Cómo encontrar gozo ahora

Mujeres Jóvenes, Manual 1, 1994


Objetivo

Que cada una de las alumnas sienta el gozo de ser una joven miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días.

Preparación

  1. 1.

    Lleve papel y lápiz para cada una de las alumnas.

  2. 2.

    Lleve a la clase un espejo pequeño.

  3. 3.

    Prepare un cartel (pancarta) o papel grande con las siguientes palabras del presidente Harold B. Lee: “La felicidad no depende de lo que pase en el exterior que te rodea, sino de lo que suceda en tu interior”.

  4. 4.

    Asigne a una de las jóvenes el trozo titulado “La Creación”, para que lo lea a toda la clase.

  5. 5.

    Asigne a las jóvenes los pasajes de las Escrituras, los relatos o las citas que desee que se lean en la clase en voz alta.

Sugerencias para el desarrollo de la lección

Introducción: Reflejos

Lección práctica

Pase el espejo entre las jovencitas y pídales que contemplen por un momento lo que se refleja en él, haciéndose al mismo tiempo en silencio las siguientes preguntas:

  • ¿Qué ves en el espejo?

  • ¿Es feliz la joven que ves en el espejo? ¿Por qué?

  • La joven que ves, ¿es la joven que tú quieres ser?

  • ¿Qué rasgo del carácter de la joven que ves te gusta más?

  • ¿Qué aspecto de su personalidad te gustaría cambiar?

  • ¿Qué habilidades y qué bendiciones tiene la joven a quien ves?

  • ¿Qué deseas para esa joven?

La felicidad consiste en…

Actividad

Dé una hoja de papel y un lápiz a cada una de las alumnas y dígales que tracen una línea vertical en el centro de la hoja, dividiéndola en dos partes iguales; que en la parte superior de una de las columnas así formadas escriban “Felicidad y gozo a largo plazo”; y en la otra escriban “Satisfacción y diversión temporales”. Léales, una por una, la lista de actividades que aparece a continuación (dándoles tiempo para que escriban lo correspondiente) y dígales que escriban la actividad en la columna que, según su manera de pensar, se ajuste más a esa acción. Si lo desea, adapte la lista de acuerdo con las costumbres y los intereses de la gente de su localidad y de las jóvenes de la clase.

  1. 1.

    Ir a nadar.

  2. 2.

    Tomar un helado.

  3. 3.

    Ayudar a alguien.

  4. 4.

    Ir de compras.

  5. 5.

    Sacar buenas notas en los estudios.

  6. 6.

    Orar.

  7. 7.

    Crear algo.

  8. 8.

    Coser.

  9. 9.

    Ir a caminar.

  10. 10.

    Cuidar a un niño.

  11. 11.

    Limpiar la casa.

  12. 12.

    Charlar con un(a) amigo(a).

  13. 13.

    Leer las Escrituras.

  14. 14.

    Ganar un concurso o competencia.

  15. 15.

    Leer un buen libro.

  16. 16.

    Realizar algún trabajo grande.

  17. 17.

    Escuchar música.

  18. 18.

    Preparar un plato favorito.

  19. 19.

    Bailar.

  20. 20.

    Dar a conocer a alguien el evangelio.

Después que las alumnas hayan terminado de escribir las actividades en las columnas correspondientes, dígales que piensen en otras cosas que les guste hacer y las agreguen a lo que ya tienen. Haga hincapié en el hecho de que las listas que tienen serán diferentes, puesto que nuestros intereses son diversos y personales y, por lo tanto, sus respuestas también serán diversas.

Nuestro Padre Celestial quiere que sintamos gozo

Definiciones y análisis

Después que terminen la actividad, pídales que definan las siguientes palabras: diversión, satisfacción, felicidad, gozo.

Analice con la clase las diferencias entre estas emociones y relaciónenlas con las listas que las jóvenes acaban de hacer.

