El arrepentimiento

Mujeres Jóvenes, Manual 1, 1994


Objetivo

Que todas las jóvenes comprendan bien el principio del arrepentimiento.

Preparación

  1. 1.

    Prepare las siguientes tiras de palabras (nueve en total): Los pasos hacia el arrepentimiento: Reconocer el error, Prometer que no se va a repetir, Comprometerse consigo misma, Hacer restitución, Sentir verdadero dolor, Darse tiempo, Perdonarse y perdonar a otros y Recibir el perdón del Señor.

  2. 2.

    Asigne a las jóvenes los pasajes de las Escrituras, los relatos o las citas que desee que se lean en la clase en voz alta.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

El arrepentimiento es indispensable para obtener el perdón

Pregunta para reflexionar

• ¿Cómo nos sentimos antes y después de habernos arrepentido?

Pasaje de las Escrituras

Alma describió lo que sintió después de haberse arrepentido sinceramente. Pida a una de las alumnas que lea Mosíah 27:29.

Cita y análisis

Lea la siguiente cita, en la cual un líder de la Iglesia, miembro del Quórum de los Setenta, compara el arrepentimiento con una goma de borrar:

“Dios… tiene… una goma de borrar, y nos ha prometido que la usará si nos arrepentimos y cambiamos nuestro comportamiento… El nos ha dicho que si abandonamos lo malo y nos decidimos de corazón a oponernos al mal, entonces El lo borrará de Su mente y lo olvidará por completo. Por supuesto, El espera que nosotros también lo borremos de nuestra mente” (Sterling W. Sill, Making the Most of Yourself, Salt Lake City: Bookcraft, 1971, pág. 93).

• ¿Por qué es el arrepentimiento un principio tan extraordinario y una bendición tan grande para nosotros?

Los pasos que nos llevan al arrepentimiento

Cita, tiras de cartulina y análisis

• ¿Qué debemos hacer para arrepentirnos?

A fin de contestar esta pregunta, analicen los pasos que nos llevan al arrepentimiento, que se encuentran bosquejados en la siguiente cita del élder Robert D. Hales, Obispo Presidente de la Iglesia. Al comenzar a hablar de cada uno de los pasos, coloque a la vista de la clase la tira de cartulina correspondiente; analice con las jóvenes el significado y la importancia de cada uno. En el debido momento, pida a alguna alumna que lea los pasajes de las Escrituras que se mencionan en los pasos 2 y 8.

Empiece por colocar la tira que dice “Los pasos hacia el arrepentimiento:” a la vista de la clase.

  • “1. Reconocer que hemos cometido un error.

  • “2. Comprometernos con el Señor de que nunca repetiremos el error que hayamos cometido y del cual estemos en proceso de arrepentirnos. ‘Por esto podréis saber si un hombre se arrepiente de sus pecados: He aquí, los confesará y los abandonará’ (D. y C. 58:43).

  • “3. Comprometernos con nosotras mismas a llevar una vida más de acuerdo con todos los principios del evangelio. “4. Hacer restitución por las ofensas, de la siguiente manera:

    • “a. Expresándole al Señor nuestro arrepentimiento en las oraciones.

    • “b. Confesando al obispo el pecado (si se trata de una transgresión seria).

    • “c. Pidiendo perdón a los que hayamos ofendido.

  • “5. La profundidad de nuestro arrepentimiento y del dolor que sintamos debe estar en proporción con el pecado cometido. No hay un camino fácil para ello. Y aunque duele, también nos purifica.

  • “6. El tiempo es el elemento que sigue aquí en el proceso del arrepentimiento y la restitución.

    • “a. Tiempo para probarnos a nosotros mismos, y probar al Señor y a nuestros semejantes que nos hemos dedicado a cambiar totalmente nuestra manera de vivir.

    • “b. Tiempo para estudiar las Escrituras y para dedicarnos a vivir de acuerdo con los mandamientos que sabemos que nos harán felices y nos traerán gozo.

