El valor del trabajo

Mujeres Jóvenes, Manual 1, 1994


Objetivo

Que todas las jovencitas aprecien el valor del trabajo.

Preparación

  1. 1.

    Optativo: Lleve himnarios a la clase para que las jovencitas canten el himno Nº 164 (del himnario nuevo), “Pon tu hombro a la lid”.

  2. 2.

    Optativo: Prepare para dar a cada alumna una pequeña piedra con la palabra trabajo escrita en ella.

  3. 3.

    Asigne a una alumna que trabaje la responsabilidad de hablar a la clase sobre su trabajo y a otra la de hablar sobre algún servicio que haya prestado, ya sea sola o con un grupo; en ambos casos, dé a las jóvenes las preguntas que aparecen en la lección y que se relacionan con estas asignaciones.

  4. 4.

    Asigne a las jóvenes los pasajes de las Escrituras, los relatos o las citas que desee que se lean en la clase en voz alta.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

El trabajo es una parte esencial del plan del evangelio

Diga a las alumnas que presten atención a las palabras que les va a decir y que levanten la mano cuando oigan una que les inspire pensamientos agradables. Luego, dígales las siguientes palabras, haciendo una pausa después de cada una para percibir la forma en que responden: vacaciones, empleo, entretenimientos, trabajo.

Hágales notar que la idea del trabajo no siempre nos resulta atractiva, pero que es posible que la capacidad y la oportunidad de trabajar nos traigan grandes bendiciones.

• ¿Qué diferencia habría en la vida de ustedes si sus padres nunca hubieran estado dispuestos a trabajar por el bien de su familia?

• ¿Cómo sería la Iglesia en la actualidad si los primeros miembros no hubieran estado dispuestos a trabajar?

Pasajes de las Escrituras Lean juntas Moisés 5:1 y Exodo 20:9.

Citas

Dígales que los profetas de los últimos días nos han enseñado a ser industriosos, independientes y autosuficientes, y léales las siguientes palabras:

“Ningún fiel Santo de los Ultimos Días que esté física o emocionalmente capacitado cederá voluntariamente la carga de su propio bienestar o del de su familia a otra persona, sino que mientras pueda, bajo la inspiración del Señor y con sus propios esfuerzos, se abastecerá a sí mismo y a su familia en las necesidades espirituales y temporales de la vida” (Spencer W. Kimball, “Los Servicios de Bienestar: El evangelio en acción”, Liahona, febrero de 1978, pág. 111).

Cuando se introdujo el programa de bienestar que tenemos en el presente, la Primera Presidencia dijo lo siguiente:

“Nuestro propósito principal era establecer, tan pronto como fuese posible, un sistema mediante el cual se pudiera acabar con la maldición de la ociosidad, se abolieran los daños de la limosna y se establecieran una vez más entre nuestra gente la independencia, la industria, el ahorro y el autorrespeto. El designio de la Iglesia es ayudar a la gente a ayudarse a sí misma. El trabajo ha de ocupar nuevamente el trono como principio gobernante en la vida de los miembros de la Iglesia” (véase Guía para los líderes de los Servicios de Bienestar, pág. 6; Liahona, febrero de 1978, pág. 110).

Análisis en la pizarra

• ¿Por qué debe ser el trabajo un “principio gobernante” en nuestra vida?

• ¿Por qué se dice que la ociosidad es una “maldición”? ¿Cuáles son “los daños de la limosna”?

• ¿Qué bendiciones recibiremos de practicar el principio del trabajo? (Escriba en la pizarra las palabras independencia, industria, economía y autorrespeto.)

Análisis

Pregúnteles si han estado alguna vez tan enfermas que no podían hacer nada. Si esa condición se hubiera extendido por mucho tiempo haciéndoles imposible realizar hasta el más mínimo esfuerzo, ¿cómo se habrían sentido?

Presentación por la maestra

Hubo una jovencita que, después de tener que pasarse un verano entero en la cama por una seria enfermedad, estaba tan agradecida de estar otra vez en condiciones de utilizar sus miembros que se prometió no volver jamás a quejarse cuando tuviera que levantarse temprano.

