciones familiares con regularidad?

• ¿Qué dijo Jesucristo que debíamos hacer por aquellos que no son miembros de la Iglesia? (3 Nefi 18:22–23.)

• ¿Qué quiere decir “Alzad, pues, vuestra luz para que brille ante el mundo”? (3 Nefi 18:24.) ¿Qué podemos hacer para que los demás comprendan la importancia de la oración?

• ¿Qué enseñaron los doce discípulos de Jesucristo a los nefitas que se habían reunido? (3 Nefi 19:6.) ¿Cuándo nos arrodillamos y oramos? ¿Por qué el arrodillarse para orar demuestra respeto por nuestro Padre Celestial? ¿De qué otras formas podemos demostrar reverencia al orar en casa y en el aula?

• Cuando los discípulos oraron, ¿qué era lo que más deseaban? (3 Nefi 19:9.) ¿Cómo se les otorgó ese don? (3 Nefi 19:13–14.)

• ¿Qué dijo Jesús cuando oró al Padre Celestial? (3 Nefi 19:20, 28.) ¿Por qué creen que es tan importante expresar agradecimiento cuando oramos? ¿Cuáles son algunas de las cosas por las que están agradecidos?

• ¿Cómo podemos orar sin cesar? (3 Nefi 20:1.) ¿Por qué debemos tener siempre una oración en el corazón? (3 Nefi 18:15, 18.) ¿Cómo puede la oración ayudarnos a evitar la tentación?

Actividades complementarias

Utilice en cualquier momento de la lección o como repaso, resumen o cometido una o más de las siguientes actividades:

  1. 1.

    Escriba en hojas separadas de papel las referencias de las Escrituras que se encuentran a continuación y déselas a los niños en forma individual o en pequeños grupos. Indíqueles que lean los pasajes, prestando atención a las enseñanzas de Jesucristo acerca de las bendiciones que se reciben por medio de la oración. Pídales que digan a la clase lo que hayan aprendido al respecto.

    • 3 Nefi 18:15, 18 (Podremos evitar la tentación.)

    • 3 Nefi 18:20 (Se nos concederán nuestros deseos justos.)

    • 3 Nefi 18:24 (Seremos un ejemplo para los demás.)

    • 3 Nefi 19:30 y 27:30 (Nuestro Padre Celestial y Jesucristo se sentirán complacidos con nosotros.)

  2. 2.

    Busque relatos sobre la oración en la revista Liahona, sobre todo en los discursos de las conferencias, y nárrelos a la clase.

  3. 3.

    Lea y analice con la clase la siguiente declaración del presidente Ezra Taft Benson, decimotercer Presidente de la Iglesia:

    “Tenemos una gran tendencia a pedirle al Señor en nuestras oraciones y ruegos que se nos concedan más y más bendiciones. Sin embargo, pienso que a veces debemos dedicarnos más en nuestras oraciones a expresar agradecimiento por las que ya hemos recibido” (God, Family, Country, Nº 199).

    Pida a los niños que mencionen, en un minuto, todas las cosas que recuerden por las cuales debemos estar agradecidos. Haga un resumen de las respuestas en la pizarra.

  4. 4.

    Analice con los niños y ayúdelos a aprender de memoria parte de Alma 13:28: “sino que os humilléis ante el Señor, e invoquéis su santo nombre, y veléis y oréis incesantemente, para que no seáis tentados más de lo que podáis resistir, y así seáis guiados por el Santo Espíritu…”

  5. 5.

    Analice las partes básicas de la oración:

    1. a.

      Dirigirnos a nuestro Padre Celestial…

    2. b.

      Agradecerle…

    3. c.

      Pedirle…

    4. d.

      Terminar en el nombre de Jesucristo. Amén.

    Escriba en la pizarra: “Te agradezco…” y pida a los niños que digan por qué están agradecidos al Padre Celestial. Haga un resumen de las respuestas en la pizarra. Haga lo mismo para “Te pido…”

  6. 6.

    Canten o repitan la letra de las canciones “Oración de un niño” (Canciones para los niños, Nº 6), “Niños de todo el mundo” (Canciones para los niños, Nº 4), “Oración familiar” (Canciones para los niños, Nº 101) o “Allí donde hay amor” (Canciones para los niños, Nº 102).

Conclusión

Testimonio

Testifique en cuanto a la importancia de la oración diaria y de que si oramos como Jesús nos enseñó, seremos protegidos de las malas influencias de Satanás.

Sugerencias de lectura

Sugiera a los niños que estudien en casa 3 Nefi 18:18–25 y Alma 13:28–29 como repaso de la lección de hoy.

Pida a uno de los niños que ofrezca la última oración.