  • “7. Debemos perdonarnos por completo a nosotros mismos, y perdonar a los demás que nos hayan ofendido sin guardar ningún sentimiento de rencor hacia ellos.

  • “8. Y por fin, llegamos a la más grande de todas las bendiciones: el perdón del Señor.

Sabiendo que El nos ha perdonado, ya no miramos hacia atrás con desánimo y pesar sino hacia adelante, hacia el futuro, con esperanza, alegría y amor hacia Dios, hacia nosotros mismos y hacia toda la humanidad” (“Conference Report”, octubre de 1976, pág. 34; Ensign, nov. de 1976, pág. 26).

El arrepentimiento es un proceso continuo

Cita s y análisis

Explíqueles que el arrepentimiento es un maravilloso don que nos ayuda a progresar en esta vida, y debemos hacer uso de él con sabiduría. Lea la siguiente cita:

“El arrepentimiento se menciona como el segundo gran principio del evangelio…

“Todos cometemos errores. Si nuestro arrepentimiento es sincero, tenemos el derecho de acercarnos a nuestro Padre Celestial y suplicar Su perdón, pero es esencial que recordemos que esto no nos da vía libre para cometer errores. Siempre es mejor que los evitemos; y, por supuesto, no debemos seguir nuestro camino repitiendo necia o tercamente los mismos errores una y otra vez, sino que es importante que aprendamos de ellos una lección. Tampoco es suficiente con que hoy seamos tan buenos como ayer; debemos ser mejores… Pero una de las doctrinas más diabólicas que cualquiera pueda enseñar es decir que porque hemos cometido una transgresión no importa si cometemos otra, o muchas más. El mejor momento para arrepentirse es el momento presente, ahora, antes del próximo error” (Richard L. Evans, “Conference Report”, oct. de 1969, pág. 68).

Hágales comprender que el arrepentimiento no es sólo para los que hayan cometido pecados graves, sino que es un proceso continuo para convertirnos en personas mejores, y que debemos ponerlo en práctica todos los días de nuestra vida.

La cita que aparece a continuación explica ese constante proceso del arrepentimiento:

“El arrepentimiento es indispensable para que haya progreso en la vida, puesto que todo progreso es una adaptación continua, un constante adoptar nuevos hábitos y aprender a desechar otros. Es imposible reemplazar una mala vida con una buena por medio de una sola palabra o acción; tiene que haber un incesante proceso de substituir el error y el mal con la verdad y el bien, de pasar de lo malo a lo bueno, y de lo bueno a lo mejor…

“Al hablar de la necesidad constante de arrepentirnos, no se interprete esto equivocadamente como un ciclo de pecar, arrepentirse y volver a pecar; eso no sería un arrepentimiento completo. Si deseamos obtener las bendiciones de un arrepentimiento completo, debemos distinguir lo que es correcto y seguirlo, reconocer lo que está mal y abandonarlo con un pesar que sea inspirado por Dios” (Hugh B. Brown, Eternal Quest, comp. por Charles Manley Brown, Salt Lake City: Bookcraft, 1956, págs. 99, 102).

Presentación por la maestra y análisis

Explique a la clase que al progresar espiritualmente, reconocemos que muchas cosas que al principio nos parecieron bien, ahora las vemos como errores. El progreso espiritual nos ayuda a superar esas debilidades que vamos reconociendo poco a poco; y en eso consiste el progreso. Todos los días, al darnos cuenta de todo aquello que se debe evitar, recibimos mejor conocimiento y progresamos hacia otra etapa de perfeccionamiento. Recalque el hecho de que el arrepentimiento es un proceso continuo de mejorar en pensamientos y en acción a medida que reconocemos nuestras debilidades, y que sigue durante toda la vida de un adulto.

• ¿Se les ocurre algunas “pequeñas” debilidades o transgresiones de las que deban arrepentirse?

• Si se esforzaran cada semana por librarse de uno de esos elementos malos, ¿cómo creen que mejoraría su vida y el sentido que tengan de su propio valor?