Análisis de un pasaje de las Escrituras

Pregunte a las jóvenes si recuerdan lo que nos ha dicho nuestro Padre Celestial sobre el gozo y la felicidad y explíqueles que las Escrituras utilizan esas dos palabras con el mismo sentido. Después de hablar de lo que ellas hayan recordado, escriba en la pizarra las siguientes referencias de las Escrituras. Dígales que las busquen en sus propios libros y haga que las lean en voz alta, al unísono. Haga hincapié en el hecho de que nuestro Padre Celestial desea que seamos felices y que sintamos gozo.

Referencias: 2 Nefi 2:24–25; Juan 13:15, 17; Alma 41:10.

Análisis de pasajes de las Escrituras

• Ese gozo del que se nos habla, ¿es algo que podemos sentir ahora o tenemos que esperar hasta un tiempo futuro para obtenerlo?

Dirija a las jóvenes en sus respuestas para que lleguen a la conclusión de que pueden ser felices ahora y que deben esforzarse por sentir ese gozo en el presente.

• ¿Quién es responsable de que ustedes sientan gozo y felicidad ahora?

Para responder a esta pregunta, diga a las alumnas que busquen Doctrina y Convenios 58:27–28 y lo lean en voz alta. Recalque la frase “porque el poder está en ellos”, explicán- doles que cada una de ellas tiene el poder de hacer que su vida sea feliz.

Cartel

Coloque a la vista de la clase el cartel con las palabras del presidente Harold B. Lee: “La felicidad no depende de lo que pase en el exterior que te rodea, sino de lo que suceda en tu interior” (“A Sure Trumpet Sound: Quotations from President Lee”, Ensign, feb. de 1974, pág. 78). Analicen brevemente la veracidad de estas palabras y la aplicación que tienen para cada una de las jóvenes.

Análisis en la pizarra

Explíqueles que, a pesar de que tenemos dentro de nosotras el poder de dominar nuestras actitudes, muchas veces nos sentimos desdichadas; pídales que mencionen algunas de las cosas que nos hacen infelices. Al dar las alumnas sus respuestas, vaya anotándolas del lado izquierdo de la pizarra, dejando el lado derecho para anotar más adelante las formas de sobreponerse a esos motivos de infelicidad. A continuación, hay algunos ejemplos de las cosas que pueden causar aflicción a las jóvenes:

Razones de infelicidad

  1. 1.

    La desobediencia al Señor.

  2. 2.

    No tener una meta ni un propósito.

  3. 3.

    La ansiedad y el temor.

  4. 4.

    La idea de que no tiene ningún valor.

  5. 5.

    El no lograr nada.

  6. 6.

    No sentirse amada o no poder amar.

  7. 7.

    Sentirse descontenta con su vida familiar.

  8. 8.

    No tener amigos.

  9. 9.

    Sentirse sola.

  10. 10.

    Estar demasiado concentrada en sí misma.

  11. 11.

    No tener una relación cercana con nuestro Padre Celestial.

Nos es posible sentir gozo ahora

Análisis en la pizarra

• Por ser una joven miembro de la Iglesia, ¿qué sabes o qué posees que te pueda ayudar a sobreponerte a cualquiera de esas razones de infelicidad y a obtener el gozo?

Haga con las jovencitas una lista de lo que ellas pueden hacer para tener gozo ahora. Complete la lista que está en la pizarra anotando las respuestas de ellas junto a cada una de las razones, y dígales que también las anoten en la parte de atrás de la hoja de papel que les dio. Dirija esta actividad de manera que les ayude a sentir el gozo de lo que son: jóvenes miembros de la Iglesia. Mantenga el análisis a un nivel positivo, recalcando los siguientes puntos:

  1. 1.

    Cada una de ellas es un individuo, una persona a quien nuestro Padre Celestial ama y valora, y su familia también.

  2. 2.

    Cada una tiene algún buen rasgo de que puede valerse a fin de prestar servicio a otras personas.

  3. 3.

    Cada alumna tiene la capacidad de desarrollar su talento o sus habilidades de manera que le brinden gran satisfacción.

  4. 4.

    Toda joven tiene el poder y la obligación de cambiar su vida y dirigirla por las sendas de la rectitud y la felicidad.

  5. 5.

