Cómo aprender a desarrollar el talento

Mujeres Jóvenes, Manual 1, 1994


Objetivo

Que las jóvenes aprecien el talento que tengan y hagan esfuerzos por desarrollar sus habilidades y las de los demás de la familia.

Preparación

  1. 1.

    Lámina 23, de un cuadro de Vicente Van Gogh, que se encuentra al final del manual.

  2. 2.

    Lleve a la clase papel y lápiz para cada alumna.

  3. 3.

    Optativo: Lleve a la clase artículos pequeños que las jóvenes puedan esconder en su persona, como un trozo de cordel o lana (estambre), una aguja, un alfiler de gancho (de nodriza, imperdible), una horquilla, un trozo de hilo, un pedacito de alambre, un botón, un lápiz pequeño, etc.

  4. 4.

    Haga una lista de los objetos escondidos para dar una copia a cada alumna.

  5. 5.

    Asigne a las jóvenes los pasajes de las Escrituras, los relatos o las citas que desee que se lean en la clase en voz alta.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Introducción: Objetos escondidos

Juego (optativo)

Al entrar las jóvenes en la sala de clase, lleve a cada una aparte y póngale encima uno de los objetos que llevó; colóqueselos en un lugar visible pero donde pasen inadvertidos (por ejemplo, póngale el trozo de hilo sobre un hombro a una chica cuya blusa sea de color parecido; póngale el trocito de alambre, la horquilla o el imperdible enganchado en un ojal; colóquele el lápiz sobre una oreja, etc.).

Entregue a cada una la copia de la lista de objetos escondidos y dígales que traten de encontrarlos; a medida que los encuentren (sin removerlos), que vayan tachándolos en la lista. Déles unos dos minutos para hacer la búsqueda en silencio; luego, fíjese cuáles fueron los objetos que encontraron y cuáles no. Al ir las jóvenes mencionando los objetos y diciendo dónde los encontraron, quite el objeto mencionado y colóquelo aparte. Quizás haya uno o dos que no encuentren; en ese caso, indíqueles dónde están.

Análisis

Hagan una comparación entre la búsqueda de los objetos y el descubrimiento del talento y las habilidades de una persona.

  • ¿Cómo es posible reconocer nuestras habilidades?

  • ¿Cómo pueden estar nuestras habilidades a la vista y, aun así, no ser nosotras capaces de verlas?

  • ¿Qué puede impedirnos reconocer el talento o una habilidad que poseamos?

  • ¿Por qué podemos dar por sentado el hecho de que todos tenemos talento para algo?

  • ¿Por qué es difícil reconocer ciertas habilidades?

  • ¿Por qué es necesario que insistamos en buscar hasta encontrar el talento y las habilidades que poseamos?

Haga comprender a las jovencitas que nuestro Padre Celestial ha dado a toda persona talento para algo y habilidades o dones especiales, que a veces pasan muy inadvertidos y son difíciles de hallar; pero cuando descubrimos cierta habilidad, debemos desarrollarla pues, de lo contrario, es posible que la perdamos.

Recuérdeles que esas habilidades o dones a veces son bastante comunes, no siempre son extraordinarios, muchas veces no se destacan y pasan inadvertidos, y a otras no se les presta ninguna atención; pero que casi siempre son de provecho para otras personas.

Cada una de nosotras ha recibido dones de su Padre Celestial

Pizarra

Escriba en la parte superior de la pizarra la cláusula siguiente y déjela ahí durante toda la clase: Somos hijas espirituales de nuestro Padre Celestial, y cada una de nosotras ha recibido un don del Espíritu de Dios. Pida a las alumnas que vayan leyendo en voz alta cada palabra que usted escriba, y cuando termine, lean al unísono toda la frase.

Análisis de pasajes de las Escrituras

Explíqueles que en los últimos días el Señor nos ha dado mucha guía con respecto al desarrollo y empleo de nuestro talento.

En el transcurso de la lectura y el análisis de estos pasajes, las jóvenes pueden marcarlos en sus libros y correlacionarlos los unos con los otros.

Pida a una alumna que lea Doctrina y Convenios 46:11–12; analicen el significado de la palabra don (como se emplea acá) y la razón por la cual el Señor nos da esos dones y habilidades.

Pida a otra alumna que lea Doctrina y Convenios 82:18 y analicen lo que el Señor revela en ese versículo sobre el empleo del talento.

