Los registros personales

Mujeres Jóvenes, Manual 1, 1994


Objetivo

Que cada una de las jóvenes se dé cuenta de la importancia de llevar un diario personal.

Preparación

  1. 1.

    Prepare copias separadas de las dos series de preguntas que aparecen al principio de la lección, incluyendo las referencias de las Escrituras. No copie las respuestas.

  2. 2.

    Prepárese para hacer a las jóvenes un relato de algún antepasado suyo cuya vida o experiencias haya tenido influencia en usted. (O invite a alguna persona, con aprobación previa de los líderes del sacerdocio, para que vaya a la clase y hable sobre uno de sus antepasados.)

  3. 3.

    Prepare una hoja de papel para cada alumna en la que haya copiado las citas que se encuentran al final de la lección.

  4. 4.

    Dé a dos o tres alumnas la asignación de hablar de uno de sus abuelos o bisabuelos, y de la forma en que esa persona haya influido en ellas.

  5. 5.

    Asigne a las jóvenes los pasajes de las Escrituras, los relatos o las citas que desee que se lean en la clase en voz alta.

  6. 6.

    Fíjese en la actividad de historia familiar que se encuentra al fin de la lección y que es optativa.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Nuestro Padre Celestial manda a Sus hijos que lleven registros personales

Ejercicio

Divida la clase en dos grupos; asegúrese de que cada grupo cuente con un juego completo de los libros canónicos y un lápiz. Dé a un grupo la serie A de preguntas y referencias, y al otro la serie B. Dígales que tienen unos cinco minutos para contestar a las preguntas.

Preguntas: Serie A

  1. 1.

    ¿Quién fue la primera persona que registró datos en un “libro” de recuerdos? (Moisés 6:5–8.)

  2. 2.

    Nombren a otros dos profetas del Antiguo Testamento que llevaron esos registros de memorias. (Moisés 6:45–46; Malaquías 3:16.)

  3. 3.

    Cuando se llevan a cabo ordenanzas del sacerdocio, tales como el bautismo o el sellamiento en el templo, ¿dónde quedan registradas? (D. y C. 128:7.)

  4. 4.

    ¿Cuál es una de las buenas razones por las que se debe llevar un diario o escribir una historia personal? (2 Nefi 25:23.)

  5. 5.

    Cuando Cristo estuvo entre los nefitas, se enteró de que había acontecimientos importantes que ellos no habían anotado en sus registros. ¿Qué les mandó hacer? (3 Nefi 23:6–13.)

Respuestas de la Serie A:

  1. 1.

    Adán.

  2. 2.

    Enoc y Malaquías.

  3. 3.

    En la tierra y en el cielo.

  4. 4.

    Para persuadir a nuestros hijos a creer en Cristo.

  5. 5.

    Que escribieran sobre los hechos que no habían registrado.

Preguntas: Serie B:

  1. 1.

    ¿Cómo sabemos que Jesús era descendiente de David y de Abraham? (Mateo 1:1.)

  2. 2.

    ¿Por qué volvieron a Jerusalén Nefi y sus hermanos para ir a casa de Labán? (1 Nefi 3:1–4.)

  3. 3.

    ¿Por qué llevó Nefi un registro de su vida, después de salir de Jerusalén, mientras se dirigían al continente americano? (1 Nefi 1:1–3.)

  4. 4.

    ¿Quién les enseñó a Adán y a sus hijos cómo llevar un libro de memorias? (Moisés 6:46.)

  5. 5.

    ¿Cómo obtuvo Abraham conocimiento de los derechos del sacerdocio y sobre la Creación? (Abraham 1:31.)

Respuestas de la Serie B:

  1. 1.

    Porque los datos se encuentran en la Biblia.

  2. 2.

    Para conseguir los registros del pueblo israelita y la genealogía de sus antepasados.

  3. 3.

    Porque tenía conocimiento de la bondad de Dios y de Sus misterios.

  4. 4.

    Dios les enseñó, con Su propia mano.

  5. 5.

    Porque estaba escrito en los registros de sus antepasados.

Análisis

Haga que cada grupo hable con la clase sobre las respuestas que buscó. Después que las alumnas hayan dado todas sus respuestas al ejercicio, pida a la clase que responda a lo siguiente:

• ¿Qué clase de información anotaron Moisés, Nefi y Abraham en sus libros de memo- rias? (Los nombres de algunos familiares, los acontecimientos importantes, su propio testimonio, las profecías para el futuro, las bendiciones que habían recibido de su Padre Celestial y los mandamientos que El les había dado.)

