¿Podéis sentir esto ahora?


 

Muchas personas que están en una sequía espiritual y les falta dedicación, no han participado necesariamente en pecados ni transgresiones graves, pero han tomado decisiones poco sabias. Algunas son negligentes en la observancia de los convenios sagrados; otras dedican la mayoría de su tiempo en forma devota a causas menores. Algunas permiten que firmes opiniones culturales o políticas debiliten su lealtad al evangelio de Jesucristo. Algunas se han sumido en materiales de internet que aumentan, exageran y, en algunos casos, inventan defectos de los primeros líderes de la Iglesia, y entonces sacan conclusiones incorrectas que pueden afectar su testimonio. Cualquiera que haya tomado esas decisiones puede arrepentirse y ser renovado espiritualmente.

Compenetrarse en las Escrituras es esencial para nutrirse espiritualmente. La palabra de Dios inspira a comprometerse y actúa como un bálsamo curativo para los sentimientos heridos, la ira o la desilusión. Cuando nuestra dedicación disminuye por cualquier razón, parte de la solución es el arrepentimiento. El compromiso y el arrepentimiento están estrechamente ligados.