La dirección patriarcal en el hogar

Mujeres Jóvenes, Manual 1, 1994


Objetivo

Que las jóvenes comprendan cómo funciona el orden patriarcal en el hogar.

Preparación

  1. 1.

    Lleve a la clase un lápiz para cada alumna.

  2. 2.

    Prepare para toda la clase copias del ejercicio que aparece más adelante en esta lección. Si lo prefiere, en lugar de utilizar el ejercicio, puede entregar a varias alumnas los puntos a resolver, dándoles también las citas correspondientes a cada uno, y asignarles que presenten un análisis de grupo.

  3. 3.

    Asigne a las jóvenes los pasajes de las Escrituras, relatos o citas que desee que se lean en la clase en voz alta.

Nota a la maestra

Las jóvenes de su clase quizás provengan de hogares cuyas condiciones difieran unos de otros. Algunas tendrán un padre que sea el digno patriarca de su familia; habrá otras cuyo padre sea inactivo o no sea miembro de la Iglesia, y quizás haya quienes ni siquiera cuenten con el padre en el hogar o sean huérfanas de padre. Trate el tema con delicadeza, teniendo muy en cuenta la situación de cada una de sus alumnas. Pero, sean cuales sean las condiciones familiares de éstas, el objetivo de la lección es enseñar lo que es el orden patriarcal y las bendiciones que un patriarca puede brindar a su familia.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

El orden patriarcal es el plan del Señor para la institución de la familia

Ejercicio

Entregue a cada alumna un lápiz y una copia del ejercicio que aparece a continuación. Déles unos cinco minutos para contestar y prométales que nadie verá sus respuestas. Indíqueles que quizás haya más de una respuesta que sea correcta.

¿Qué sabes del orden patriarcal?

Elige la respuesta o las respuestas correctas en cada una de los siguientes puntos:

  1. 1.

    El orden patriarcal es:

    1. a.

      Una recomendación para conseguir la bendición patriarcal.

    2. b.

      Una orden para obtener víveres del almacén del obispo.

    3. c.

      El sistema divino de gobierno del Señor.

  2. 2.

    La organización más importante de la Iglesia es:

    1. a.

      El Consejo de los Doce Apóstoles.

    2. b.

      La Primera Presidencia.

    3. c.

      La familia.

  3. 3.

    La autoridad que preside en tu familia es:

    1. a.

      El Presidente de la Iglesia.

    2. b.

      El obispo o presidente de rama.

    3. c.

      Su padre (o tu madre, si tu papá no vive en la casa).

  4. 4.

    Como autoridad que preside en el hogar, algunas de las responsabilidades del padre son:

    1. a.

      Presidir y dirigir con rectitud los asuntos de su hogar y su familia.

    2. b.

      Llenar las necesidades físicas y espirituales de su familia.

    3. c.

      Pedir al Señor que le dé revelación para dirigir su hogar.

  5. 5.

    Algunas de las responsabilidades de la madre son:

    1. a.

      Dar a luz a los hijos y cuidarlos.

    2. b.

      Ayudar a llenar las necesidades físicas y espirituales de su familia.

    3. c.

      Ser compañera, consejera y amiga de su marido.

  6. 6.

    De acuerdo con el plan del Señor, ¿quién tiene la responsabilidad de amar y enseñar a los hijos?

    1. a.

      El padre.

    2. b.

      La madre.

    3. c.

      Ambos padres.

  7. 7.

    En el plan del Señor:

    1. a.

      Hay completa igualdad entre el hombre y la mujer.

    2. b.

      El hombre es más importante porque posee el sacerdocio.

    3. c.

      El Señor ama a Sus hijas igual que a Sus hijos.

  8. 8.

    Aunque todo padre es quien preside en su hogar, a fin de presidir como jefe patriarcal de la familia el padre debe:

    1. a.

      Tener un título universitario.

    2. b.

      Tener un buen trabajo.

    3. c.

      Poseer el Sacerdocio de Melquisedec.

  9. 9.

    El padre cumple la función de patriarca porque:

    1. a.

      Es más digno y está mejor calificado para ello.

    2. b.

      Es la función divina que tiene el hombre.

    3. c.

      Es un asunto de ley y de orden.

Después que las jóvenes terminen el ejercicio, lea uno por uno los puntos en voz alta y deje que ellas den sus respuestas. Luego, lea o pida a la persona asignada que lea, de las citas que se encuentran a continuación, la correspondiente a cada punto.

Cada una de las citas contiene una clave para la respuesta con la que está relacionada; esa clave aparece en letra cursiva. Después de leerlas, haga que las alumnas encuentren la respuesta o respuestas correctas.

Citas y análisis

Punto 1

“El gobierno del Señor es de naturaleza patriarcal. La familia… es el centro” (Bruce R. McConkie, Mormon Doctrine, 2ª ed., Salt Lake City: Bookcraft, 1966, pág. 559; cursiva agregada).

