CAPITULO 22: "¿QUE SEÑAL HABRA DE TU VENIDA?"

La vida y Enseñanzas de Cristo y sus Apóstoles, (1979), 156–163


COMENTARIO INTERPRETATIVO

(22-1) Mateo 24:2. ¿En qué forma se cumplió la profecía relativa a la destrucción del Templo y de Jerusalén?

"Vosotros conocéis la secuencia, de cómo los judíos llevaron adelante su terrible plan y crucificaron al Hijo de Dios, y cómo desde entonces continuaron luchando contra el evangelio. Recordaréis, también, el precio que pagaron, cómo en el año 70 D. C., la ciudad cayó en manos de los romanos en la culminación de un sitio en el cual, nos dice el historiador Josefo, hubo un millón cien mil muertos y

"'...decenas de miles fueron llevados cautivos para más tarde ser vendidos como esclavos, o muertos por bestias salvajes, o en combates de gladiadores para diversión de los espectadores romanos'.

"Toda esta destrucción y la dispersión de los judíos se habría evitado si la gente hubiera aceptado el evangelio de Jesucristo y cambiado su corazón mediante ese evangelio" (Marion G. Romney, CR, octubre de 1948, págs. 76-77).

(22-2) Mateo 24:3. ¿Cuál es el significado del Monte de los Olivos?

Fue en el Monte de los Olivos donde el Señor a menudo discurría con los apóstoles y discípulos; y aquí sobre las colinas de ese Monte se encontraba Getsemaní. Desde este Monte el Señor ascendió al cielo. (Véase de Talmage, Jesús el Cristo, págs. 568, 599, 641-42, 731). A este monte regresará el Señor y se dará a conocer allí a los judíos. (Lean en D. y C. 45:48-53.)

(22-3) Mateo 24:3. ¿Qué es el fin del mundo del que se habla aquí?

"Aquí los hombres no pueden hallar razón posible para decir que se trata de una figura o que no da a entender lo que dice, porque en estas palabras El está explicando lo que previamente había hablado en parábolas; y según esta aclaración, el fin del mundo es la destrucción de los malvados, y la siega y el fin del mundo aluden directamente no a la tierra, como muchos han supuesto, sino a la familia humana en los últimos días y a las cosas que precederán la venida del Hijo del Hombre y a la restauración de todas las cosas que se habló por boca de todos los santos profetas desde el principio del mundo; y los ángeles tomarán parte en esta importante obra, pues ellos son los segadores. De manera que así como se juntará la cizaña y se quemará con fuego, así será al fin del mundo; es decir, al salir los siervos de Dios para amonestar a las naciones, tanto a los sacerdotes como al pueblo, y en vista de que endurecen sus corazones y rechazan la luz de la verdad—habiendo sido entregados primeramente a los bofetones de Satanás, habiéndose ligado la ley y el testimonio, como sucedió con los judíos—se quedan a obscuras y son entregados para el día de la quema; y así, atados con sus credos, aseguradas sus cuerdas por sus sacerdotes, están listos para el cumplimiento de las palabras del Salvador: 'Enviará el Hijo del Hombre sus ángeles, y cogerán de su reino todos los escándalos, y los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego: allí será el lloro y el crujir de dientes". Entendemos que la obra de juntar el trigo en alfolíes o graneros se efectuará mientras se está atando y preparando la cizaña para el día en que será quemada; y que después de ese día, 'los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre: el que tiene oídos para oír, oiga'" (Smith, Enseñanzas, pág. 110).

(22-4) Mateo 24:15-22, 29, 34, 35. ¿Qué es la abominación de desolación mencionada por Daniel el profeta y el Salvador?

Esta tragedia ocurriría en dos ocasiones:

"Y ahora el hacha comenzó a golpear la raíz del árbol putrefacto. Jerusalén iba a pagar el precio. Daniel había anunciado esa hora de desolación, fruto de la abominación y maldad, la cual barrería a la ciudad. (Daniel 9:27; 11:31; 12.11). Moisés había dicho que el sitio sería tan severo que las mujeres comerían a sus propios hijos (Deut. 28) Jesucristo indicó que la destrucción vendría en los días de los discípulos.

