Un buen ejemplo influye en otras personas

Mujeres Jóvenes, Manual 1, 1994


Objetivo

Que cada una de las alumnas sea un buen ejemplo para otras jóvenes.

Preparación

  1. 1.

    En hojas de papel separadas, copie los siguientes pasajes de la Biblia: Juan 13:15; 1 Timoteo 4:12; 1 Pedro 2:21; Mateo 5:16.

  2. 2.

    Estudie detenidamente las citas y los relatos de la lección.

  3. 3.

    Asigne a las jóvenes los pasajes de las Escrituras, los relatos o las citas que desee que se lean en la clase en voz alta.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Un buen ejemplo influye en otras personas

Cita

Lea a la clase las siguientes palabras de la hermana Ardeth G. Kapp:

“Cuando obedecen los mandamientos y siguen el ejemplo del Salvador, es como si llevaran en alto una antorcha. Su buen ejemplo ayuda a otras personas a encontrar el buen camino en un mundo que se obscurece cada vez más. Se requiere valor para hacer lo que se sabe que es correcto aun cuando sea difícil, muy difícil. Pero nunca les faltará ese valor, a menos que ustedes mismas dejen que se pierda” (véase “Defendamos la verdad y la rectitud”, Liahona, enero de 1989).

Relato

Cuénteles el relato que está a continuación y que es una experiencia de la vida real.

“Tengo diecisiete años y he sido miembro de la Iglesia desde que cumplí los ocho. Vivir de acuerdo con el evangelio nunca había sido un problema para mí hasta hace unos días, cuando tuve una experiencia inolvidable con un muchacho que se llama Craig” (pronúnciese Creg).

“…Un día, en la clase de álgebra, un grupo de los muchachos habían resuelto jugarle una mala pasada a Craig, que se sienta a mi lado. Es un chico más bien callado, y no se destaca por su inteligencia; por eso, los demás se divierten burlándose de él. Ese día, habían hecho correr la voz entre todos los compañeros de que no debíamos prestar ninguna atención a Craig, ni hablarle, y que teníamos que hacer de cuenta que no existía. Yo siempre le ayudaba con los problemas de matemáticas que no entendía, así que cuando me dijeron los planes que tenían, me quedé sin saber qué hacer.

“…Unos minutos antes de terminar la clase, Craig se inclinó hacia mí y me preguntó cómo resolver uno de los problemas que estábamos haciendo. Todos los demás se dieron vuelta para ver qué haría yo. Sentí que el corazón me latía muy fuerte y que las palmas de las manos se me humedecían de la nerviosidad. Quería ser buena y hacer lo que estaba bien, pero sentía claramente la presión silenciosa de mis compañeros, que esperaban que me hiciera la distraída y no le ayudara.

“Sentía que se me quemaban las mejillas y al darme vuelta para explicarle el problema, sabía que me había puesto toda roja. Igual lo hice. Tan pronto como salimos del aula, los muchachos empezaron a decirme cosas desagradables y a ser muy groseros conmigo. Me parecía imposible que eso pasara en la escuela secundaria; se comportaban más bien como si estuviéramos en primer grado de primaria; sentí deseos de llorar, pero en el fondo sabía que había hecho lo correcto.

“Al día siguiente, fui con temor a la clase. Cuando entré, los mismos muchachos fueron a mi encuentro y me dijeron que querían hacer lo mismo que habían hecho el día anterior, suplicándome que les hiciera el gusto. Sin embargo, para entonces ya sabía sin ninguna duda que lo que yo había hecho estaba bien, y no estaba dispuesta de ninguna manera a seguirles la corriente.

“Al decirles lo que pensaba, me llevé la sorpresa de mi vida: mi mejor amiga, que se sentaba cerca de mí, también les dijo que ella no pensaba hacer lo que ellos querían; varios estudiantes expresaron que estaban de acuerdo con nosotras y, cuando quisimos acordar, casi toda la clase convino en que el plan era infantil y carecía de sentido. Antes de terminar la clase, todos los compañeros estaban hablando con Craig y hasta los que deseaban burlarse de él empezaron a hablarle de algunos de los problemas.