• ¿Por qué es importante llevar un diario personal? (Porque por medio de esas memorias las personas pueden dar a conocer a sus descendientes los hechos importantes de su vida, su testimonio, su manera de pensar y de sentir, y dejarles un registro de las bendiciones que hayan recibido de su Padre Celestial.)

• ¿Cómo sabemos que nuestro Padre Celestial quiere que llevemos un diario de nuestra vida? (Porque desde el principio del mundo El ha mandado a Sus hijos que lo hagan. Y los profetas de nuestros días están continuamente exhortándonos a que llevemos un diario personal.)

Los registros de nuestros antepasados pueden ser una fuente de gozo y de fortaleza para nosotros

Relato

Léales o cuénteles con sus propias palabras el siguiente relato ficticio:

“El tío abuelo Benjamín había muerto hacía más de treinta años y algunas de sus pose- siones todavía se encontraban guardadas en cajas, en el ático de la casa que había en la granja.

“—Me pregunto para qué habrá guardado el abuelo estas cosas de nuestro tío abuelo por todos estos años —rezongó Juan, mientras ayudaba a su madre y hermana a separar las cosas. El abuelo había muerto dos semanas atrás y Yani, su única hija que todavía vivía, había ido con sus dos hijos a limpiar y desocupar la vieja casa de la familia.

“Juan tiró un sombrero de felpa que ya había perdido la forma dentro de un gran barril que estaba en medio del cuarto, exclamando:

“—¡Caramba! ¿Nuestro árbol genealógico se habrá visto atacado por alguna enfermedad? ¿Qué otra explicación habría para toda esta basura que han estado guardando? ¡Miren! fíjense en este libro viejo y todo descalabrado: Pamela, o Recompensa a la virtud. ¡Vamos! “Su hermana Alicia respondió con calma:

“—Eso es un ejemplar de la primera novela que se escribió en el idioma inglés. Colócalo en la caja que dice ‘Para guardar’. Con mucho cuidado, por favor.

“—¿Y esto? ¿Qué les parece esto? Una libreta a medio usar. ¿Quién con un poco de sentido común podría guardar eso?…

“Yani fue hasta donde estaba su hijo y observó la libreta que él tenía en la mano…

“—¿Entiendes lo que dice? —preguntó Alicia, acercándose también.

“—Sí, cómo no —contestó Juan. Y se puso a leer, saltando de una página a otra.

“—Acá hay una fecha: ‘4 de mayo de 1888’. ¡Parece un diario o algo por el estilo! ‘Mayo 4 de 1888. Esta mañana, mamá volvió a encerrar mi violín en el cofre de cedro, porque dice que es una tentación muy grande para mí tenerlo a mano antes de ordeñar. Creo que tiene razón. Me alegro de que mis hermanos sean más diligentes que yo, ¡de lo contrario, no comeríamos los ocho de la familia con lo que nos da esta parcela! Si papá estuviera vivo, nuestra situación sería mucho mejor.

“ ‘3 de septiembre de 1888. El señor Costa le dijo hoy a mamá que ya me ha enseñado todo lo que él sabe de música, y que necesito otro profesor que sepa más que él. Dice que en el pueblo hay una tal hermana Alvarez, que antes de casarse y mudarse para acá tocaba el violín en una orquesta famosa y que ahora enseña música. Mamá ya me dio permiso para preguntarle si me tomaría como alumno. El problema es que no sabemos cuánto cobrará por las clases. Mamá me dijo que puedo encargarme del cuidado del gallinero y guardar el dinero de la venta de los huevos para pagar las lecciones de música…

“ ‘8 de abril de 1892. Hoy me di cuenta de que hay tres cosas que amo por encima de todo lo demás: al Señor, a mi familia y la música. Y también sé que el amor por una de ellas no me impide amar otra. Todo lo que es bueno está como entrelazado.

“ ‘1º de diciembre de 1892. Es muy tarde ya, pero no puedo conciliar el sueño. Me he pasado horas y horas copiando música, con la ayuda de mamá, pues me han invitado a ir a la ciudad y participar en una competencia que habrá para llenar una vacante en una gran orquesta sinfónica…

“ ‘5 de marzo de 1893. Después de muchas semanas de prácticas, mezcladas con horas de oraciones, fui a la ciudad y tomé parte en la competencia por el puesto. El director me dijo que soy el mejor violinista que él ha escuchado en esta región. (No creo que haya escuchado a muchos violinistas por estos lados.) Mamá se quedó muy contenta cuando le dije. Me dieron el puesto y tendré que presentarme para empezar los ensayos con la orquesta dentro de unos seis meses. Ganaré lo suficiente para mantenerme y todavía me sobrará algo para enviarles a mamá y mis hermanos. El domingo, en la reunión sacramental, tocaré algo de la selección de Mozart que practiqué para la competencia.

