La buena nutrición y la Palabra de Sabiduría

Mujeres Jóvenes, Manual 1, 1994


Objetivo

Que las jóvenes comprendan los principios básicos de buena nutrición que contiene la Palabra de Sabiduría y sientan el deseo de seguirlos.

Preparación

  1. 1.

    Envuelva con papel de regalo (o un papel que haya decorado) varios alimentos nutritivos como una fruta, una verdura o tubérculo, un trozo de pan integral, un huevo cocido duro, un pedazo de queso, etc. Haga lo mismo con algunos comestibles sin valor nutritivo como caramelos (dulces), galletitas, una botella de refresco, un puñado de papas “chips”, etc. Debe tener suficientes paquetitos para todas las alumnas. Colóquelos en una bolsa de papel o plástico de la cual cada una pueda sacar uno.

  2. 2.

    Asigne a las jóvenes los pasajes de las Escrituras, los relatos o las citas que desee que se lean en la clase en voz alta.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Introducción

Lección práctica

Muestre a la clase la bolsa con los paquetitos y deje que cada alumna saque uno y lo abra para ver lo que contiene.

Pregúnteles cuáles de esos regalos son los mejores para la salud y por qué lo son; después, dígales que piensen en qué nos beneficia el comer alimentos nutritivos.

Dígales que tienen el libre albedrío para elegir los alimentos que ingieran, pero que si tienen un régimen de comidas sano y nutritivo, estarán más fuertes y tendrán menos problemas de salud.

Los buenos hábitos para mantener la salud física tienen consecuencias espirituales

Relato

Léales este relato de Daniel y el rey Nabucodonosor (del que ya se habló en la lección 35):

En los días del rey Nabucodonosor, de Babilonia, el pueblo del reino de Judá fue llevado cautivo a ese país. Daniel era un joven príncipe que, junto con otros jóvenes que se destacaban, fue llevado al palacio del rey para aprender la ciencia y el idioma de los caldeos. Cuando les ofrecieron alimentos que el Señor les había prohibido a los judíos, Daniel le pidió al jefe de los siervos que les diera a él y sus compañeros los alimentos que podían comer de acuerdo con sus leyes. El jefe temía recibir un castigo del rey si le concedía lo que deseaba; pero el joven logró persuadirlo de que les permitiera probar a comer durante diez días los alimentos a que estaban acostumbrados.

Al cabo de los diez días, Daniel y sus compañeros tenían un aspecto más saludable que el de los jóvenes que habían comido la comida del rey. Como resultado de esa prueba, el jefe de los sirvientes siguió dándoles esos alimentos durante los tres años siguientes, al fin de los cuales se presentaron ante el rey para que los examinara. El rey los halló más sabios que cualquiera de los magos y astrólogos del reino (véase Daniel 1).

Presentación por la maestra

Explique a la clase que no hay ninguna ley que sea sólo física o temporal, sino que todas las leyes tienen implicaciones espirituales. Nuestro cuerpo es un don de Dios; El nos conoce y sabe lo que nos hace falta, y nos ha dado normas para saber cuáles son las substancias que nos fortalecerán físicamente; ejerciendo el autodominio y siendo obedientes a esas normas, recibiremos los beneficios y las bendiciones espirituales que ellas traen consigo.

Análisis

• ¿Qué nombre le damos a esa serie de normas que el Señor estableció para el cuidado del cuerpo humano? (La Palabra de Sabiduría.)

• ¿Qué importancia tiene que obedezcamos esa ley?

Pasajes de las Escrituras y análisis

Pida a una de las jóvenes que lea 1 Corintios 3:16–17 y a otra que lea 1 Corintios 6:19–20. Analice con la clase esos dos pasajes. Pregúnteles por qué habrá dicho Pablo que nuestro cuerpo es un templo. Déles la oportunidad de analizar por qué es importante que protejamos nuestro cuerpo y cómo podemos hacerlo.

Análisis

Pregúnteles si saben cuáles son los grupos alimenticios que los dietistas modernos nos aconsejan para tener una dieta diaria bien equilibrada.

Trace líneas para dividir en cuatro partes la pizarra y anote las respuestas de las jóvenes en la segunda columna de la izquierda, bajo el título Dieta bien equilibrada.

Se referirán nuevamente a esas respuestas más adelante en la lección, para compararlas con los alimentos que se nos aconseja comer en la Palabra de Sabiduría. Asegúrese de que entre las respuestas se encuentren las que aparecen bajo ese título en la ilustración, al final de la lección.

Casos para analizar Pídales que presten atención a los siguientes casos, y que digan qué les parece mal en los regímenes de alimentación de las jóvenes a las que se refieren:

  1. 1.