“De esa experiencia aprendí que ser un buen ejemplo no es tan fácil como parece, pero vale la pena y una sola persona puede hacer que cambie toda una situación. Si se tiene bastante valor y bastante fe, es posible tener influencia en un grupo entero de personas, aun cuando la presión sea muy fuerte” (Stephanie Christensen, “When the Pressure Is On”, New Era, enero de 1988, págs. 8–9).

Análisis

Hágales las siguientes preguntas, dándoles tiempo para pensar a fin de que sean varias las que contesten:

• ¿Por qué debemos siempre tratar de dar un buen ejemplo, aun cuando sea difícil?

• Cuando quieres dar un buen ejemplo, ¿de dónde puedes recibir ayuda para cumplir tu cometido?

• ¿Cómo puedes influir para el bien en tus amistades?

Presentación por la maestra

Explíqueles que los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días tenemos la gran responsabilidad de tratar de acercarnos a otras personas y de darles un buen ejemplo. Sabemos lo que está bien y lo que está mal, y tenemos la seguridad que nos da nuestro Padre Celestial de que El estará con nosotras siempre que queramos hacer lo correcto. Es mucho mejor estar cerca de nuestro Padre Celestial por obedecer Sus mandamientos que ser popular entre los amigos por desobedecerlos.

Análisis

Pida a las jovencitas que cuenten experiencias que hayan tenido en las que alguien haya sido una buena influencia para ellas o en que ellas hayan influido para el bien en otra persona. Si lo desea, relate usted una experiencia propia.

Pídales también que cuenten a la clase si alguna vez han estado en situación de dar un buen ejemplo pero no lo han hecho; pregúnteles qué sintieron después de pasado el momento.

Análisis en la pizarra

Trace en la pizarra un gran signo de resta (–), y pregúnteles qué queremos decir cuando afirmamos que alguien tiene una influencia negativa en los demás.

Trace en la pizarra un gran signo de suma (+), y pregúnteles qué queremos decir cuando afirmamos que alguien tiene una influencia positiva en los demás.

Hablen de algunas de las cosas que podemos hacer para tener buena influencia en otras personas.

Las Escrituras ponen de relieve la importancia de dar un buen ejemplo

Análisis de pasajes de las Escrituras

Explíqueles que el Salvador demostró la forma de ser un buen ejemplo siendo siempre fiel a los principios correctos que enseñaba. Entrégueles a cuatro de las jóvenes las copias de los siguientes pasajes de las Escrituras para que los lean en voz alta:

  1. 1.

    “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis” (Juan 13:15).

  2. 2.

    “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza” (1 Timoteo 4:12).

  3. 3.

    “…Porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas” (1 Pedro 2:21).

  4. 4.

    “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mateo 5:16).

Hagan un análisis de la aplicación que tienen estos pasajes de las Escrituras en la vida de una joven. Hágales las siguientes preguntas:

• Cuando ustedes hacen que su luz brille al dar un buen ejemplo, ¿cómo puede eso dar gloria a nuestro Padre Celestial?

• ¿De qué manera serán ustedes un buen ejemplo “en palabra” para sus amistades? ¿Y en el amor? ¿en la fe? ¿en la pureza?

Un buen ejemplo causa gozo a muchas personas

Relato

Lea el siguiente testimonio de la hermana Shirley Casper, esposa del famoso jugador de golf Billy Casper. Diga a las alumnas que presten atención especial a las diversas formas en que el buen ejemplo ejerció una importante influencia en la vida de esas personas.

“Como lo he dicho muchas veces, yo estaba lista para unirme a La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días varios años antes que Bill, pues había conocido mucho mejor que él a los mormones; cuando era niña, mi madre tenía muchos amigos íntimos que eran miembros de la Iglesia; y luego, al crecer y después de casarme, yo misma tenía en diferentes partes del país varios amigos mormones.