"Y vino, en venganza, sin restricción. El hambre excedió la resistencia humana; la sangre corrió en las calles; la destrucción desoló al templo. 1.100.000 judíos fueron muertos; Jerusalén fue arada como un campo; y un resto de lo que una vez fue una nación poderosa, fue esparcido hasta los cabos de la tierra. La nación judía murió cercada por las lanzas romanas, en manos de los señores del imperio gentil.

"Pero...¿y los santos que vivían en Jerusalén en aquel día tenebroso? Ellos dieron oído a la advertencia de Cristo y huyeron con prisa. Guiados por revelación, como siempre lo son los verdaderos santos, huyeron a Perea y estuvieron a salvo" (McConkie, DNTC, 1:644-45).

2. En el tiempo de la Segunda Venida

"Toda la desolación y destrucción que se dieron en la primera destrucción de Jerusalén no es sino el preludio para el sitio que se aproxima. Tito y sus legiones mataron a 1.100.000 judíos, destruyeron el templo y araron la ciudad. En la próxima ejecución de esta 'abominación de desolación', el mundo entero estará en guerra, Jerusalén será el centro del conflicto, toda arma moderna será usada y en medio del asedio vendrá el Hijo del Hombre, poniendo su pie sobre el monte de los Olivos y luchando la batalla de sus santos. (Zac. 12:1-9.)

"Hablando de estas batallas finales que acompañarán su regreso, el Señor dice: '...reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén' y la ciudad será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres; y la mitad de la ciudad irá en cautiverio, mas el resto del pueblo no será cortado de la ciudad'. Sin embargo, el fin del conflicto será diferente a lo que fue antiguamente. 'Después saldrá Jehová' dice el registro profético, 'y peleará con aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos...y Jehová será rey sobre la tierra' (Zac. 14)" (McConkie, DNTC, 1:659-60).

(22-5) Mateo 24:24. ¿En qué forma los mismos electos serán engañados?

"El profeta José Smith, en su versión inspirada del mismo pasaje, añadió estas palabras: que son los electos, de acuerdo al convenio'. Esto es lo que se ha dicho, en efecto, en esta conferencia: A menos que cada miembro de esta Iglesia obtenga para sí mismo un testimonio inconmovible de la divinidad de ella, estará entre aquellos que serán engañados en el día en que los 'electos de acuerdo al convenio' van a ser probados. Sobrevivirán solamente aquellos que hayan obtenido para sí ese testimonio" (Harold B. Lee, CR, octubre de 1950, pág. 129).

(22-6) Mateo 24:28. "Dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las aguilas"

"En la parábola, tal como se da aquí, el cuerpo muerto es el cuerpo de la Iglesia hacia el cual las águilas, las que son Israel, volarán para encontrar sustento. 'El recogimiento de Israel primero es espiritual y luego temporal. Es espiritual en el sentido de que las ovejas perdidas de Israel primero son 'restauradas a la verdadera iglesia y redil de Dios', queriendo decir que llegan al conocimiento verdadero del Dios de Israel, que aceptan el evangelio que ha sido restaurado en los últimos días y se unen a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días. Es temporal en el sentido de que estos conversos luego 'serán juntados en el país de su herencia...establecidos en sus tierras de promisión' (2 Nefi 9:2; 25:15-18; Jer. 16:14-21), queriendo decir que la casa de José será establecida en América, la casa de Judá en Palestina y las Diez Tribus perdidas vendrán a Efraín en América para recibir sus bendiciones en el debido tiempo. (D. y C. 13) (Mormón Doctrine, pág. 280.)" (McConkie, DNTC, 1:648-49).

