Noche de hogar para la familia

Leales a la Fe: Una Referencia del Evangelio, (2004), 124–26


El hogar es el lugar más importante para aprender el Evangelio; ninguna otra organización puede tomar el lugar de la familia. Los profetas de los últimos días han pedido a los padres en repetidas ocasiones que nutran a sus hijos con amor y con la enseñanza del Evangelio.

En 1915, el presidente Joseph F. Smith y sus Consejeros de la Primera Presidencia iniciaron un esfuerzo de toda la Iglesia por fortalecer a la familia. Pidieron a los padres de familia de la Iglesia que reunieran a sus hijos una vez por semana para realizar una “noche de hogar”. Las familias debían emplear ese tiempo para orar y cantar juntos, para leer las Escrituras, para enseñarse unos a otros el Evangelio y participar en otras actividades que edificaran la unidad familiar.

En 1970, el presidente Joseph Fielding Smith, junto con sus Consejeros de la Primera Presidencia, designaron la noche del lunes para llevar a cabo la noche de hogar. A partir de ese anuncio, la Iglesia ha dejado de tener actividades los lunes por la noche a fin de que la familia pase esa noche junta.

Los profetas de los últimos días continúan instando a los miembros de la Iglesia a dar la más alta prioridad a la noche de hogar. Han prometido que nuestra dedicación a ese programa ayudará a proteger a nuestras familias contra las iniquidades de nuestra época y nos brindará gozo en abundancia, tanto ahora como a través de la eternidad.

Todos los miembros de la Iglesia deben hacer de la noche del lunes un tiempo sagrado, reservado para la noche de hogar. Si eres casado(a), lleva a cabo la noche de hogar semanalmente con tu cónyuge. A medida que tengan hijos, inclúyanlos en la noche de hogar; adapten el programa a las necesidades y los intereses de ellos, y permítanles participar. Después que sus hijos crezcan y se muden a otro lugar, siga llevando a cabo la noche de hogar con su cónyuge.

Si eres soltero(a), considera pedir al obispo o al presidente de rama que organice un grupo de noche de hogar para ti y otros miembros solteros del barrio o de la rama. Él puede llamar a un líder de la noche de hogar, el cual tendrá la responsabilidad de organizar el programa y asegurarse de que se lleven a cabo las noches de hogar en forma regular.

A continuación, hay un bosquejo que se sugiere para la noche de hogar:

  • Primer himno o canción

  • Primera oración

  • Lectura de las Escrituras

  • Lección

  • Actividad

  • Último himno o canción

  • Última oración

  • Refrigerio

Al preparar las lecciones para la noche de hogar, recuerda basarlas en las Escrituras, en las enseñanzas de los profetas de los últimos días y en tus experiencias y testimonio personales. Este libro puede ayudarte a seleccionar temas para enseñar. Además, tal vez desees referirte a otras publicaciones de la Iglesia, tales como el Manual de sugerencias para la noche de hogar (artículo número 31106 002), Principios del Evangelio (31110 002), la Guía para la organización familiar (31180 002) y las revistas de la Iglesia.

Véase también Familia.