Reconozcan y desarrollen sus dones espirituales, aconseja el élder Hales

El élder Robert D. Hales, del Quórum de los Doce Apóstoles, dice que todos hemos recibido dones espirituales y que en las Escrituras se nos manda utilizarlos y magnificarlos. 

En las Escrituras aprendemos acerca de los dones espirituales que el Señor les ha dado a Sus hijos y sobre nuestra responsabilidad en cuanto a desarrollarlos. El élder Robert D. Hales, del Quórum de los Doce Apóstoles, dijo: “Durante nuestro tiempo en la tierra tenemos el mandato de desarrollar los dones y las habilidades naturales con las que nuestro Padre Celestial nos ha bendecido... Al ejercer y magnificar estos dones, seremos capaces de cumplir con los llamamientos y las responsabilidades que tendremos en la vida”.

¿Cómo reconocemos y desarrollamos los dones que se nos han dado? ¿Por qué se nos dan dones? El élder Hales responde a estas preguntas.

Cómo reconocer los dones

“Debemos orar y ayunar para encontrar los dones que se nos han otorgado. A menudo las bendiciones patriarcales nos hablan de los dones que hemos recibido y declaran la promesa de dones que podemos recibir si los procuramos”, dice el élder Hales. A fin de acceder a nuestros dones, debemos estar viviendo un “en armonía con los principios del Evangelio”.

Dones espirituales


Encontrar una lista de dones espirituales en Moroni 10:8-17 y 1 Corintios 12:4-10.

     

Nos advierte de que debemos distinguir entre los verdaderos dones espirituales y los falsos. Los dones espirituales verdaderos “son una bendición y un beneficio para quienes aman a Dios y guardan Sus mandamientos”.

Por lo general, los dones no se manifiestan de modo espectacular, aunque podría suceder. Por ejemplo, al utilizar el don del discernimiento, a menudo recibiremos respuesta a nuestras oraciones “pasado un tiempo y casi siempre con una solución natural mediante la cual las personas puedan actuar en consonancia con los sentimientos de su corazón (que les proporcionan paz y consuelo), en vez de a través de una revelación espectacular”.

Magnificar los dones

“La ley de la cosecha es simplemente que en la vida no se consigue algo a cambio de nada”, dice el élder Hales, quien compartió una experiencia acerca de un comentario que le hizo un traductor sobre la buena fortuna de éste al tener el don de lenguas. El traductor respondió: “Mi don de lenguas es el fruto de miles de horas de estudio y de superar muchos momentos de fracaso y desánimo”. El élder Hales señala que desarrollar los dones no es una tarea sencilla; para sacarle el máximo partido a los dones que hemos recibido debemos realizar el esfuerzo correspondiente.

Precisamos “trabajar juntos para utilizar y desarrollar los dones del Espíritu” y “enseñarnos unos a otros como procurarlos”, dijo, explicando que “los dones que recibe una persona no son sólo para ella, sino también para quienes puedan beneficiarse cuando se comparten con otras personas”.

El propósito de los dones

“Los dones del Espíritu pueden guiar y enriquecer nuestra vida”, dijo el élder Hales. “Puede fortalecernos espiritual y temporalmente; pueden ayudarnos a bendecir la vida de otras personas. Pero por encima de todo, pueden brindarnos consuelo en momentos de prueba; pueden ayudarnos a magnificar nuestros llamamientos; pueden ayudarnos a orientarnos en nuestras relaciones; pueden ayudarnos a evitar el ser engañados...

“Dios nos ha dado los dones del Espíritu para que podamos acercarnos más a Su círculo de amor. Él desea que podamos recibir los dones del Espíritu y magnificarlos para que crezcan en nuestro interior... Al hacerlo, aumentará nuestra fe en Él y cumpliremos con nuestro destino verdadero: regresar a Su presencia como valientes hijos e hijas Suyos”.

Lea estos mensajes completos del élder Hales: “Gifts of the Spirit” [Dones del Espíritu] “Every Good Gift” [Los mejores dones]