(22-7) Mateo 24:29, 30, 36-39. ¿Qué más nos dice el profeta José acerca del tiempo de la Segunda Venida y de la Señal del Hijo del Hombre?

"La venida del Hijo del Hombre no acontecerá, no puede acontecer, sino hasta que sean derramados los juicios que se han anunciado para esta época, y estos juicios ya han comenzado. S. Pablo dice: 'Porque todos vosotros sois hijos de luz...no estáis en tinieblas, para que aquel día os sobrecoja como ladrón'. No tiene pensado el Señor Todopoderoso venir a la tierra y desmoronarla y reducirla a polvo sin revelarlo antes a sus siervos los profetas.

"Judá ha de volver, Jerusalén ha de ser reedificada, junto con el templo, y debe salir agua de debajo del templo y han de ser sanadas las aguas del Mar Muerto. Se precisará algún tiempo para reedificar las murallas de la ciudad, el templo, etc., y todo esto debe hacerse antes que el Hijo del Hombre aparezca. Habrá guerras y rumores de guerras, señales arriba en los cielos y abajo en la tierra, el sol se tornará en tinieblas y la luna en sangre, habrá terremotos en diversos lugares, los mares se saldrán de sus límites y entonces aparecerá en el cielo la gran señal del Hijo del Hombre. ¿Pero qué hará el mundo? Dirán que es un planeta o un cometa, etc. Pero el Hijo del Hombre vendrá como la señal de la venida del Hijo del Hombre, que será como la luz de la mañana que aparece en el oriente" (Smith, Enseñanzas, págs. 347-48).

(22-8) Mateo 24:40. ¿Por qué uno será destruido y otro dejado cuando regrese el Señor?

"Aquellos que soportarán el día, que permanecerán en la tierra cuando ella sea transfigurada (véase D. y C. 63:20-21), son los honestos y rectos y que están viviendo por lo menos aquella ley que los llevará al reino terrestre en la resurrección. Todo el que está viviendo según normas telestiales no puede permanecer en la tierra y por lo tanto no puede soportar aquel día.

"De ahí que encontramos a Malaquías indicando entre los que no soportarán aquel día a los siguientes: los encantadores; los adúlteros; los que juran engañosamente; los que oprimen a sus obreros, a las viudas y a los huérfanos en sus salarios; aquellos que desvían de la verdad a los hombres; aquellos que no temen a Dios; los miembros de la verdadera Iglesia que no pagan diezmo honesto; los que obran maldad; y los orgullosos. Todos éstos, dice él, serán como rastrojo cuando llegue el día que arderá como un horno. (Mal 3; 4; D. y C. 64:23-25)" (McConkie, DNTC, 1:669).

(22-9) Mateo 24:45-51. "El siervo fiel y prudente"

"Aquí el Salvador habla de sus ministros, de sus siervos, los poseedores del santo sacerdocio. Ellos son los que El ha hecho gobernantes en la casa de Dios para enseñar y perfeccionar a sus santos. De ellos es la responsabilidad de estar comprometidos en esa obra cuando el Maestro retorne. Si así están sirviendo cuando el Señor venga, El les dará exaltación. Pero si los gobernantes en la casa del Señor piensan que la Segunda Venida está muy lejana, si olvidan lo que les ha sido encomendado, si contienden con sus compañeros de ministerio y comienzan a vivir según el mundo, entonces la venganza de su Señor desechado caerá en justicia sobre ellos cuando El venga de nuevo" (McConkie, DNTC, 1:675).

(22-10) Mateo 25:1-13. ¿Cuál es el significado de la parábola de las Diez Vírgenes?

"El propósito de esta lección fue el de dar énfasis ante aquellos llamados al ministerio y ante sus discípulos y ante el mundo, al hecho de que debería existir una incesante vigilancia y preparación para el día que El había predicho cuando vendrá otra vez para juzgar en la tierra.