Explíqueles que uno de los elementos más importantes para lograr la felicidad es desarrollar el hábito de tener buena disposición para el trabajo. Este puede ser satisfactorio, interesante, estimulante, y mentalmente edificante y creativo; no tiene por qué ser monótono, tedioso, pesado, limitador ni aburrido, y eso depende de nuestra actitud. Una hermana aprendió esa lección tan importante, según lo ilustra el siguiente relato: Relato “Hace siete años, Ann Clynick comenzó un servicio de guardería en su casa, para evitar tener que buscarse un trabajo fuera del hogar.

“En esa época tenía un niño de edad escolar y cuatro niños pequeños, pero con los problemas económicos que pesaban sobre la familia no era un asunto de trabajar o no, sino de decidir qué clase de trabajo haría…

“Aunque su plan para resolver el problema le permitió quedarse en casa con sus niños, le creó al mismo tiempo otra complicación.

“ ‘Detestaba la tarea’, comentaba después. ‘Trabajaba sesenta horas por semana cuidando hijos ajenos, cuando nunca había cuidado niños ni siquiera de adolescente. Más aún, no me gustaba estar con niños que no fueran los míos; y me rebelaba más contra la situación porque me sentía forzada a aceptarla. Era muy desalentador’.

“Durante los dos primeros años de tener que hacerlo, se resignó a sufrir día tras día, tratando de intercalar las tareas de la casa y la preparación de comidas con los incontables cambios de pañales, al mismo tiempo que se esforzaba por encauzar las energías de diez niños pequeños, los suyos y otros seis que cuidaba.

“ ‘Un día leí un artículo escrito por una Autoridad General que contaba de un hombre que había entablado conversación con una mujer que tenía la tediosa tarea de limpiar una escalera… todos los días.

“ ‘Cuando la mujer se quejó de lo monótono de su tarea, el hombre le dijo que si él tuviera que realizar ese trabajo, trataría de hacerlo más interesante procurando averiguar todo lo que pudiera al respecto…

“ ‘El relato me llevó a comprender que lo que cuenta en ese caso es la actitud de la persona y no el trabajo en sí’, comentó la hermana Clynick.

“ ‘A partir de ese momento, decidí aprender todo lo que pudiera sobre el cuidado de niños’… Se inscribió en varias clases… Y ha llegado al punto de tener ahora un plan de guardería tan desarrollado que tiene planeado el programa para los niños con un año entero de anticipación. También hay una larga lista de espera de los padres que desean sus servicios…

“ ‘O sea, que lo que ha sucedido es que, por haber cambiado de actitud, en los últimos siete años he sido capaz de hacer algo que detestaba y encontraba tedioso’, agregó la hermana Clynick…

“ ‘He aprendido cosas nuevas y he progresado; y ahora, lo que hago me gusta’ ” (John Foster, “Attitude—Not Necessarily Job Itself—Is important”, Church News, mayo 29 de 1982, pág. 12).

Análisis

Pregunte a las alumnas si alguna de ellas ha tenido una experiencia similar que quiera relatar a la clase.

• ¿Cómo se aplicaría esa experiencia a las clases, las tareas de la casa, algún trabajo temporal o una asignación de la Iglesia que no resulten interesantes? ¿Hasta qué punto influye nuestra actitud en la forma en que realicemos nuestras tareas? ¿Qué recompensas se reciben cuando se lleva a cabo bien un trabajo?

Cita

Léales la siguiente cita:

“Jamás miremos con desdén a aquellos que desempeñan ocupaciones de ingresos bajos. Cualquier ocupación honesta es digna y valiosa. Jamás utilicemos palabras como inferior para calificar una labor que mejore este mundo y contribuya al bienestar de los que viven en él.

“No hay nada de qué avergonzarse en un trabajo honrado…” (Boyd K. Packer; véase

“Un paso firme hacia el futuro”, Liahona, julio de 1982, págs. 174–175).

El trabajo es importante para nuestro bienestar temporal, social y espiritual

Relato

Hubo una vez un hombre que, al hallarse con un arroyo que atravesaba el camino, se encontró frente a un extraño que le dijo que, si recogía algunas piedras del arroyo y se las ponía en el bolsillo, al llegar a su destino se sentiría a la vez triste y contento. El hombre hizo lo que el desconocido le aconsejó y siguió su camino; al llegar al próximo pueblo y sacar las piedras del bolsillo, para su gran asombro vio que se habían convertido en piedras preciosas. Entonces se dio cuenta de lo que el desconocido le había querido decir, pues se sintió triste por no haber juntado más piedras, pero contento por todas las que había recogido.

