El propósito y la importancia de la educación

Mujeres Jóvenes, Manual 1, 1994


Objetivo

Que las jovencitas entiendan el propósito que tiene educarse y el valor que tendrá para ellas durante toda su vida.

Preparación

  1. 1.

    Lámina 20, de una joven enfermera; lámina 21, de una madre enseñando a sus hijos a leer; lámina 22, de una joven enseñando en una reunión de la Iglesia. Todas se encuentran al final del manual.

  2. 2.

    Optativo: Prepare varios materiales de instrucción para llevar a la clase: libros de estudio, las Escrituras, libros de música, libros de literatura, una regla, etc.

  3. 3.

    Optativo: Prepare tres tiras de cartulina en las que haya escrito: “En el trabajo”, “En el hogar”, “En la Iglesia y la comunidad”.

  4. 4.

    Asigne a las jóvenes los pasajes de las Escrituras, los relatos o las citas que desee que se lean en la clase en voz alta.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Introducción

Relato

El élder Jeffrey R. Holland, de los Setenta, contó el relato siguiente cuando era Presidente de la Universidad Brigham Young.

“Quiero contarles un relato verídico sobre un muchachito que no tuvo oportunidad de seguir estudios por mucho tiempo. Su padre murió, dejando a la familia muy poco dinero. Un día, el chico enfermó gravemente de viruela y tuvo que perder mucho tiempo de escuela.

“Poco a poco fue mejorando y se sintió muy contento cuando por fin pudo ir otra vez a la escuela. Pero apenas había estado estudiando un año, terminando el primer año de secundaria, cuando de nuevo se vio obligado a dejar de asistir a la escuela, esa vez por completo, pues él y su hermano tuvieron que buscar trabajo para ayudar a mantener a la familia.

“El muchacho trabajó duramente, creció y se hizo fuerte, y aprendió mucho con las experiencias que tuvo. Siempre que podía, leía libros y estaba continuamente interesado en aprender todo lo que había perdido al no poder ir a la escuela. Muchas veces comentaba lo triste de no haber podido recibir educación académica en una institución de enseñanza. No obstante, era un hombre extraordinario y se esforzó por mejorar y desarrollar su intelecto; siempre tenía la esperanza de poder volver un día a los estudios. Pero ese día nunca llegó.

“Ese muchachito que creció con tantos deseos de estudiar era mi padre. Por su propia experiencia, él tenía grandes anhelos de verme adquirir una educación buena. Si yo decía ’No quiero ir hoy a la escuela‘, él me contestaba: ’Entonces, yo iré en tu lugar. ¿Te parece que la maestra me aceptará en su clase? Y no sé si cabré en el asiento de tu pupitre…‘

“Esas palabras siempre me causaban risa, porque pensaba que mi maestra se asustaría de ver un hombre en su clase; y además, sabía que él no cabría en el pequeño asiento de mi pupitre. Así que me iba a la escuela…

“Más adelante, después de terminar la secundaria, ir a la misión y graduarme de la universidad, seguí estudios hasta recibir el doctorado en una universidad de Nueva Inglaterra…

“Cuando me entregaron el diploma, quise que mi padre lo tuviera. Nunca había recibido ninguno de ninguna institución de enseñanza, y yo pensaba que él merecía tener el mío. Se lo entregué, diciéndole que aunque mi nombre aparecía en el diploma, en realidad deberían habérselo dado a él, y que seguramente se habrían equivocado al escribir el nombre. Eso lo hizo reír, pero después se echó a llorar. Entonces, no comprendí por qué lo había hecho llorar… pero ahora lo comprendo” (“Do You Think I Can Fit into Your Seat?”, Friend, sept. de 1978, págs. 6–7).

Análisis

• ¿Creen ustedes que ese padre se daba cuenta de la importancia de la educación y que se lo inculcó a su hijo? El ejemplo que hemos escuchado, ¿de qué modo nos puede servir para apreciar mejor las oportunidades que se nos presenten de adquirir una educación?

Se nos aconseja que adquiramos educación académica

Presentación por la maestra

Explique a la clase que los miembros de la Iglesia siempre han recibido de sus líderes el consejo de educarse. A pesar de la constante persecución y de haber sido expulsados de sus hogares, los pioneros mormones se enseñaban siempre unos a otros; la educación tenía para ellos un lugar de prioridad. Llevaron consigo libros sobre muchos temas y, en dondequiera que estuvieran, inmediatamente construían escuelas.

Pasajes de las Escrituras y análisis en la pizarra

Dígales que busquen y lean Doctrina y Convenios 88:118 y hágales notar que en ese versículo, así como en otros pasajes de las Escrituras, el Señor nos ha mandado adquirir conocimiento.

• En su opinión, ¿qué querrá el Señor que aprendamos? Anote las respuestas en la pizarra; luego, lean Doctrina y Convenios 88:77–79 y agregue en la pizarra lo que no se haya mencionado.

• En la actualidad, ¿qué materias de las que estudian ustedes les servirán para aprender lo que se menciona en la lista?

Citas

Los líderes de la Iglesia han recalcado continuamente la importancia de adquirir educación. Este es el consejo de dos profetas de nuestra época:

“Algunas personas tienen vocación hacia la preparación universitaria formal, mientras que otras se inclinan más hacia las carreras técnicas. Creemos que nuestro pueblo debe recibir el tipo de capacitación que se ajuste a sus intereses y talento, y ya sea dentro del campo de las artes, universitaria o técnica, le aplaudimos y alentamos” (véase Spencer W. Kimball, “Cimientos de rectitud”, Liahona, febrero de 1978, pág. 2).

