Lección 7: Prepare un ambiente propicio para aprender

"Lección 7: Prepare un ambiente propicio para aprender," Parte G: Curso Enseñanza del Evangelio, ()


Objetivo

Ayudar a los miembros de la clase a poner en práctica los principios que aprendieron en la lección 6.

Nota para el maestro

Al final de la lección 6, usted les pidió a los miembros de la clase que se prepararan para hablar acerca de diversas maneras de evitar distracciones y resolver problemas de disciplina (véase la página 248). Puesto que los maestros desean aprender maneras prácticas y específicas en que podrían tratar ciertos problemas, debe planear esta lección de modo que pueda dedicar la mayor parte de la misma a esta actividad de aplicación.

Al dirigir los análisis en esta lección, ayude a los miembros de la clase a tener más confianza en cuanto a su habilidad para preparar un ambiente propicio para aprender.

Preparación

  1. 1.

    Estudie con espíritu de oración Doctrina y Convenios 12:8 y procure entonces aplicarlo al objetivo de la lección.

  2. 2.

    Prepárese a hablar sobre cómo evitar o solucionar problemas específicos de distracción o de disciplina. Asegúrese de proponer una solución práctica.

  3. 3.

    Asegúrese de que también los miembros de la clase se hayan preparado para hablar en cuanto a cómo evitar distracciones y solucionar problemas de disciplina (véase la asignación que se encuentra en la página 248). Recuérdeles que tienen que proponer soluciones específicas y prácticas.

  4. 4.

    Continúe estudiando la sección de este libro titulada “Prepare un ambiente propicio para aprender” (págs. 82–97).

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Nuestro éxito en ejercer una buena influencia en los demás depende de la humildad y el amor que demostremos.

Presentación por el maestro y análisis de pasaje de lasEscrituras

Hágales recordar a los miembros de la clase que en la lección 2 hablaron en cuanto a la importancia de amar a quienes enseñen. Este principio debe predominar en todo lo que hagamos para tratar de preparar un ambiente propicio para aprender, en particular cuando trabajemos individualmente con cada miembro de la clase.

Pida a un miembro de la clase que lea Doctrina y Convenios 12:8.

  • ¿Por qué son la humildad y el amor tan importantes para ejercer una buena influencia en otras personas?

Sugiera que a medida que los miembros de la clase hablen acerca de cómo evitar distracciones y cómo resolver problemas de disciplina, tengan en cuenta la importancia de este principio.

Cita

Comparta con la clase la siguiente declaración del presidente Howard W. Hunter:

“Dios obra solamente por medio de la persuasión, de la paciencia y de la longanimidad, y no a través de la fuerza ni de la confrontación marcada. El Señor obra tratando de atraernos con dulzura, respetando siempre nuestro libre albedrío e independencia. Él desea ayudarnos y nos pide que le demos la oportunidad de hacerlo, pero nunca lo hará violando nuestro libre albedrío. Él nos ama demasiado para hacer esto” (véase “La fibra dorada de la elección”, Liahona, enero de 1990, pág. 18).

Podemos ayudar a otros para que entiendan y cumplan con su responsabilidad de contribuir a un ambiente propicio para aprender.

Presentación por el maestro

Refiérase a la asignación que les dio a los miembros de la clase la semana anterior. Infórmeles que usted también se preparó para dicha asignación. Comparta entonces con ellos el problema que ha considerado y la solución correspondiente. Indíqueles cuál de los tres elementos de un ambiente propicio para aprender se fortalecería con dicha solución (para repasar estos elementos, véase la página 243). Después de presentarles su solución, hágales las siguientes preguntas:

  • ¿Cuán eficaz es esta solución?

  • ¿Qué precauciones deben adoptarse al emplear esta solución?

  • ¿Qué otras soluciones podrían existir?

Presentación por los miembros de la clase

Pida a los miembros de la clase que se turnen para hablar acerca de los problemas que han considerado y de las soluciones que sugieren para resolverlos. Asegúrese de que cada miembro de la clase tenga la oportunidad de contribuir sus ideas. Si el tiempo lo permite, hágales las tres preguntas anteriores después de cada presentación.