Lean Doctrina y Convenios 82:2–3 y hablen de la relación que tienen esas palabras con el empleo de nuestras habilidades.

En Doctrina y Convenios 60:13, el Señor se dirigió a dos misioneros de los primeros días de la Iglesia. Haga que una alumna lea el versículo y pregunte a la clase qué similitud existe entre estar ocioso (“desperdiciar el tiempo”) y esconder el talento que se posea.

• Después de leer esos cuatro pasajes de las Escrituras, ¿qué opinan sobre la obligación que tienen de descubrir, desarrollar y emplear sus habilidades?

Dígales que, mientras usted les habla de las situaciones siguientes, piensen en las diversas formas de descubrir el talento o una habilidad:

  1. 1.

    Carolina se preparó y fue para recibir la bendición patriarcal. Mientras el patriarca Guerra le daba la bendición, ella escuchaba con mucho interés y se quedó muy sorprendida cuando él le dijo que tenía mucho talento para la enseñanza.

  2. 2.

    A Sara le resultó interesante el cometido que les había dado la hermana Miranda a ella y sus compañeras de clase de descubrir las habilidades que tuvieran y emplearlas en prestar servicio al prójimo.

  3. 3.

    Aunque sólo hacía dos años que Mariela tomaba clases de piano, le pidieron que fuera pianista en la Primaria. Una tarde, poco después de haber recibido el llamamiento, se sentó al piano pensando en cuánto le disgustaba el tener que practicar; pero entonces recordó que, cuando el obispo Rivera la había apartado para el cargo, le había prometido que si continuaba desarrollando el talento que tenía para el piano, podría influir en muchas personas por medio de la música.

  4. 4.

    La maestra de Marta le pidió que se encargara de enseñar trabajos manuales a las demás de la clase; pero ella no había trabajado nunca en artesanías. Sin embargo, cuando empezó a buscar ideas y a hacer algunas labores manuales, se sorprendió de ver que tenía habilidad y que le gustaba mucho hacerlas.

Análisis

Hablen de las diversas maneras de descubrir las habilidades que se poseen. Luego, analicen las siguientes preguntas, según se apliquen a las jóvenes de su clase:

  • ¿Ha descubierto alguna de ustedes una habilidad que no supiera que poseía?

  • ¿Qué talento especial han reconocido en ustedes mismas o en alguna amiga?

  • ¿Por qué no basta con descubrir nuestras habilidades?, ¿qué más tenemos que hacer?

El estímulo promueve el desarrollo del talento

Relato

Ponga a la vista la lámina del cuadro de Van Gogh que habrá llevado a la clase, y presente a las alumnas esta breve reseña biográfica del gran pintor:

Vicente Van Gogh nació en Holanda, en 1853 (murió en 1890), y su corta vida fue muy tumultuosa y triste. Si no hubiera sido por su hermano menor, Teo, quizás nunca habría llegado a ser un pintor tan famoso; su hermano tenía fe en él y esa fe lo sostuvo. Aparte de confiar en el talento de Vicente, Teo le suministraba las pinturas y los lienzos, además de la comida y el alojamiento cuando el pintor no tenía dinero para pagárselos; cuando otros lo abandonaron, su hermano fue constante. La influencia de Van Gogh se ha hecho sentir en todo el mundo del arte y sus cuadros aparecen en los museos más famosos de diversos países.

Nota a la maestra

Tenga en cuenta que la vida de Van Gogh no fue ejemplar; si alguna de las jóvenes lo menciona, o si usted desea comentarlo, explíqueles que este análisis no se refiere a las características de su vida sino al desarrollo de su gran talento y al apoyo que recibió de alguien que creyó en él.

Presentación por la maestra

Hágales ver que, como Van Gogh, muchas de nosotras tenemos talento o habilidades especiales que deben desarrollarse, pero que sin el apoyo y el estímulo de los que nos rodean, quizás éstos nunca alcancen todo su potencial.

Además, cada una de nosotras puede tener en su familia a alguien como Van Gogh, a quien ayudar mediante el sostén y el estímulo que le demos.

