Presidente Monson: En la obra del Señor


 

“Cuando estamos lo suficientemente cerca del Señor para sentir [Su dirección] y recibir un susurro del Espíritu y luego actuar en consecuencia, entonces estamos en Su obra. Eso es lo que he aprendido del presidente Thomas S. Monson”, dijo la autora de su biografía, Heidi S. Swinton. “Uno simplemente se pone en las manos del Señor y se hace capaz, digno y calificado”.

Ese ejemplo es especialmente poderoso en un profeta de Dios, dijo la hermana Swinton. “El presidente Monson está diciendo que en este mundo tan ensordecedor, ruidoso, enojado, frustrado, que ha perdido su conexión no sólo con la religión, sino sobre todo con Dios, que tenemos que resistir y que tenemos que ser la luz en las tinieblas y que a veces tenemos que entrar a la oscuridad y ser esa luz para las personas que han perdido la esperanza y la fe”.

Por medio de las palabras de un profeta

La hermana Swinton habló de sus experiencias durante una entrevista con Noticias y eventos en LDS.org. Ella también escribió un artículo en Liahona de marzo de 2012 titulado: “¿En el mundo acaso he hecho hoy a alguno favor o bien?”, en donde relata cómo el presidente Monson le pidió ser la autora de su biografía, To The Rescue [Al rescate]. Los miembros de la Iglesia y muchas otras personas en todo el mundo conocen al presidente Thomas S. Monson por su capacidad para enseñar los principios del Evangelio mediante el uso de poderosas experiencias personales. Y la hermana Swinton, quien también prestó servicio en los comités del Departamento de Cursos de Estudio de la Iglesia que ayudó a recopilar y escribir varios tomos de Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia dijo que ella aprendió por medio de esa experiencia a “reconocer el poder de un profeta a través de sus palabras”.

Por lo que es donde ella empezó a prepararse para escribir la biografía: con palabras del presidente Monson. En ese momento ella y su esposo, Jeffrey C. Swinton (anteriormente de los Setenta), estaban en Inglaterra, donde él se hallaba sirviendo como presidente de la Misión Londres Sur. La oficina del presidente Monson proporcionó a la hermana Swinton copias de sus discursos y ella comenzó a leer mensaje tras mensaje. La colección incluía no sólo los discursos de la Conferencia General, sino también discursos de ceremonias de graduación, sermones de funerales, discursos a la comunidad, transcripciones de charlas fogoneras y más.

“Los leí todos”, dijo la hermana Swinton, “y mientras leía, oraba para llegar a comprender cómo podía enseñar principios por medio de su vida, porque eso es lo que él hace. Me esforcé mucho para que reflejara no sólo su vida, sino la manera en que él diría su vida, que es por medio de historias y ejemplos y luego por hacer hincapié en un principio”.

Hacer y llegar a ser algo

La hermana Swinton observó la reputación del presidente Monson por ser un “buen narrador” pero recalcó que él no simplemente está contando una historia, él está invitando a las personas en todo el mundo a hacer y llegar a ser algo.

“De todas formas, [el presidente Monson] no las llama ‘historias’”, dijo la hermana Swinton. “Son ‘experiencias verdaderas’ o ‘relatos verdaderos’. Y lo que él nos enseñan [a través de esos relatos] es que en cada aspecto de nuestra vida, en cada interacción con los demás, hay una oportunidad para marcar una diferencia”.

“Eso es lo que él nos pide que hagamos y no que lo marquemos como un proyecto de servicio para la semana”, agregó. “Él simplemente sale y busca las personas a servir”. De hecho, él a menudo ha dicho: “La experiencia más dulce en la vida terrenal es saber que nuestro Padre Celestial ha trabajado por medio de nosotros para lograr un objetivo en la vida de otra persona” (To the Rescue, pág. 4). 

Es una lección que el presidente Monson pone de relieve con la forma en que él vive. “Lo que el Señor le pide que haga, eso es lo que él hace”, dijo la hermana Swinton. “Si se siente inspirado a visitar a una determinada [persona], allí va él”. Las visitas personales, señaló, tienen la misma importancia en la agenda del profeta como los asuntos de la administración de la Iglesia.

Preparado para enseñar y guiar

La hermana Swinton dijo que estudiar la vida del presidente Monson le ha demostrado que el Señor lo ha preparado para servir como el profeta de este época. Ella dijo que él ha sido “puesto en lugares donde necesitaba aprender las cosas que más tarde nos enseñaría, y ahora él está preparado para ello”. Ella dijo: “Contamos con un hombre que fue preparado antes de que comenzara el mundo (véase Abraham 3:22–23). El señor sabía lo que iba a necesitar ahora mismo en estos momentos en los últimos días y Él preparó a Thomas Spencer Monson para esa función”.

“¿Cómo mido lo que hace un profeta?”, preguntó la hermana Swinton. “Es tan simple. Cantamos la canción, ‘Te damos, Señor, nuestras gracias’. Cantamos en voz alta esa primera línea… pero la tercera línea es clave: ‘Guiándonos cómo vivir’. Eso es lo él que hace. Él es la voz del Señor (véase D. y C. 1:38). Sé que Thomas Spencer Monson es un profeta de Dios y para mí, esas palabras no son casuales”, dijo la hermana Swinton. “Esas palabras resuenan en mi corazón”. Ella dijo que las experiencias en la vida del presidente Monson son reales, tangibles y sinceras, y que su “corazón está tan lleno de amor, caridad y compasión. Yo lo he visto y lo he experimentado”.

La función de un profeta

Ella dijo: “Lo que un profeta de Dios hace es guiarnos al Señor Jesucristo y Su poder, Su expiación. Él ejerce el poder del sacerdocio en la tierra hoy en día. Todo lo que él hace, todo lo que toca en nombre del Señor, edifica una vida. Creo que cuando cantamos ‘Te damos, Señor, nuestras gracias’, reconocemos que el Señor está tocando nuestras vidas en este momento y en este lugar y nos dice: Éste es un hombre en quien pueden confiar. Avancen”.

En el video que acompaña este artículo, el presidente Monson mismo resume su vida de servicio de este modo: “La experiencia más dulce que he tenido es sentir una impresión del Espíritu y actuar de acuerdo con ella para luego descubrir que es el cumplimiento de la oración o la necesidad de alguien. Deseo que el Señor sepa que si necesita un obrero para hacer algo, Tom Monson lo hará por Él”.