Análisis

en la pizarra Dibuje en la pizarra formas elípticas que representen piedras y escriba en ellas las palabras que se relacionan con el análisis siguiente, tal como aparecen en la ilustración; dibuje la misma forma rodeando las palabras del análisis anterior, que ya se encuentran en la pizarra: independencia, industria, economía y autorrespeto.

pebbles

Análisis

• Si ustedes se encontraran al final de su vida como el viajero, con todas esas piedras, ¿qué simbolizarían éstas?

• ¿Cuáles son algunas de las metas que desean lograr? ¿Qué cualidades y bienes les gustaría adquirir a lo largo de su vida?

• ¿Cómo creen que se sentirían hacia el final de su vida si no hubieran aprovechado las oportunidades de levantar todas “las piedras” que desearan?

Poema

El verso siguiente expresa la misma idea: “De todas las palabras que se hayan pronunciado o escrito, las más tristes son éstas: ’¡Así pudo haber sido!‘ “ (John Greenleaf Whittier, “Maud Muller”, A Treasury of the Familiar, ed. por Ralph L. Woods, Nueva York: Macmillan Publishing Co., 1942, pág. 236).

Presentación por la maestra

Hágales notar que, lamentablemente, muchas personas no alcanzan las metas que se han establecido o no logran lo que se han propuesto sencillamente porque no están dispuestas a esforzarse en lo más mínimo o no se esfuerzan bastante; o sea, que no quieren “pagar el precio” de la felicidad que desean obtener. Muchos de los que recorren el camino de la vida no comprenden que no necesitan ningún pase mágico para hacer que sus deseos se conviertan en realidad; sólo tienen que trabajar para lograrlo.

Cita

Léales la cita que aparece a continuación: “No existe ningún camino alfombrado hacia el conocimiento, sea éste de la clase que sea… No hay un camino alfombrado que conduzca a nada que valga la pena. Nada que merezca lograrse o conservarse se puede conseguir sin un esfuerzo dedicado. Y esta misma regla se aplica a todos, aun a los grandes genios” (J. Reuben Clark, hijo, citado en Vital Quotations, comp. por Emerson Roy West, Salt Lake City: Bookcraft, 1968, págs. 401–402).

Presentación por la maestra en la pizarra

Diga a la clase que podemos evaluar los buenos resultados del trabajo en tres aspectos generales.

Debajo de las “piedras” dibujadas en la pizarra, haga tres líneas horizontales, una al lado de la otra, y déjelas en blanco; a medida que vayan tocando el tema en el análisis, escriba en las líneas las palabras temporal, social y espiritual. Así aparecerá la pizarra una vez que trace las tres líneas:

more word pebbles

Escriba sobre la primera línea la palabra temporal. Explíqueles que el trabajo es indispensable para nuestro sostén.

Cita

“…Todas las cosas materiales que obtenemos en la vida vienen como resultado del trabajo y de la providencia de Dios. El trabajo es lo único que produce lo que necesitamos para la vida” (véase Ezra Taft Benson, “Preparaos para los días de tribulación”, Liahona, febrero de 1981, pág. 62).

Presentación por la maestra

Hágales ver que, como ya sabemos, el trabajo tiene también valor monetario, puesto que se nos paga o compensa de acuerdo con nuestra aptitud, eficiencia y sentido de responsabilidad.

• ¿Qué pasos debemos dar ahora para asegurarnos el bienestar temporal del futuro?

• ¿Qué actitudes podrían impedirnos aprender a trabajar a fin de cuidar de nuestras necesidades temporales?

• La buena disposición para el trabajo, ¿en qué les ayudará para hacer los deberes (las tareas) escolares y para desenvolverse en la vida del hogar?

Presentación por una alumna

Diga a la joven a quien haya dado la asignación de hablar de su trabajo que lo haga ahora. Déle previamente algunas preguntas que la inspiren en lo que vaya a decir: ¿Dónde aprendió a hacer esa clase de trabajo? ¿Le gusta? ¿Está haciendo algo por mejorar su habilidad para desempeñar esa tarea?