“ ‘11 de marzo de 1893. ¿Por qué habrá tenido que pasar esto ahora, justamente en esta época de mi vida? ¿Por qué? Después de la reunión sacramental, el obispo me llamó a su oficina y me preguntó cómo había salido en la competencia. Cuando le dije que me habían tomado, me preguntó si no podría posponer mi empleo en la orquesta por unos dos años, explicándome que hay algo más que debo hacer por el Señor antes de empezar a ganar dinero. Después de decirme que no tenía “ninguna duda en cuanto a cuál es la voluntad del Señor”, me pidió que aceptara un llamamiento para cumplir una misión. Yo sé que todo lo que tengo se lo debo a Dios, y que un par de años alejado de mi violín no debería ser demasiado sacrificio, pero me parece que es más de lo que puedo soportar. No obstante, sabiendo en el fondo de mi corazón que la incertidumbre se debía más al temor que a la duda, le prometí al obispo que si podíamos encontrar la forma de conseguir el dinero para la misión, aceptaría el llamamiento…

“ ‘13 de marzo de 1893. Anoche le dije a mamá lo del llamamiento para la misión. Se quedó encantada, y me dijo que papá siempre había deseado ser misionero, pero que había muerto sin poder ver cumplido su sueño; y que ahora yo seré misionero, en parte, por él. Pero cuando le pregunté de dónde vamos a sacar el dinero, la expresión de alegría de su cara se desvaneció. Le conté sobre la promesa condicional que le había hecho al obispo, y al mismo tiempo le dije a mamá que no podía permitirle que vendiera más tierra de la granja. Ella se quedó pensativa por unos momentos y luego, mirándome a los ojos, me dijo suavemente: “Tenemos una forma de conseguir el dinero, Benjamín. Nuestra familia posee algo cuyo valor monetario es suficiente para mandarte a la misión. Tendremos que vender el violín”.

“ ‘17 de marzo de 1893. Debo cumplir la promesa que hice, y como para cumplirla sólo hay una salida, tendré que ir a la ciudad el lunes a vender mi violín. Si logro conseguir el dinero para mi pasaje, inmediatamente saldré para la misión. He tomado esa decisión y me siento en paz.

“ ‘23 de marzo de 1893. Esta mañana, al despertarme, saqué el violín de su estuche. Todo el día me he pasado tocando la música que tanto amo. Al atardecer, cuando empezó a obscurecer y ya no pude tocar más, volví a colocarlo en el estuche. Mi violín será suficiente. Mañana parto para la misión’.

“—¡Y eso es todo! —exclamó Juan con incredulidad—. ¡Ahí termina! ¿Qué pasó después? ¿Habrá podido comprarse otro violín al volver de la misión? ¿Habrá logrado alguna vez ser violinista de una orquesta sinfónica? Mamá, ¿sabes tú lo que le pasó?

“—No lo sé, Juan —le contestó su madre—. Supongo que habrá alguien de la familia que pueda contarnos el fin de la historia, pero a mí en realidad no me molesta si termina ahí. Con eso ya hemos conocido el rasgo más destacado de su carácter.

“—¡Miren! —volvió a exclamar Juan—. Hay otro poco escrito al final de la libreta. –-Se fijó en el breve trozo, tosió con disimulo para esconder el otro sonido que estuvo a punto de escapársele de la garganta, y ofreciéndole la libreta a Yani, le dijo, con temor de traicionarse si hablaba demasiado—: Léelo tú, mamá.

“Ella tomó el cuaderno y se acercó más a la pequeña ventana para captar la luz que ya se desvanecía con el anochecer. Era evidente que la mano que había escrito aquellas líneas no tenía la misma firmeza que había tenido al empezar el diario, pero había escrito con una letra cuidadosa y clara:

“ ‘23 de junio de 1938. La decisión más grande que he tomado en mi vida fue la de renunciar a algo que amaba con pasión por el Dios a quien amaba aún más. Por ello, El jamás me ha olvidado. Benjamín López’ “ (Karen Nolen, “Benjamin: Son of the Right Hand”, New Era, mayo de 1974, págs. 35–37).

Análisis

  • De acuerdo con el relato que acabamos de escuchar, ¿qué sabemos sobre el hecho de llevar un diario personal?