"El esposo de la parábola era el Maestro, el Salvador de la humanidad. La fiesta de bodas simbolizaba la segunda venida del Salvador para recibir en su seno a su iglesia. Las vírgenes eran aquellos que profesaban ser creyentes en Cristo, porque estaban esperando ansiosamente la venida del esposo a la fiesta de bodas, o estaban relacionados con la Iglesia y con los acontecimientos que transcurrirían en conexión con ella.

"Es evidente que esta parábola se refería particularmente a los creyentes en Cristo con una advertencia dirigida a ellos, en lo que el Señor nos ha dicho en la revelación moderna:

"'Estas cosas son las que habéis de esperar...sí, en el día de la venida del Hijo del Hombre.

"'Y hasta aquella hora habrá vírgenes insensatas entre las sensatas; y en aquella hora se hará una separación completa de los justos y los malvados' (D. y C. 63:53-54). "Indudablemente esto significa una separación entre los malvados y los justos, entre los que profesan ser creyentes en el Señor Jesucristo.

"El Señor define a las vírgenes prudentes de sus parábolas en otra revelación en la cual dijo:

"'Porque aquellos que son prudentes y han recibido la verdad, y han tomado al Espíritu Santo por guía, y no han sido engañados, de cierto os digo que éstos no serán talados ni echados al fuego, sino que aguantarán el día' (Ibid. 45:57).

"Aquí se indica claramente una verdad que todos debemos reconocer, que entre el pueblo de Dios, los creyentes en el Salvador del mundo, hay quienes son prudentes y guardan los mandamientos y sin embargo hay quienes son insensatos, desobedientes y negligentes en el cumplimiento de sus deberes" (Harold B. Lee, CR, oct. de 1951, págs. 26-27).

(22-11) Mateo 25:14-30. Una explicación para la Parábola de los talentos

"Vosotros sabéis, hermanos, que en la parábola de los talentos, el Señor llamó a sus siervos y les entregó varios talentos para que los utilizaran mientras él se ausentaba de ellos por un tiempo, y que al volver, los llamó a cuentas. Así es ahora. Nuestro Maestro se ha ausentado por un corto tiempo, y cuando vuelva exigirá cuentas de cada uno; y donde se entregaron cinco talentos, se exigirán diez; y el que no los haya mejorado será echado fuera como siervo inútil, mientras que los fieles gozarán de honores eternos. Por consiguiente, de la manera más sincera imploramos que la gracia de nuestro Padre os atienda, mediante Jesucristo su Hijo, para que no desmayéis en la hora de la tentación, ni seáis vencidos cuando venga la persecusión" (Smith, Enseñanzas, pág. 75).

PUNTOS A CONSIDERAR

"¿QUE SEÑAL HABRA DE TU VENIDA?"

En el capítulo 24 de Mateo, el Señor habla de dos acontecimientos bien definidos

Los discípulos de Jesucristo le hicieron dos preguntas: (1) "Dinos, ¿cuándo serán estas cosas?"; y (2) "¿Qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?" (Mateo 24:3). La primera pregunta tenía que ver tanto con la abominacíón de desolación que vendría sobre los judíos como con la destrucción del templo de Herodes. La segunda pregunta tenía que ver con la segunda venida del Señor, en gloria, para juzgar al mundo. Considerando la forma en la que las dos preguntas fueron hechas, posiblemente los discípulos pensaban que estos dos acontecimientos ocurrirían al mismo tiempo o uno inmediatamente después del otro. En su respuesta a los discípulos, sin embargo, Jesucristo aclaró bien que ese no era el caso.

PREGUNTA

¿A qué hacían referencía los discípulos cuando preguntaron a Cristo: "Dinos, ¿cuándo serán estas cosas?" (Mateo 24:1-3).

RESPUESTA

Su pregunta se refería específicamente a la destrucción del templo de Herodes, a la derrota de Jerusalén y matanza y dispersión de los judíos. (Véase José Smith 1:2-4 y el Comentario interpretativo, 22:1.)

PREGUNTA

¿En qué forma fueron engañados los antiguos cristianos y también perseguidos según Cristo profetizó que lo serían? (Mateo 24:3-5, 9-13).