Cita

En un discurso pronunciado ante un grupo de estudiantes universitarios, el élder Dallin H. Oaks, del Consejo de los Doce, que era entonces Presidente de la Universidad Brigham Young, dio énfasis a la importancia de que aprendieran a trabajar y a disciplinarse:

“Pocas cosas me causan tanto pesar como ver a los jóvenes que no se dan cuenta del potencial que tienen, que no… se disciplinan para trabajar y adquirir las habilidades y el conocimiento que caracterizan a una buena educación académica. Hay demasiada indolencia, demasiado mirar televisión, demasiado tomar sol sobre el césped, demasiada búsqueda de placeres, demasiada dependencia de las opiniones y del trabajo de otras personas, y muy poca autosuficiencia” (“The Formula for Success at BYU”, Speeches of the Year, 1979, Provo: Brigham Young University Press, 1980, pág. 169).

Análisis

Analicen los obstáculos para trabajar que mencionó el élder Oaks.

• ¿Cómo nos disciplinamos para ser mejores estudiantes? ¿Qué es la indolencia?

• ¿Qué hábitos y actitudes deberíamos desarrollar a fin de evitar desperdiciar nuestro potencial?

Pizarra

Escriba la palabra social sobre la segunda línea.

Lean y marquen los siguientes pasajes de las Escrituras: Doctrina y Convenios 68:31; 42:42; 75:29.

• ¿Cómo puede conducir el ocio a prácticas pecaminosas? Analicen los efectos del ocio sobre el individuo, sobre la familia y sobre la comunidad.

Cita

Pida a una alumna que lea el siguiente comentario que hizo el élder Neal A. Maxwell, del Consejo de los Doce, sobre la responsabilidad social que tenemos de trabajar:

“Si aprendemos a trabajar a una edad temprana, seremos mejores como personas, como miembros de la familia, como vecinos y como discípulos de Jesucristo, que, siendo quien era, aprendió a trabajar de carpintero” (“Gospel of Work”, Friend, junio de 1975, pág. 7).

Análisis

• Nuestra buena disposición para el trabajo, ¿de qué modo traerá bendiciones a los demás miembros de la familia? ¿A nuestros amigos y compañeros de clase? ¿A la gente de nuestra comunidad?

Presentación por una alumna

Pida a la joven a quien haya asignado hablar sobre algún servicio prestado, que cuente a la clase lo que hizo y cómo se sintió al respecto. ¿Qué trabajo realizó? Lo que ella hizo, ¿en qué ayudó a otras personas? ¿Cómo respondieron los demás a sus acciones? ¿Qué sintió al servir a su prójimo?

Presentación por la maestra

Recalque el hecho de que para que nuestra sociedad sea sana, es necesario que sus miembros estemos dispuestos a contribuir a ella por medio del trabajo honrado. A menos que aprendamos a trabajar, no podremos cumplir nuestra función de estudiantes, misioneros, líderes, padres y ciudadanos.

Pizarra

Escriba en la última línea la palabra espiritual.

Presentación por la maestra

Dígales que el Señor les hizo saber a Adán y a Eva que había maldecido la tierra por su causa (véase Moisés 4:23; hágales comprender que en este contexto “por tu causa” quiere decir por tu bien).

• El hecho de que la tierra fuera maldecida, ¿en qué podía beneficiar a Adán y a Eva? El verse en la necesidad de trabajar para ganarse el sustento, ¿qué características desarrollaría en ellos?

• ¿Qué ocurre en nuestra alma cuando trabajamos? ¿Y qué pasa cuando no trabajamos por holgazanería?

Análisis de un pasaje de las Escrituras

Lean juntas Doctrina y Convenios 75:3–5. ¿Qué nos manda hacer el Señor? ¿Qué recompensa obtendremos si le obedecemos en esto?

Conclusión

Cita

“Somos copartícipes de la creación. Dios nos dio la capacidad de realizar el trabajo que El dejó sin terminar, encauzar la energía, extraer el mineral, transformar las riquezas de la tierra para nuestro beneficio. Pero aún más importante es que el Señor sabía que del crisol del trabajo emerge la esencia del carácter del ser humano” (J. Richard Clarke; véase “El valor del trabajo”, Liahona, julio de 1982, pág. 156).

Canto (optativo)

Canten o lean todas las estrofas del himno Nº 164 “Pon tu hombro a la lid”.

Aplicación de la lección

Dé a cada alumna una de las piedras en las que haya escrito la palabra trabajo y exhórtelas a mejorar sus habilidades y a aprender a apreciar el trabajo y hacerlo de buena gana.