Cita

El presidente Spencer W. Kimball dijo esto:

“En vista de que todos nosotros pecamos en grado mayor o menor, todos tenemos necesidad de arrepentirnos constantemente, de elevar continuamente nuestras miras y nuestra actuación. Uno difícilmente puede cumplir los mandamientos del Señor en un día, una semana, un mes o un año. Se trata de un esfuerzo que debe continuar durante el resto de nuestros años de vida” (El milagro del perdón, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, 1976, pág. 202).

El arrepentimiento brinda paz

Relato

Diga a las jóvenes que presten atención al relato que van a escuchar y se fijen en cómo podría compararse con el principio del arrepentimiento.

Jaqueline disfrutaba mucho de las actividades al aire libre y pasaba muchas horas haciendo caminatas sola por las montañas. Un día, en uno de sus recorridos, descubrió una cueva y, a pesar de sentir cierta inquietud que le hizo tener la impresión de que no debía entrar en ella, la curiosidad pudo más y entró, sólo para echarle una mirada. Pero una vez dentro, al ver en la roca muchas formaciones interesantes, se fue internando cada vez más dentro de la cueva hasta encontrarse en medio de total obscuridad; entonces se dio cuenta de que se había perdido.

Al principio, entró en pánico, después sintió temor y luego enojo consigo misma por haberse metido en esa situación. Viendo que no podía encontrar el camino de regreso, empezó a desanimarse y desesperarse. ¿Qué haría? Se hallaba totalmente desorientada y le era imposible saber en qué dirección debía encaminarse. En ese momento, decidió orar para pedir la ayuda del Señor; le suplicó que la guiara hacia la salida y le permitiera salir de la terrible situación en que se encontraba debido a la necedad de haber entrado en la cueva. Después, tanteando los costados empezó a caminar y, al doblar un recodo, distinguió un débil rayito de luz que se filtraba a la distancia. Se dirigió con rapidez hacia el lugar de donde provenía la luz y al fin salió otra vez al aire libre.

Preguntas para reflexionar

• ¿Tenía Jaqueline la intención de perderse en la cueva?

• ¿Qué habrá sentido cuando finalmente pudo salir?

• ¿Se han sentido alguna vez como si estuvieran perdidas y no pudieran volver a comunicarse con nuestro Padre Celestial?

Explíqueles que el arrepentimiento se parece a lo que Jaqueline sintió cuando reconoció el error que había cometido, demostró su remordimiento, oró pidiendo perdón y guía, y empezó a caminar hasta encontrar una salida. Es una de las sensaciones más hermosas y llenas de paz que se puedan experimentar.

Análisis de pasajes de las Escrituras

Señale que todos cometemos errores todos los días de nuestra vida, y que solamente por medio del arrepentimiento sincero y completo podemos obtener un sentimiento de paz interior.

Alma, uno de los profetas del Libro de Mormón, en su juventud había perseguido a los miembros de la Iglesia. Un día se le apareció un ángel y le dijo que cesara de comportarse inicuamente; Alma sintió un gran remordimiento y empezó a arrepentirse de sus pecados. Pida a una de las alumnas que lea Alma 36:12–13, 15–16.

• Una vez que había reconocido sus pecados, ¿qué sintió Alma?

Pida a otra de las jovencitas que lea Alma 36:17–21.

• ¿Cómo describió Alma lo que sintió al recordar la expiación de Jesucristo y darse cuenta de que podía ser perdonado?

• ¿Por qué aumentan nuestro amor y nuestra gratitud hacia el Salvador al arrepentirnos sinceramente y procurar el perdón del Señor?

Conclusión

Testimonio

Expréseles su testimonio de la realidad del amor de Jesucristo y de Su sacrificio expiatorio. Testifíqueles que la rectitud es el camino seguro hacia la felicidad y que cuando se ha cometido un pecado, se puede obtener el perdón completo por medio de la fe en Jesucristo y del arrepentimiento sincero.