  • ¿Qué supieron Alicia y Juan del carácter de su tío abuelo por el diario que encontraron?

  • ¿Qué creen ustedes que sentirían ellos hacia su tío abuelo después de leer el diario?

  • ¿En qué habrá contribuido a la felicidad de Benjamín López el haber llevado un diario?

  • Un diario personal ¿cómo puede ser una bendición para los hijos y nietos de quien lo haya escrito?

  • ¿Saben algunas cosas interesantes sobre la vida de sus padres cuando ellos tenían más o menos la edad que ustedes tienen ahora?

  • ¿Les gusta oírlos hablar de la época en que ellos eran niños, de cómo se conocieron y de las cosas que ustedes hacían cuando eran pequeñas?

  • El saber cómo vivieron sus padres o alguno de sus antepasados, ¿en qué puede ayudarles a ustedes a tener más valor para enfrentar los problemas de la vida?

Presentación por la maestra

Explique a la clase que, gracias a la lectura del diario de su tío abuelo, Alicia y Juan supieron algo sobre la familia López, su forma de vivir y de pensar; también se enteraron del gran amor que él sentía por su Padre Celestial; y al enterarse de algunos detalles de su vida, llegaron a sentir afecto por él. Además, un diario nos trae a la memoria hechos pasados que de otro modo no recordaríamos bien. Y será un recuerdo interesante e instructivo para nuestros hijos y nietos.

Una joven comentó lo siguiente: “En nuestra familia tenemos la costumbre de llevar diarios de nuestra vida… A veces, en la noche de hogar, papá nos lee partes del diario de nuestro bisabuelo, y eso me inspira a llevar uno yo misma. Si al leer mi diario mis descendientes llegan a sentir la mitad de la satisfacción que a mí me ha producido leer los diarios de mis antepasados, el tiempo y el esfuerzo habrán valido la pena” (Laura Call, citada por Kathleen Lubeck en “A Journal Called Lucy”, New Era, noviembre de 1981, pág. 40).

Relatos personales

Cuénteles algún relato de uno de sus antepasados y comente sobre la influencia que esa experiencia haya tenido en usted (o tenga un invitado para que lo haga). Después, pida a las jovencitas a quienes les haya dado la asignación que cuenten alguna experiencia que conozcan de la vida de sus abuelos o bisabuelos.

Conclusión

Distribuya las hojas en las que habrá copiado las citas del presidente Spencer W. Kimball que aparecen a continuación, y léanlas en la clase.

“Exhortamos a nuestros jóvenes a comenzar hoy mismo a llevar un registro de todas las cosas importantes que les sucedan” (“The Angels May Quote from It”, New Era, octubre de 1975, pág. 4).

“Si llevan un diario, les prometo que éste será una fuente de gran inspiración para su familia, sus hijos, sus nietos y otras personas, a través de las generaciones. Cada uno de nosotros es importante para nuestros seres queridos y, cuando los de nuestra posteridad lean sobre nuestras experiencias, ellos también llegarán a querernos. Entonces, en ese día glorioso en que nuestra familia entera pueda reunirse para la eternidad, ya nos conoceremos unos a otros” (“President Kimball Speaks Out on Personal Journals”, New Era, diciembre de 1980, pág. 26).

Cómo encontrar a los antepasados mediante el programa FamilySearch®

Actividad de historia familiar (Optativa)

Objetivo

Que las alumnas sepan lo que es FamilySearch [pronúnciese “familyserch” (búsqueda familiar)], cómo las puede ayudar a buscar datos de sus antepasados y lo que ellas pueden hacer para que el programa sea más útil.

Descripcion

Para esta actividad, se llevará a las jovencitas a un centro donde se disponga del programa “FamilySearch”.

Preparacion

En primer lugar, la asesora de la clase debe decidir dónde se llevará a cabo esta actividad. Según las circunstancias de la localidad, podría ser en el Centro de Historia Familiar, en el centro de estaca, en un centro de reuniones, etc. Si es posible, elija un lugar donde haya más de una computadora para el programa a fin de que más de una alumna pueda trabajar en él al mismo tiempo.

Nota: Si tiene una clase muy grande, tal vez sea conveniente dividirla en grupos.

Prepárese para que la actividad sea variada, de modo que mientras unas alumnas estén utilizando el programa FamilySearch, otras aprendan, por ejemplo, la extracción de registros familiares para poder participar después en un programa de extracción; esta parte debe planearla con la colaboración del coordinador de Extracción de Registros Familiares del barrio. También podría enseñar a las jóvenes algo más sobre la obra del templo o hacer juegos que les despierten mayor interés en sus antepasados.

