Boyd K. Packer

Presidente dl Quórum de los Doce Apóstoles

El presidente Packer en la capacitación mundial para líderes

El presidente Boyd K. Packer, del Quórum de los Doce Apóstoles comparte sus pensamientos durante una transmisión de capacitación mundial para líderes.

Como un joven que buscaba saber la verdad del Evangelio, el presidente Boyd K. Packer le hizo una promesa al Padre Celestial. “Fui ante Él y le dije: ‘No soy neutral, y puedes hacer conmigo lo que quieras. Si necesitas mi voto, está allí. No me importa lo que hagas conmigo, y no me tienes que quitar nada porque yo te lo doy; te doy todo, todo lo que poseo, todo lo que soy’”.

Boyd K. Packer nació el 10 de septiembre de 1924 en Brigham City, Utah. Es hijo de Ira W. y Emma Jensen Packer. Era el décimo de once hijos en la familia. Desde sus primeros años, mostró amor por el aire libre y la naturaleza. En especial le gustaban los pájaros. A través de los años, ha criado muchos pájaros, incluyendo pavos reales, faisanes dorados y palomas. También es un pintor talentoso, y sus pinturas y esculturas de pájaros se han mostrado en el Museo de Historia de la Iglesia.

Boyd K. Packer en el servicio militar

Como muchos en su generación, Boyd K. Packer sirvió como militar.

Un buen trabajador

Después de graduarse de la escuela secundaria, trabajó por un tiempo en la construcción de un hospital para el ejército en su ciudad natal. Como muchos jóvenes SUD de su generación, debido a la Segunda Guerra Mundial, no pudo servir en una misión de proselitismo. Durante la primavera de 1943, se alisto en las fuerzas armadas y se graduó como piloto el año siguiente. Le mandaron al escenario del Pacífico y le estacionaron en Japón por casi un año después del final de la guerra.

Regresó a casa en 1946 y se matriculó en el Colegio superior Weber (ahora la Universidad Weber State) en Ogden, Utah. Fue allí que conoció a Donna Edith Smith, que también era de Brigham City. Se casaron el 27 de julio de 1947 en el Templo de Logan, Utah. Llegarían a ser los padres de diez hijos: Allan, Kenneth, David, Laurel, Russell, Spencer, Gayle, Kathleen, Lawrence y Eldon.

Boyd y Donna Parker contraen matrimonio

Boyd K. Packer y su esposa Donna se casaron en el Templo de Logan, Utah.

El deseo de enseñar

La meta de Boyd K. Packer era ser maestro. Se graduó con un título de grado universitario de Weber en 1948 y con una licenciatura de la Universidad Utah State en Logan en 1949. Se graduó con una maestría de la Universidad Utah State en 1954 y con un doctorado de educación de la Universidad Brigham Young en 1962.

Aquéllos fueron años ocupados. Además de tener llamamientos locales de la Iglesia, como maestro, asistente del secretario de la estaca y sumo consejero, comenzó a enseñar seminario en 1949. El mismo hospital del ejército que había ayudado a construir en Brigham City, se había convertido en una escuela del gobierno para estudiantes indios; y desde 1949 hasta la mitad de 1955, el joven maestro de seminario, empleado por el Sistema Educativo de la Iglesia, también sirvió como coordinador de asuntos indios en la escuela. En ese rol, tuvo la oportunidad de trabajar a menudo con el élder Spencer W. Kimball, del Quórum de los Doce Apóstoles. Durante ese mismo periodo de tiempo, sirvió un plazo de cuatro años como un concejal de la ciudad de Brigham City.

En 1955, se le llamó como ayudante del administrador de seminarios e institutos en el Sistema Educativo de la Iglesia. El siguiente año, se mudó a Lindon, Utah.

El presidente Packer con su familia

La familia Packer dice que ser padre siempre ha sido la prioridad principal de su padre

El presidente Packer se dirige a una clase de graduados de la Universidad de Utah

El presidente Packer ha alcanzado su meta de toda la vida de ser maestro. Aquí se dirige a una clase de graduados de la Universidad de Utah.

Prioridad familiar

Con una familia que crecía, con más responsabilidades y continuando con su educación, esos primeros años de matrimonio fueron muy ocupados, pero la familia seguía siendo una prioridad para él.

