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La Primera Presidencia aclara los cambios realizados en el Manual de la Iglesia


LA IGLESIA DE JESUCRISTO DE LOS SANTOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS
OFICINA DE LA PRIMERA PRESIDENCIA
47 EAST SOUTH TEMPLE STREET, SALT LAKE CITY, UTAH 84150-1200

13 de noviembre de 2015

Para: Autoridades Generales; Setentas de Área; Presidencias Generales de Organizaciones Auxiliares; presidentes de estaca, distrito, misión y templo; obispos y presidentes de rama

Estimados hermanos y hermanas:

El consejo de la Primera Presidencia y del Cuórum de los Doce Apóstoles proporciona la siguiente guía en la aplicación de estipulaciones recientemente agregadas al Manual 1 con respecto al matrimonio entre personas del mismo sexo:

La doctrina revelada queda clara en cuanto a que las familias son eternas en naturaleza y propósito. Estamos obligados a actuar según esa perspectiva por el bienestar tanto de los adultos como de los niños. Las estipulaciones recientemente agregadas al Manual 1 afirman que los adultos que opten por entrar en un matrimonio entre personas del mismo sexo, o una relación similar, cometen un pecado que da lugar a un consejo disciplinario de la Iglesia.

Nuestra preocupación con respecto a los niños es su bienestar actual y futuro, así como la armonía en el ambiente de su hogar. Las estipulaciones del Manual 1, sección 16.13, que restringen las ordenanzas del sacerdocio para los menores de edad, se aplican únicamente a aquellos niños cuya residencia principal es con una pareja que vive en un matrimonio entre personas del mismo sexo o en una relación similar. Como siempre, los líderes locales pueden solicitar más guía en casos particulares cuando tengan preguntas.

Cuando un hijo o hija que viva con tal pareja de personas del mismo sexo ya haya sido bautizado o bautizada, y esté participando activamente en la Iglesia, las estipulaciones de la sección 16.13 no requieren que sus actividades en la Iglesia o privilegios del sacerdocio queden limitados o restringidos, o que futuras ordenanzas queden retenidas. Las decisiones acerca de futuras ordenanzas para tales niños deben tomarlas los líderes locales, siendo su principal consideración la preparación y el mejor interés del niño.

Todos los niños deben ser tratados con el máximo amor y respeto. Se les invita a asistir a las reuniones de la Iglesia y a participar en las actividades de la misma. Todos los niños pueden recibir bendiciones de salud y de guía espiritual por parte del sacerdocio.

Que el Señor les siga bendiciendo en su ministerio.

Atentamente,

La Primera Presidencia