Presentación por el maestro

Explíqueles que a fin de evitar distracciones y resolver problemas de disciplina, a veces es necesario trabajar con cada miembro de la clase por separado. No obstante, también podemos enseñarles sus responsabilidades mientras están todos juntos. Una buena manera de hacer esto es comenzar por compartir nuestros sentimientos en cuanto a nuestros llamamientos y nuestras responsabilidades como maestros. Luego podemos describir las responsabilidades de los miembros de la clase enseñándoles acerca de los tres elementos de un ambiente propicio para aprender que se analizaron en la lección anterior (véase la pág. 243). Por último, podemos destacarles que necesitamos su ayuda porque una clase puede resultar provechosa solamente cuando el maestro y los alumnos trabajan en conjunto. (Para obtener un ejemplo de una presentación tal, véase la historia en la página 86 de este libro. Quizás podría leer esa historia junto con los miembros de la clase.)

Debemos encontrar formas de disminuir las distracciones.

Lección práctica

Pida a un miembro de la clase que se ubique al frente de la clase y que extienda sus brazos a ambos lados sosteniendo un libro u otro objeto pesado en cada mano. Pídale entonces que enseñe a los otros alumnos en cuanto a la Primera Visión mientras continúa sosteniendo dichos objetos en esa posición. A medida que la persona empiece a bajar los brazos, indíquele que continúe extendiéndolos como al principio. Después de unos 30 segundos, pídale que baje los objetos y que vuelva a tomar asiento.

Destáqueles entonces a los miembros de la clase que mientras esa persona estaba tratando de enseñarles, ellos no se concentraron completamente en escuchar lo que les decía, debido a que prestaban más atención a su esfuerzo por mantener los libros u objetos en alto.

Presentación por el maestro

Destáqueles el hecho de que, además de los problemas que ya han analizado, el ambiente físico puede también distraer de la enseñanza y el aprendizaje. Cuando los alumnos entran en un salón de clases u otro lugar que esté desordenado o sea incó-modo, es muy probable que no presten toda su atención al mensaje de la lección.

La preparación esmerada del ambiente físico puede ayudar a disminuir las distracciones. Por ejemplo, se deben disponer las sillas de modo que los alumnos puedan ver al maestro, la pizarra y unos a otros. Un arreglo tal del salón de clases acrecienta la habilidad del maestro para enseñar y también la de los alumnos para participar y aprender. El control de la temperatura en el cuarto, donde sea posible, puede contribuir a que todos se sientan cómodos. Otras sugerencias en cuanto a preparar el ambiente fí-sico se encuentran en “Cómo preparar el salón de clases”, págs. 83–84 en este libro.

Podemos evitar y solucionar problemas de disciplina cuando observamos los principios básicos de la enseñanza del Evangelio.

Presentación por el maestro

Señale que cuando creamos y mantenemos un ambiente propicio para aprender, ayudamos a evitar distracciones y solucionar problemas de disciplina. La cosa más importante que podemos hacer para lograrlo es poner en práctica los principios de laenseñanza del Evangelio que se imparten en este curso. Esos principios son:

  1. 1.

    Amar a quienes se enseña.

  2. 2.

    Enseñar por medio del Espíritu.

  3. 3.

    Enseñar la doctrina.

  4. 4.

    Promover un aprendizaje diligente.

  5. 5.

    Preparar todo lo necesario.

  6. 6.

    Emplear métodos eficaces.

Como maestros, debemos evaluarnos con regularidad y observar nuestra manera de enseñar a fin de asegurarnos de que estemos poniendo en práctica cada uno de estos principios.

Conclusión

Testimonio

Exprese su testimonio según lo inspire el Espíritu.

Asignaciones

Aliente a los miembros de la clase para que hagan lo siguiente:

  1. 1.

    Que continúen estudiando la sección de este libro titulada “Prepare un ambiente propicio para aprender” (págs. 82–97). Que consideren su propia manera de enseñar, determinando qué pueden hacer para preparar un ambiente propicio para aprender.

  2. 2.

    Que repasen la lista que se encuentra en la página 238 acerca de cómo promover un aprendizaje diligente. Que escojan un tema de la lista y que lo apliquen en una próxima oportunidad que tengan para enseñar. Que escriban en sus cuadernos en cuanto a tal experiencia.