RESPUESTA

Mediante falsos Cristos: Simón el Mago, Menander, Dositeo y otros (Véase DNTC, de McConkie, 1:640) y mediante maestros falsos que predicaban herejías condenables (véase The Great Apostasy, de Talmage, págs. 40-47), muchos de los santos de la época fueron llevados a apostatar de la fe. La persecusión fue tan ampliamente manifiesta en una persecusión judáica derivada del conflicto entre el judaísmo y el cristianismo: los apóstoles fueron encarcelados (Hechos 5:18); Esteban fue apedreado (Hechos 7:54-60); Herodes mandó matar a Santiago, el hijo de Zebedeo (Hechos 12:1, 2). Además, los judíos no solamente buscaron fomentar la persecusión de aquellos que confesaban a Jesucristo, sino que celosamente trataron de influir en los romanos para que se opusieran al movimiento cristiano. (Véase The Great Apostasy, de Talmage, págs. 57-61.)

PREGUNTA

¿Qué era la abominación de desolación que azotaría a Jerusalén? (Mateo 24:15-22)

RESPUESTA

Véase el Comentario interpretativo, 22:4.

PREGUNTA

¿Fue destruido el templo de Herodes tal como se profetizó? (Mateo 24:1-3).

RESPUESTA

Sí. Esto ocurrió el viernes 9 de agosto del año 70. Véase el Comentario interpretativo, 22:4.

¿CUALES SON LAS SEÑALES DE LOS TIEMPOS QUE PRECEDERAN A LA SEGUNDA VENIDA DEL SEÑOR?

(22-12) ¿Cuál es la llave, la palabra segura de profecía, que nos ayudará a entender las señales de los tiempos?

"Hay entre nosotros muchos escritos que predican las calamidades que están a punto de venir sobre nosotros. Algunos de ellos han sido dados a luz como si fueran necesarios para despertar al mundo a los horrores que están a punto de venir. Muchos de esos escritos provienen de fuentes sobre las que no puede haber incuestionable confianza.

"¿Os dais cuenta vosotros, los poseedores del sacerdocio, de que no necesitamos tales publicaciones para ser advertidos, si tan sólo estuviéramos al tanto de lo que las Escrituras ya nos han dicho con claridad?

"Permitidme daros la palabra segura de profecía sobre la que debéis apoyaros para vuestra guía en lugar de confiar en estas extrañas fuentes que tal vez tengan implicaciones políticas.

"Leed el capítulo 24 de Mateo —particularmente aquella versión inspirada tal como se encuentra en la Perla de Gran Precio (José Smith 1).

"Luego leed la sección 45 de las Doctrinas y Convenios donde el Señor, no el hombre, ha documentado las señales de los tiempos.

"Ahora consultad la sección 101 y la sección 133 de la Doctrinas y Convenios y oid el relato de los acontecimientos, paso a paso, que llevarán a la venida del Salvador.

"Finalmente dirigíos a las promesas que el Señor hace a aquellos que guardan los mandamientos cuando estos juicios desciendan sobre los malvados, tal como está establecido en las Doctrinas y Convenios, sección 38.

"Hermanos, estos son algunos de los escritos con los que debéis ocuparos, en lugar de ocuparos de comentarios que pueden provenir de parte de quienes poseen información que no es la más fidedigna y cuyos motivos pueden ser tema de discusión. Y permítaseme decir, entre paréntesis, que la mayoría de tales escritores no tienen impedimento alguno en tener alguna información auténtica en sus escritos" (Harold B. Lee, CR, oct. de 1972, pág. 128).

"¿Y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?" (Mateo 24:3).

Para tener más luz sobre el asunto, lean los otros versículos que indicó el presidente Lee diciendo que los hombres deben estudiarlos si es que quieren comprender las señales de los tiempos: D. y C. 45:15-17; D. y C. 101:11-23; D. y C. 133:1-25, 36-52, 58-64.