“La Iglesia siempre ha reconocido la educación como la obligación primordial que tiene una generación hacia la siguiente y que el individuo se debe a sí mismo. Cada uno de nosotros es un ser inteligente y eterno, divinamente investido. Por lo tanto, tenemos la responsabilidad de alentar y mantener viva la llama inquisitiva del espíritu, de instruirnos y de continuar adquiriendo todo conocimiento posible sobre nosotros mismos, sobre nuestros semejantes, nuestro universo y nuestro Dios” (Hugh B. Brown, “Conference Report”, abril de 1968, pág. 101).

Una buena educación académica es un beneficio para toda la vida

Análisis en la pizarra

Explíqueles que una buena educación académica nos abre muchas puertas tanto en el aspecto temporal como en el espiritual.

• ¿En qué nos ayudará toda la vida el tener educación académica?

Anote las respuestas en la pizarra, asegurándose de que se mencionen los puntos siguientes:

Lámina y tira de cartulina

1. (Coloque a la vista de la clase la tira en la que haya escrito “En el trabajo” y la lámina de una joven trabajando.) Hágales comprender que estudiar o aprender un oficio nos capacita para obtener un empleo mejor, lo cual es tan importante para las jóvenes como lo es para los muchachos, según lo indican las siguientes palabras: Cita y análisis “Existen razones imperiosas para que nuestras hermanas se preparen para un empleo… Nuestro deseo es que, antes de casarse, adquieran toda la educación académica y la capacitación técnica que les sea posible; así, si enviudan o se divorcian, podrán tener un empleo digno y gratificador; y si una hermana no se casa, tiene todo derecho a contar con una profesión que le permita magnificar el talento y las habilidades que posea” (Howard W. Hunter, Ensign, nov. de 1975, pág. 124).

• Citen algunas razones por las que debemos prepararnos para un buen trabajo. ¿En qué nos ayuda a prepararnos una buena educación académica?

• ¿Por qué es tan importante que vayamos regularmente a las clases, que estudiemos y que hagamos planes de aprender un oficio o seguir una carrera? Estudiar y prepararse ahora, ¿qué efecto tendrá en su futuro?

Lámina y tira de cartulina

2. (Coloque a la vista la tira de cartulina que tenga escrito “En el hogar” y la lámina de la madre enseñando a leer a sus hijos.) Dígales que una buena educación nos hace de todas maneras mejores madres y amas de casa .

Cita

“Nunca será demasiado el cuidado que pongamos en la educación de nuestras jovencitas, pues sobre ellas recaerán grandes responsabilidades; en sus manos se entregará principalmente la formación del carácter moral e intelectual de los niños del futuro. Si las mujeres de nuestro país son inteligentes, también sus hijos lo serán. El bienestar económico del hombre depende de que su educación sea apropiada; pero de la educación correcta de la mujer dependen los intereses de una familia entera” (George Q. Cannon, Gospel Truth, sel. de Jerreld L. Newquist, Salt Lake City: Deseret Book Company, 1974, 2:138).

Análisis

• ¿En qué puede beneficiar a su familia la educación de una mujer?

Lámina y tira de cartulina

3. Coloque a la vista de la clase la tira de cartulina en la que haya escrito “En la Iglesia y la comunidad” y la lámina de una joven enseñando en una reunión de la Iglesia. Explique a las alumnas que cuanto más preparada esté una mujer, más podrá contribuir al bienestar de la Iglesia y de la comunidad, y que la educación académica es una de las mejores maneras de prepararse para rendir servicio.

Para hacerlas pensar en las variadas formas en que pueden emplear su educación en el servicio que presten a la Iglesia y a la comunidad, tanto ahora como en el futuro, hágales las siguientes preguntas:

• ¿Para qué les serviría su educación si enseñaran una lección en la Primaria? ¿Y si fueran maestras visitantes? ¿O para dar una clase de adultos en la Escuela Dominical? ¿O al dar un discurso en la Iglesia?

• ¿Cómo emplearían sus conocimientos al cuidar a un enfermo? ¿O al ayudar a una persona que no tuviera un buen trabajo?

• Supongan que durante el verano, cuando los niños del vecindario están de vacaciones y no tienen nada productivo en qué entretenerse, ustedes quisieran hacer algo por ellos; en ese caso, ¿de qué les serviría haber recibido una educación?

Pídales que mencionen otras situaciones en las cuales estarían mejor preparadas para actuar después de haberse educado.

Conclusión

Presentación por la maestra

Explíqueles que una buena educación es parte esencial de nuestro progreso en esta tierra. Al obtener conocimientos, aprendemos a apreciar mejor todo lo que el Señor nos ha proporcionado. La instrucción y la capacitación técnica que adquiramos influirán en todos los aspectos de nuestra vida y nos habilitarán más para edificar el reino de Dios. Y, para adquirir una buena educación, no hay época mejor ni más conveniente que la juventud. Por ese motivo, debemos aprovechar toda oportunidad que tengamos disponible y procurar conocimiento en todo lo que podamos.

Aplicación de la lección

Exhorte a las jóvenes a aprovechar al máximo las oportunidades de educarse que tenga al alcance ahora. Sugiérales que elijan una materia de la escuela o un concepto del evangelio sobre lo que deseen aprender más y se concentren en ese tema. Dígales que hablen de lo que aprendan con la clase, con la hermana líder de las Mujeres Jóvenes o que escriban en su diario con respecto al conocimiento adquirido.