    Las jóvenes que son miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días tienen oportunidades y ayuda especiales para lograr esas metas.

Concluya diciéndoles que la felicidad y el gozo deben ser parte de su vida ahora y no algo que se espera conseguir en un tiempo futuro.

Cita

Pida a la joven a quien haya dado la asignación que lea la siguiente cita, la cual menciona algunas de las cosas que pueden brindar gozo inmediato a una persona. El mundo está lleno de aspectos bellos con los que debemos sentirnos felices.

La Creación

“En el principio (aunque no era realmente el principio, sino sólo un instante en esa esfera de la existencia que es por siempre), supe de un plan que mi Padre Celestial tenía para mí y mis hermanos espirituales. Siendo El mismo un Ser exaltado, perfecto y santo, nuestro amado Padre quería que nosotros tuviéramos la oportunidad de seguir Su camino. Su Primogénito, nuestro Hermano mayor, Jesús, iba a organizar un mundo en el cual pudiéramos vivir y progresar, y aprender a amar y a interesarnos sinceramente los unos por los otros. Sería una experiencia difícil, en un mundo de hombres imperfectos y leyes irrevocables, y debíamos decidir si deseábamos seguirlo a El.

“Así es que yo dije que sí, y me dispuse a esperar que me llegara el turno. “Jesús se dedicó a preparar un mundo para todos nosotros, los hijos del Padre. Y un día me alejé de aquel lugar que se me ha borrado de la memoria para venir aquí, a comenzar la etapa de mi vida en la tierra.

“En el vago fulgor de la infancia llegó el momento de reconocer la cosas hermosas: el aroma de los eucaliptos, los primeros encuentros con el mar, el sol y la arena, la llovizna destilando gotitas de agua sobre mi rostro, las abejas, las flores y los cipreses doblados por el viento.

“Y al crecer, el mundo se volvió más maravilloso; y en lo profundo de mi ser empecé a sentir la cálida y dulce emoción del amor terrenal.

“Jesús hizo la luz que cae suave y plateada en la noche y hace aparecer sombras de diversas formas en el viento; la luz, de un oro azulado y suave en los días de primavera; la luz que derrama sus colores de rojo, anaranjado y dorado para dispersar la obscuridad nocturna con el alba. Y tengo ojos para ver.

“Y El hizo que soplara el viento suavemente entre las hojas de los árboles, y que formara rizos plateados en el agua haciéndola cantar y brincar en su camino al mar; y pájaros que llenaran el aire matinal con sus alegres trinos. Y tengo oídos para oír.

“Y El hizo manos que se tocaran al sonido de las cálidas palabras ‘¿Cómo estás?’, ‘Déjame ayudarte’, ‘Te quiero’; y ojos para expresar sentimientos, para oír más allá de las palabras, para comprender, para descubrir.

“Y me dio un corazón que ve, oye y siente la tierra que El hizo, y que hace que dentro de mí el amor terrenal crezca hasta desbordarse. El me dio lágrimas para expresar el gozo.

“Y ustedes también tienen todo esto. Todo son dones, bendiciones que sobrepasan la imaginación.

“Y algún día, después que haya visto a Jesucristo otra vez y que mi Padre me haya dado la bienvenida al hogar celestial, espero poder comenzar a dirigir, con mi compañero, un mundo como éste. Y nuestros hijos volverán su rostro en la frescura de la mañana hacia los cielos de su planeta, con los ojos húmedos por lágrimas de amor humano, y dirán ‘Gracias, Padre’ “ (Ann Busath, “Creation”, Improvement Era, sept. de 1967, pág. 56).

Conclusión

Exprese a la clase su testimonio de la importancia de sentirnos felices ahora y del gozo que se recibe por ser una joven fiel a las normas de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días. Hable con entusiasmo y exhorte a las alumnas a asumir la responsabilidad que tienen de su propia felicidad.

Aplicación de la lección

Pida a las jóvenes que elijan una o dos maneras de lograr ahora sentir gozo. Sugiérales que seleccionen uno o dos aspectos de su vida en los cuales se concentrarán durante la semana próxima.