Punto 2

“La familia es la organización más importante en esta vida y en la eternidad. El propósito que tenemos en esta vida es formarnos una unidad familiar eterna” (Joseph Fielding Smith, Ensign, julio de 1972, pág. 27).

Punto 3

“En el hogar, la autoridad presidente siempre está investida en el padre, y en todas las cosas del hogar y asuntos de la familia no hay otra autoridad superior” (Joseph F. Smith, Doctrina del evangelio, pág. 280; cursiva agregada).

Punto 4

El presidente Ezra Taft Benson dijo: “Dios le dio al padre la responsabilidad de presidir en el hogar, y es por eso que los padres deben proveer lo necesario, amar, enseñar y guiar a su familia” (“Consejo para los santos”, Liahona, julio de 1984, pág. 4; cursiva agregada).

“ ‘La paternidad equivale al liderazgo, el liderazgo más importante que existe. Siempre ha sido así… y siempre será de esa manera. Padres, con la ayuda, las sugerencias y el ánimo de vuestra compañera eterna, vosotros debéis presidir en el hogar’ (véase Padre, considera tus obras, folleto, 1973, pág. 4)” (Citado por el presidente Ezra Taft Benson en “Para el padre de familia”, Liahona, enero de 1988, pág. 49).

Nota a la maestra

Por tratarse de un concepto sumamente importante, tal vez sea conveniente que hable con más detalles de este punto. Indíqueles que todas las respuestas son correctas, y pídales que agreguen otras ideas de lo que el padre hace como jefe patriarcal de su familia. Las palabras del presidente Benson sugieren algunas; quizás las jovencitas añadan otras como el dar un ejemplo de integridad, expresar su testimonio y convicciones, asegurarse de que se enseñen a la familia principios correctos, etc.

Punto 5

En el momento de la Creación, se dio a la madre la responsabilidad de dar a luz a los hijos y cuidarlos con abnegación. Al padre se le asignó la función de proveer lo necesario a su familia. En todas las Escrituras no existe nada que cambie este principio fundamental; y por cierto que las revelaciones y los profetas de los últimos días han reafirmado la realidad de esta relación entre el padre y la madre” (“The Church and the Proposed Equal Rights Amendment”, folleto en inglés, págs. 11–12; Ensign, marzo de 1980; cursiva agregada).

“Felizmente, no se le exige al padre que presida, juzgue y haga lo necesario sin consejo, sin ayuda, sino que él cuenta con una esposa, una compañera, consejera, socia y amiga” (Padre, considera tus obras, folleto, 1973; cursiva agregada).

Punto 6

“No hay duda de que recae una tremenda responsabilidad sobre una pareja que trae hijos al mundo. No solamente se les requiere que les provean alimento, ropa y vivienda, sino también amor, bondadosa disciplina, enseñanza y capacitación” (Spencer W. Kimball, “Train Up a Child”, Ensign, abril de 1978, pág. 5; cursiva agregada).

Punto 7

“En la Iglesia existe una perfecta igualdad entre el hombre y la mujer. El evangelio… fue ideado por el Señor para hombres y mujeres por igual… Los privilegios y requisitos del evangelio son fundamentalmente los mismos para el hombre y la mujer. El Señor ama a Sus hijas igual que a Sus hijos” (John A. Widtsoe, Evidences and Reconciliations, Salt Lake City: Bookcraft, 1960, pág. 30; cursiva agregada).

Punto 8

“Aun cuando todo padre es el jefe de su familia, en el verdadero sentido de la palabra no puede decirse que una familia de Santos de los Ultimos Días es patriarcal a menos que el hombre posea el Sacerdocio de Melquisedec, que la mujer se haya casado o sellado con él en el templo y que los hijos hayan nacido en el convenio o hayan sido sellados a sus padres” (A Light unto the World, Curso de estudio del Sacerdocio de Melquisedec 1967–1968, en inglés, pág. 55).

Nota a la maestra

Si en su clase hay jovencitas cuyo padre no posea el Sacerdocio de Melquisedec, sería conveniente leer y analizar las siguientes palabras:

“Cuando me hacen el comentario: ‘Mi esposo (o mi padre) no es miembro de la Iglesia ni la respeta’, con amor y compasión contesto: ‘Querida hermana, sea él miembro de la Iglesia o no, sigue siendo el padre y el cabeza de familia… Apóyelo en sus hechos buenos; demuéstrele que cree en él y confía en su capacidad para dirigir a la familia. Estimúlelo con sus propios ejemplos nobles’ “ (Richard G. Scott, “Father Is the Head of the Family”, Ensign, feb. de 1977, págs. 84–85).

Punto 9

“El orden patriarcal es de origen divino y continuará por tiempo y por la eternidad. De modo que hay una razón particular por la que los hombres, mujeres y niños deben entender este orden y esta autoridad en las casas del pueblo de Dios… No es meramente asunto de quién pueda ser el más apto; ni tampoco es enteramente cuestión de quién esté llevando la vida más digna. Es principalmente asunto de ley y orden…” (Joseph F. Smith, Doctrina del evangelio, págs. 280, 281; cursiva agregada).