(22-13) ¿En qué forma pueden ustedes estar siempre preparados? (D. y C. 38:18-22, 39-42)

"Hermanos y hermanas, este es el día del que el Señor está hablando. Véis que las señales están aquí, estad pues prevenidos. Los Hermanos os han dicho en esta conferencia cómo estar listos. Nunca hemos tenido una conferencia donde haya habido instrucción tan directa, tanta admonición, en donde los problemas hayan sido definidos y la solución a los problemas haya sido también sugerida.

"No pongamos oídos sordos ahora, sino oigamos esto como las palabras del Señor, inspiradas por El, y estaremos seguros en la colina de Sión, hasta que todo lo que el Señor tiene para sus hijos se haya cumplido" (Harold B. lee, citado en DCG, 1973-75, pág. 80; Itálicas agregadas).

(22-14) ¿Cuáles son las implicaciones del comentario del presidente Lee?

¿No es como si fuéramos provistos de un manual de instrucciones, el informe de la conferencia —citado en este texto como CR— el cual nos da instrucción y guía para cada semestre? Obteniendo una copia de los discursos que nos son dados por los profetas vivientes cada seis meses en conferencia, y siguiendo las instrucciones dadas, podemos estar siempre en un estado de preparación para la Segunda Venida.

¡El viene!

"La lengua del hombre vacila y la pluma cae de la mano del escritor cuando la mente se extasía en la contemplación de la majestad sublime y terrible de su venida para vengarse de los impíos y reinar como Rey de toda la tierra.

"¡El viene! La tierra tiembla y se estremecen las altas montañas; el mar inmenso se retrae haCia el norte como con temor y los cielos se desgarran como bronce derretido. ¡El viene! Los santos difuntos salen de sus tumbas y 'los que viven y permanecen' son 'recogidos'con ellos para recibirlo. Los malvados se apresuran a esconderse de su presencia y claman pidiendo que las rocas temblorosas los cubran. ¡El viene! con todas las huestes de los justos que han sido glorificados. El aliento de sus labios esparce la muerte sobre los malvados. Su gloria es un fuego consumidor. Los orgullosos y rebeldes son como rastrojo, se queman y no les queda 'ni raíz ni rama'. El barre la tierra como si lo hiciera 'con la escoba de la destrucción'. Inunda la tierra con los terribles diluvios de su ira y la inmundicia y abominaciones del mundo son consumidas. Satanás y sus huestes tenebrosas son tomados y encadenados —el príncipe del poder del aire ha perdido su dominio, pues Aquel cuyo derecho es reinar ha venido y 'los reinos de este mundo han venido a ser los reinos de nuestro Señor y de su Cristo'.

"'El pueblo de los Santos del Altísimo' morará en la tierra, la cual tendrá su fuerza como en los días de su juventud; edificarán ciudades y plantarán huertos; los que han sido fieles sobre poco serán hechos gobernantes sobre muchas cosas; el Edén florecerá y los frutos y las flores del Paraíso exhibirán su hermosura como al principio; Jesucristo reinará 'en el Monte de Sion y en Jerusalen y ante sus ancianos glOriosamente', y todo lo que ha sido creado 'alabará al Señor'" (Charles W. Penrose, "The Second Advent", Millennial Star 21:583, [1859].

Y BENDITO AQUEL QUE VELA POR MI

¿Se han preguntado alguna vez por qué el Señor nos ha dado tanta información concerniente a su segunda venida? El indica una razón en D. y C. 45:44. De acuerdo a este pasaje, ¿cuál es nuestra responsabilidad? ¿Cómo podemos "velar" en mejor forma esperando la venida del Salvador? Si el Señor ha revelado las señales que los hombres deben buscar y no velan esperándolas, ¿pueden culparlo a El si el cataclismo de los últimos días los toma desprevenidos? ¿Por qué es necesario que nos preparemos y estemos 'esperando' al Señor?