    Tina piensa que el desayuno es innecesario y que la va a engordar, así que no desayuna. Cerca de mediodía está nerviosa y de mal humor y no puede concentrarse en sus estudios.

  2. 2.

    Susy se consideraba gorda y decidió hacer una dieta rápida comiendo sólo caramelos (dulces) y barritas de chocolate para tener energías. A los tres días, enfermó seriamente.

  3. 3.

    Cristina resolvió no comer nada más que trigo y pan integral porque había oído decir que el trigo es muy bueno para el organismo.

  4. 4.

    Diana quería participar en todo lo que hacía su grupo de amigas; por eso, a pesar de ser diabética y tener prohibido el azúcar, todos los días, cuando las amigas comían caramelos, helados y otras cosas dulces, ella también comía.

Análisis

Hable con las jovencitas con respecto al valor que dan a la buena salud.

• ¿Qué sentirían si tuvieran una enfermedad que las obligara a guardar cama durante mucho tiempo?

• ¿Por qué no se puede poner precio a la salud?

• Si les faltara la salud, ¿tendría alguna importancia cuánto dinero o cualquier otra posesión tuvieran?

• ¿Es posible comparar la buena salud con cualquier posesión material, como por ejemplo una casa de lujo, un auto, vacaciones en un lugar exótico, o una hermosa colección de vestidos caros?

• Su salud física, ¿en qué forma puede afectar su salud espiritual?

Presentación por la maestra

Repítales que nuestro cuerpo es un don de Dios y que en él mora un espíritu celestial. El cuerpo tiene efecto en el espíritu que aloja. Una buena salud física es una bendición tan invalorable y preciada que debemos cuidarla y resguardarla celosamente a fin de que se cumpla nuestro potencial de hijas de Dios.

La Palabra de Sabiduría contiene normas para mantener la salud física y la espiritual

Pasaje de las Escrituras

Dígales que busquen la sección 89 de Doctrina y Convenios y lean el encabezamiento; hablen de los antecedentes y el propósito de esta sección, según lo que dice en esa introducción.

Pida a una de las jóvenes que lea los versículos 1 y 2. Fíjense a quiénes está dirigida la Palabra de Sabiduría y de qué manera está escrita. Analice con la clase las razones que puede haber tenido el Señor para ocuparse de la “salvación temporal” de los santos.

Cita

Para que las jóvenes entiendan claramente que en la actualidad la Palabra de Sabiduría es un mandamiento obligatorio para nosotros, léales las siguientes palabras:

“La razón por la cual la Palabra de Sabiduría se dio en aquella época ‘no por mandamiento ni restricción’ es que si se hubiera dado entonces como mandamiento, todo hombre adicto al uso de esas substancias nocivas habría quedado bajo condenación; por lo tanto, el Señor, con Su misericordia, les dio la oportunidad de vencer el hábito antes de ponerlos bajo la obligación de la ley. Más tarde, en este púlpito, el presidente Brigham Young anunció que la Palabra de Sabiduría era una revelación y un mandamiento del Señor. Quería mencionar esto, porque no quiero que penséis que no estáis restringidos por ella. No queremos quedar bajo condenación” (Joseph F. Smith, “Conference Report”, oct. de 1913, pág. 14).

Análisis de un pasaje de las Escrituras

Pida a una alumna que lea Doctrina y Convenios 89:3. Analicen la frase “adaptada a la capacidad del débil y del más débil de todos los santos”. ¿A quiénes se refiere esa frase?

Pida a otra joven que lea el versículo 4.

Dígales que el Señor, preocupado por nuestro bienestar, nos advirtió que habría hombres que tratarían de aprovecharse de nuestras debilidades.

Pregúnteles si saben cuáles son “las maldades y designios que existen… en el corazón de hombres conspiradores”.

Pídales que piensen un momento en la publicidad que se hace en los medios de comunicación de los cigarrillos y las bebidas alcohólicas y en la forma en que las agencias de publicidad presentan estos vicios.

Explíqueles que los cinco versículos siguientes son lo que podríamos llamar las advertencias de la Palabra de Sabiduría, y pídales que presten atención mientras se leen esos versículos para ver cuáles son las cosas que no son buenas para el cuerpo.

Pasaje de las Escrituras y análisis en la pizarra

Escriba No son para el cuerpo en la primera columna de la izquierda, en la pizarra.

Pida a una alumna que lea Doctrina y Convenios 89:5–9.

Con lo que las jóvenes vayan mencionando, anote en esa columna las cosas que no debemos ingerir por no ser buenas para el cuerpo. (Véase la ilustración de la pizarra al final de la lección.)