Antes de la actividad, debe hacer arreglos para que las alumnas llenen, con ayuda de sus padres, un cuadro genealógico familiar con todos los nombres que tengan disponibles.

Cómo buscar el registro de la obra realizada por nuestros antepasados

Actividad

Explique a las jóvenes que el motivo principal por el que buscamos los datos de nuestros antepasados es que deseamos darles la misma oportunidad que nosotras tenemos en esta vida de ser sellados en la familia de Dios. Estas ordenanzas salvadoras (el bautismo, la ordenación al sacerdocio, la investidura y los sellamientos) nos permitirán entrar en el Reino Celestial si somos dignas.

FamilySearch es un programa de computadora que da a las personas la oportunidad de buscar información sobre sus antepasados y enviar los nombres de éstos para la obra del templo. Cuando se escribe en la computadora un apellido, FamilySearch busca rápidamente entre los millones de nombres que hay en sus archivos y encuentra todos los que sean iguales; después, presenta al usuario la pantalla llena de información con datos como fecha y lugar de nacimiento, casamiento y muerte, y nombres de los padres, los hijos y los cónyuges.

La información que contiene este programa proviene de genealogías familiares, registros de la Iglesia y registros civiles.

FamilySearch consiste en diversos archivos de datos. El más útil para las jovencitas quizás sea el “Ancestral File”MR (Archivo de los Antepasados), que contiene datos de historia familiar que los miembros de la Iglesia y otras personas de todo el mundo han contribuido desde el año 1979. Tiene los nombres de millones de personas agrupados en grupos familiares y cuadros genealógicos.

Nota: Si la asesora desea ilustrar la importancia de que la gente contribuya datos de su historia de familia, puede mostrar a la clase un “Libro de recuerdos” que contenga cuadros genealógicos y hojas de grupo familiar que se hayan llenado. Explíqueles que todos los datos de ese libro son de mucho valor, pero que así como están son útiles sólo para unas pocas personas. Sin embargo, si esa información se entra en la computadora (utilizando el “Personal Ancestral File”® [Archivo Personal de los Antepasados]), llegará a formar parte del “Ancestral File” [Archivo de los Antepasados] (general) que está al alcance de muchas personas.

Hágales notar que, a pesar de la gran cantidad de datos que contiene, el “Ancestral File” [Archivo de los Antepasados] no está completo, sino que todavía se le puede agregar mucho más información, incluso la que ellas mismas consigan sobre sus propios antepasados.

Este registro contiene, además, los nombres y las direcciones de las personas que han enviado sus datos para incluirlos en él; de ese modo, es posible encontrar primos y otros miembros de la familia que nunca se hayan conocido.

Para que entiendan mejor el gran beneficio del programa FamilySearch, se les debe explicar que sin la computadora, tendrían que buscar los datos de sus antepasados en muchos rollos de microfilme y en infinidad de libros, lo cual les llevaría días enteros de investigación. La computadora hace posible conseguir la misma información en cuestión de minutos.

Déles la oportunidad de practicar con el programa buscando la información sobre sus antepasados; pueden entrar los nombres que aparecen en su cuadro genealógico. Si esos nombres no se han entrado todavía y no existen datos sobre ellos, hágales notar que el entrar esos nombres en el “Ancestral File” [Archivo de los Antepasados] es una contribución valiosa que ellas pueden hacer.

Al trabajar con el programa FamilySearch, deben imprimir todos los datos que encuentren. Si trabajan con el “Ancestral File” [Archivo de los Antepasados], podrán imprimir un cuadro genealógico.

Después que todas hayan tenido la oportunidad de utilizar el programa, repasen lo que hayan hecho. Exhórtelas a continuar buscando y entrando datos sobre sus familiares en el “Ancestral File” [Archivo de los Antepasados].

Actividad posterior

Si en su barrio hay miembros que tengan una gran cantidad de datos de historia familiar impresos en las hojas (de un libro de recuerdos), las jovencitas pueden realizar una excelente labor de servicio ofreciéndose a entrar esos datos en una computadora, y después ayudando a los miembros a enviarlos al programa “Ancestral File” [Archivo de los Antepasados]. Para que esto sea posible, será necesario que cuenten con un número apropiado de computadoras que tengan el programa “Personal Ancestral File”, a fin de que todas las alumnas tengan la oportunidad de trabajar en él. Los consultores de Historia Familiar del barrio pueden ayudar a las hermanas líderes de las Mujeres Jóvenes a llevar a cabo ese servicio