Presentación por la maestra

Explíqueles que la palabra patriarca tiene el mismo origen que la palabra padre, pero que la utilizamos con un significado especial. El término orden patriarcal se refiere a la línea que viene desde Adán, de todas las generaciones que se hayan ligado para siempre por las ordenanzas eternas que se llevan a cabo en el templo. Esas personas mantendrán por siempre sus relaciones familiares. Cuando una pareja se casa o se sella en el templo, marido y mujer pasan a ser candidatos para formar parte de esa gran familia eterna. El hombre es, entonces, además de padre, también el patriarca de su familia. Esto quiere decir que tiene la responsabilidad de ver que los suyos vivan de tal manera que sean dignos de volver juntos a la presencia de nuestro Padre Celestial. Y, por poseer el Sacerdocio de Melquisedec, puede bendecirlos y enseñarles como no podría hacerlo sin ese poder.

Las jóvenes deben apoyar a su padre en su función como tal

Análisis en la pizarra

Pida a las alumnas que mencionen cosas que pueden hacer para apoyar a su padre, y anote las ideas en la pizarra. Entre sus sugerencias posiblemente incluyan las siguientes:

Maneras de apoyar al papá

  • Ser obediente.

  • Pasar tiempo juntos.

  • Hablarle de sus preocupaciones e intereses.

  • Pedirle una bendición de padre.

  • Buscar sus consejos.

  • Tratar de conocerlo mejor.

  • Ser un buen ejemplo para los hermanos.

  • Demostrarle amor y aprecio.

  • Elevar en lugar de humillar.

  • Ayudarle para la noche de hogar.

  • Tener buen humor y ayudar en la casa.

Relato

A algunas quizás les resulte difícil expresarle amor y apoyo a su padre. Si lo desea, puede dar a una de las alumnas la asignación de contar el siguiente relato:

Cuando la hermana Lois Christensen era adolescente, la maestra de la Escuela Dominical les pidió a todos los de su clase que les dijeran a sus respectivos padres que los querían. Lois pensó que ella no podría cumplir esa asignación, pues, aparte de que su padre era inactivo en la Iglesia, había una brecha muy grande en la comunicación entre ellos; además, en su familia no existía la costumbre de expresarse verbalmente el cariño unos a otros. Por eso, se quedó después de la clase para decirle a su maestra que no podía hacer lo que les había dicho. Según sus propias palabras:

“La hermana Innes no quedó convencida y, mirándome fijamente, me dijo: ‘Sea lo que sea y haga lo que haga, tu papá necesita oír esas palabras de tu boca igual que cualquier otro padre. Quiero que me prometas que lo harás’.

“No tuve más remedio que asentir, y durante los días siguientes sentí una gran carga sobre mí; pero sabía que la única manera de levantarla sería cumplir lo prometido. Una noche, después que los demás se habían ido a acostar, esperé nerviosamente el momento apropiado para pronunciar aquellas palabras. Papá estaba fumando y se dio vuelta para echar las cenizas en la basura. Con una voz temblorosa y casi inaudible, musité entonces: ‘Papá, yo te quiero’.

“El estaba de espaldas a mí y no se volvió; no dijo nada ni hizo nada. Estaba segura de que no me había oído, así que débilmente repetí: ‘Papá, te quiero mucho’. Y entonces, lentamente, se dio vuelta hacia mí. Por las mejillas de mi lejano e insensible papá corrían las lágrimas; me rodeó con sus brazos y me estrechó contra él, besándome en la frente. Esa era la primera vez que yo recordaba en mis dieciséis años de vida que mi papá y yo nos abrazábamos. “Yo soy ahora madre y tengo una familia grande. Te quiero mucho es una frase que se emplea muy a menudo en mi hogar. ¿Y qué ha sido de mi querido papá? Es actualmente sumo sacerdote y se esfuerza diligentemente por edificar el reino de Dios” (Lois Christensen, “Telling My Father I Loved Him”, Ensign, feb. de 1978, pág. 51).

Conclusión

Presentación por la maestra

Recuerde a las alumnas que el padre es, por nombramiento divino, el jefe patriarcal del hogar. El Señor le ha dado la responsabilidad del bienestar espiritual y temporal de su familia, y él tendrá que rendir cuentas de esa responsabilidad. El tiene el llamamiento de presidir y dirigir los asuntos de su hogar con un espíritu de rectitud y amor. Y cada uno de los miembros de la familia tiene la obligación de apoyar y sostener al padre en su función de patriarca. Una joven puede hacer muchas cosas para cumplir esa responsabilidad e influir en los demás de la familia para que apoyen al padre en su función tan importante.

Aplicación de la lección

Pida a las jovencitas que cada una elija de la lista que se encuentra en la pizarra dos o tres cosas que hará durante la semana para demostrar a su padre que lo apoya en su función de patriarca de la familia.