Cuando las alumnas mencionen las “bebidas calientes”, léales el siguiente comentario que el profeta José Smith hizo en julio de 1833, cinco meses después de haber recibido esta revelación. Con esto, no les quedarán dudas de que el té y el café son las “bebidas calientes” a las que se refiere la Palabra de Sabiduría.

“ ‘Entiendo que hay personas que están tratando de excusarse por tomar té y café, porque el Señor sólo dijo “bebidas calientes” en la revelación de la Palabra de Sabiduría…

“ ‘Al hablar el Señor de “bebidas calientes”, se refería al té y al café’ “ (Joseph Smith, citado por Joel H. Johnson, A Voice from the Mountains, Salt Lake City: Juvenile Instructor Office, 1881, pág. 12).

Dígales que piensen en lo que se ha probado en los últimos años, por medio de la ciencia y la medicina, con respecto al cigarrillo y el tabaco, a las bebidas alcohólicas y al té y café. Pídales que mencionen todos las formas en que estas substancias hacen daño a la salud. Las respuestas deben incluir una mayor incidencia de cáncer; de diabetes; de enfermedades del corazón, los pulmones y el hígado; y que son nocivas para el bebé cuando las consume una mujer embarazada.

Pasaje de las Escrituras y análisis en la pizarra

Dígales que presten atención a la lectura de los ocho versículos siguientes, en los que se habla de las cosas que son buenas para nosotros.

Escriba en la pizarra, en la parte superior de la tercera columna, Para usarse.

Pida a una alumna que lea los versículos 10 a 17.

A medida que ellas vayan mencionándolos, anote en esa columna los alimentos que el Señor nos aconseja comer. Si es necesario, vuelvan a leer un versículo cuando ellas hayan perdido algo de lo leído. (Véase la ilustración al final de la lección.)

Señale la lista que hicieron antes en la pizarra de una dieta bien equilibrada y compárenla con los alimentos que se mencionan en la Palabra de Sabiduría. Hágales notar que ambas listas son semejantes.

Recalque el hecho de que los productos que menciona la Palabra de Sabiduría están de acuerdo con las normas de nutrición que da la ciencia moderna (son los mismos).

Analicen también lo que sugieren estas palabras del versículo 11: “en su sazón; todas éstas para usarse con prudencia y acción de gracias”.

Escriba en la parte superior de la última columna de la pizarra (a la derecha), Promesas si obedecemos. Pida a otra de las jovencitas que lea los versículos 18–21. Anote en la pizarra lo que las alumnas mencionen como recompensas prometidas si se obedece la Palabra de Sabiduría. Si se les olvida algo, vuelvan a leer lo necesario. (Véase la ilustración al final de la lección.)

• ¿Qué bendiciones espirituales se nos prometen si obedecemos esta ley?

• ¿Qué quiere decir el Señor al hablar de tesoros de conocimiento escondidos?

• La obediencia a esta ley, ¿por qué te capacitará mejor para servir al Señor?

• ¿Cómo puedes acercarte más a tu Padre Celestial viviendo de acuerdo con esta ley?

Explique a las jóvenes que nuestro Padre Celestial es un padre bondadoso y paciente. Pero, a pesar de que nos ama entrañablemente, si no obedecemos Sus mandamientos, El no puede cumplir Sus promesas y perdemos así las bendiciones que podíamos haber recibido.

Conclusión

Pasaje de las Escrituras

Pida a una de las jovencitas que lea Doctrina y Convenios 29:34–35.

Presentación por la maestra

Aunque muchos de los mandamientos de Dios afectan nuestra vida temporal, se nos han dado con el propósito especial de intensificar nuestro bienestar espiritual. Por medio de la obediencia a Sus mandamientos, obtenemos bendiciones espirituales así como felicidad terrenal.

Aplicación de la lección

Dígales que deben considerar la naturaleza eterna de ese espíritu que mora dentro de su cuerpo. Exhórtelas a cerciorarse de que su espíritu tenga una morada cómoda y sana en la cual habitar, a fin de que puedan progresar hasta lo máximo de su capacidad y lograr la bendición más grande de todas: la vida celestial.

Ilustración para la pizarra

No son para el cuerpo

Dieta bien equilibrada

Para usarse

Promesas si obedecemos

1. El tabaco.

1. Proteínas como carne, pescado, huevos.

1. Hierbas (plantas y verduras).

1. Salud.

2. Las bebidas alcohólicas.

2. Frutas y verduras.

2. Frutas.

2. Sabiduría.

3. Las bebidas calientes (té y café).

3. Leche y productos lácteos.

3. Carne (usada con moderación).

3. Tesoros de conocimiento, escondidos.

 

4. Granos y productos derivados (cereales, pan).

4. Todos los granos, especialmente el trigo.

4. Fortaleza.

   

5. Protección del ángel destructor.