“Cuando Bill ganó el campeonato de golf de los Estados Unidos en 1959, tuvimos la oportunidad de pasar bastante tiempo en Salt Lake City, Utah; yo estaba entonces bastante versada en religión y observé algunos detalles que me resultaron extremadamente interesantes. En esa época, empecé a examinar el mormonismo con atención profunda; quería averiguar todo lo posible, y cuanto más aprendía más deseaba continuar aprendiendo.

“Encontré una franqueza especial entre los mormones; no la franqueza que raya en la arrogancia, sino que emanaba de ellos una seguridad de que lo que hacían con respecto a la religión era el resultado de sus propios deseos y no de ninguna causa externa.

“Tuve la impresión de que vivían mejor que otras personas, que eran más prósperos, y no me refiero a su situación económica; eran una gente sana, alegre y laboriosa; se dedicaban mucho a la familia. Por lo general, al conocer a un mormón se conocía también a su familia.

“Me gustaron mucho los programas que la Iglesia tenía para los jóvenes. Sentía gran admiración por el Coro del Tabernáculo y muchos deseos de formar parte de él. Ninguno de nuestros conocidos trató de obligarnos a aceptar su religión, sino que disfrutábamos de su amistad libremente.

“Recuerdo una de las primeras fiestas a las que asistí en Utah; allí se bebió mucho menos de lo que estábamos acostumbrados a ver y hubo muy poco humo de cigarrillos. Después de tener que estar en cuartos llenos de humo, noche tras noche y día tras día, se disfruta más de la delicia de un aire puro.

“Repito, me gustaba el estilo de vida de los mormones, y despertó en mí una curiosidad que fue en aumento…

“Me hubiera gustado que Bill y yo hubiéramos podido ir al templo mucho antes de lo que lo hicimos, pero él no estaba preparado. Nuestro Señor y Salvador es muy bondadoso con nosotros en eso: El no nos da Sus leyes hasta que tengamos la capacidad de obedecerlas. Y todos hemos tenido que progresar hasta lograr esa condición antes de obtener lo que ahora tenemos.

“Cuando Bill dijo que estaba listo para bautizarse, no tuve ninguna duda de que así era…

“Después, se nos abrieron mundos nuevos. En una oportunidad, pude salir a repartir folletos con las misioneras en Hong Kong, y aprender así sobre el programa misional.

“Con los juegos de golf hemos andado por lugares muy distantes del mundo, y dondequiera que vamos nos damos cuenta de que los santos son la misma gente amable y bondadosa en todas partes. No son admiradores de Bill como jugador profesional de golf, sino que son nuestros hermanos en el evangelio, los mismos que teníamos cuando estábamos todos en el mundo espiritual como hijos de nuestro Padre Celestial…

“Nos hemos dado cuenta de que si hacemos saber con amabilidad a la gente que somos mormones, nos tratan mejor. Las demás personas respetan nuestras creencias y, aunque no estén de acuerdo con nosotros, nos respetan, como nosotros los respetamos a ellos… Se nos respeta por nuestros principios, y hasta nos admiran por obedecerlos.

“He aprendido que, en toda situación, el ejemplo es sumamente importante. Me convertí a la Iglesia en parte debido al ejemplo de los buenos mormones a quienes conocía, y deseo hacer por otras personas tanto como ellos hicieron por mí” (Hack Miller, The New Billy Casper, Salt Lake City: Deseret Book Co., 1970, págs. 132–135).

Análisis

Analicen los diversos aspectos en que el ejemplo de otras personas influyó en la hermana Casper. Hágales notar que el cambio que ella experimentó le ha hecho sentir el deseo de influir también en los demás por medio del buen ejemplo.

Aplicación de la lección

Exhorte a las jóvenes a prestar atención a los buenos ejemplos de las personas que las rodean y, a su vez, a esforzarse por ser ellas buenos ejemplos para todos los que estén a su alrededor.