Cita

Helen Lee Goates, hija del presidente Harold B. Lee, dijo estas palabras:

“ ’¡Con cuánto cuidado se ocuparon nuestros padres de que tuviéramos confianza en nosotras mismas! Cuando en los primeros años de esfuerzos por perfeccionar nuestro talento con los instrumentos musicales nos desalentábamos y nos parecía que éramos un fracaso, nuestra confianza se veía siempre reforzada por saber con una seguridad absoluta que para papá y mamá no había música más hermosa en toda la tierra. Cuando pasamos por los difíciles años de la adolescencia, con la inseguridad y los ataques a la propia estimación que les son característicos, siempre nos hacían saber cuánto nos querían y nos daban la certeza de que estaban convencidos de que éramos las jóvenes más bonitas y encantadoras que habían visto. Siendo, como eran, padres tan inteligentes, seguramente sabrían muy bien que si ponían esas imágenes ante nosotras, nos esforzaríamos por ser lo que ellos querían que fuéramos y lo que sabían que podíamos llegar a ser’ “ (citado por Neal A. Maxwell en That My Family Should Partake, Salt Lake City: Deseret Book Company, 1974, págs. 56–57).

• ¿Cómo pueden aplicar las jovencitas este principio de estímulo a sus relaciones con otros miembros de su familia?

Deje que las alumnas hablen de algunas experiencias buenas o malas que hayan tenido con miembros de la familia, en relación con el talento. Trate de destacar la idea de que el estímulo es esencial para desarrollar cualquier habilidad que se tenga. Si le parece conveniente, haga que establezcan una comparación entre la historia de Van Gogh y el relato de la hermana Goates, para ilustrar la influencia que cada uno de los integrantes de una familia puede tener en el desarrollo del talento de otro familiar.

Análisis

• La actitud que ustedes tengan y sus acciones en su hogar, ¿qué influencia pueden tener en el hecho de que sus hermanos desarrollen o no el talento que posean?

• ¿Cuál puede ser la razón de que una persona se dé por vencida en tratar de desarrollar su talento?

Actividad

Reparta papel y lápices entre las alumnas. Dígales que doblen la hoja de papel a lo largo en tres partes iguales, para formar columnas. En la parte superior de la primera columna, que escriban “Nombre del miembro de la familia”; en la parte superior de la segunda columna, que escriban “Talento o habilidades”; y en la tercera columna, que escriban “¿Qué puedo hacer yo?”

Las jovencitas deben escribir los nombres de los miembros de su familia en la columna de la izquierda, dejando un espacio amplio entre un nombre y otro; dígales que dediquen unos minutos a pensar con interés en las habilidades que puedan tener los miembros de la familia. Que anoten en la segunda columna las habilidades o el talento presentes o en potencia. Hablen de lo que ellas pueden hacer para animar a los de su familia a poner en práctica esas habilidades, y que lo escriban en la tercera columna. Exhórtelas a emplear lo que tengan escrito en esas hojas para ayudar a sus familiares a desarrollar el talento o las habilidades que posean.

Nombre del miembro de la familia

Talento o habilidades (presentes y en potencia)

¿Qué puedo hacer yo?

Hugo

Atletismo Matemáticas Canto

Hacer ejercicios con él. Pedirle ayuda en mis deberes de matemáticas. Elogiarlo cuando saca buenas notas. Cantar con él.

Sandra

Carreras Costura Dibujo

Ayudarle a tomarse el tiempo cuando corra. Elogiar lo que haga, ya sea en costura, carreras o dibujos. Ayudarle en lo que pida.

Conclusión

• Si un miembro de la familia de ustedes las ayudara a tener éxito en algo que siempre hayan soñado lograr, ¿qué efecto tendría esa acción en los sentimientos que tuvieran hacia esa persona?

Hablen del bien que pueden hacerse mutuamente por medio de las habilidades que posean. Pídales que cuenten si han tenido alguna experiencia en la que un miembro de la familia haya ayudado a otro a desarrollar el talento.

Presentación por la maestra

Explíqueles que la mayoría de nosotras subestima el poder que posee una persona para hacer el bien. Si nos dedicáramos abnegadamente a ayudar a los miembros de nuestra familia a descubrir y desarrollar sus habilidades, veríamos aumentar nuestro amor por ellos. Además, aprenderíamos que hay muchas clases de habilidades y que no siempre es fácil reconocerlas, pero que si perseveramos, tendremos éxito y ayudaremos a los miembros de la familia a tener éxito y ser felices acá y en la eternidad.