“He hecho el serio esfuerzo de estar con los niños cuando estaba en casa con los niños” dijo el Presidente Packer. Eso significaba pasar un poco de tiempo con cada uno cada día, cuando era posible.

Su hijo Allan, ahora el élder Allan F. Packer de los Setenta, dice que su padre se hacía disponible en el hogar para aprovechar cada oportunidad de enseñar. Los hijos del presidente Packer todavía acuden a él para recibir consejo.

“Él es nuestro patriarca”, comenta Allan. “Él sigue siendo un padre, y esa es su principal prioridad”.

La hija del presidente Packer, Laurel Packer Dillman, dice que su padre siempre ha parecido ser muy sensible a las impresiones del Espíritu. Ella dice de cuando estudiaba en BYU: “Recuerdo que él siempre me llamaba los días en los que estaba pasando por los momentos más difíciles”. Las palabras de consejo o de ánimo le ayudaban a superarlo.

Boyd K. Packer se prepara para llevar a cabo un bautismo en Japón después de la Segunda Guerra Mundial

Después de la Segunda Guerra Mundial, Boyd K. Packer permaneció en Japón, donde ayudó a compartir el Evangelio durante las horas en las que no estaba de servicio. Aquí se está preparando para llevar a cabo un bautismo.

El élder Packer y el presidente Hugh B. Brown

El presidente Hugh B. Brown (1883-1975) comparte un momento de relajación con el élder Boyd K. Packer. El presidente Brown sirvió como consejero en varias Primeras Presidencias y también en el Quórum de los Doce Apóstoles.

Una vida de servicio y testimonio

El presidente Packer continuó trabajando para el Sistema Educativo de la Iglesia hasta septiembre de 1961, cuando se le llamó como Asistente de los Doce. Se le sostuvo como miembro del Quórum de los Doce Apóstoles en abril de 1970.

Después de que se sostuviera al presidente Thomas S. Monson en abril de 2008, el presidente Packer compartió su perspectiva como apóstol en cuanto al progreso de la Iglesia de Jesucristo. Su informe en cuanto a lo que ocurrió en la ordenación del presidente Monson pudo haber parecido ordinario, pero su testimonio no lo fue. Mostró tanto su reverencia por los llamamientos de liderazgo en la Iglesia, como su seguridad de la fuente divina de su autoridad.

“No había duda en cuanto a lo que se haría, ninguna vacilación… [Durante] esa reunión sagrada, el Quórum de los Doce Apóstoles sostuvo a Thomas Spencer Monson como el Presidente de la Iglesia”. También había una vacante en el quórum. Esa vacante la llenó el élder D. Todd Christofferson, y no había duda de cómo llegó ese llamamiento. “El llamamiento de un apóstol viene del Señor Jesucristo”, dijo el presidente Packer, explicando que el proceso no es nuevo. “El Señor mismo comenzó este modelo de administración”.

Escultura de un pájaro y un lirio

Esta escultura, que hizo el presidente Packer, demuestra tanto su habilidad como artista, como su amor de toda la vida por la naturaleza y por las aves.

El presidente Packer se refiere a los apóstoles vivientes, incluyéndose a sí mismo, como “gente normal” que se puede preguntar por qué se les ha llamado a este sagrado oficio. “Hay muchas cualidades que me faltan. Mucho de mi esfuerzo por servir, es deseo. Solamente hay una cualidad que puede explicarlo. Como Pedro, y todos aquellos que han sido ordenados desde entonces, tengo ese testimonio.

“Sé que Dios es nuestro Padre. Él presentó a Su Hijo, Jesucristo, a José Smith. Les declaro que sé que Jesús es el Cristo. sé que Él vive… Él llevó a cabo Su expiación. De Él, doy testimonio”.

La decisión de Boyd K. Packer en una edad temprana de dar todo lo que es al Señor, le ha llevado a una vida de discipulado y a un llamamiento como un testigo especial del Señor Jesucristo, un llamamiento que continúa llevando a cabo como el Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles.

el Quórum de los Doce Apóstoles

El Quórum de los Doce Apóstoles (abajo).

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