Dieter F. Uchtdorf

Segundo Consejero de la Primera Presidencia

El presidente Dieter F. Uchtdorf sonríe a la congregación antes de una sesión de la conferencia general. A menudo, él comparte lecciones que aprendió de niño, y más tarde como un piloto de aerolíneas.

Dieter F. Uchtdorf conoció a la que sería su esposa en una actividad de la Asociación de mejoramiento mutuo.

El 17 de diciembre de 1973, el presidente de las aerolíneas alemanas Lufthansa recibió noticias alarmantes. Cinco terroristas habían secuestrado un avión 737 de Lufthansa en Roma, Italia, y ya iban de camino a Atenas, Grecia, con rehenes a bordo. En un instante, el presidente de Lufthansa dio la orden de que el piloto jefe de la flota de aviones 737 tomara vuelo. Dieter F. Uchtdorf, de treinta y tres años, debía tomar un pequeño grupo de personal para emergencias y seguir al avión secuestrado a donde lo llevaran los guerrilleros. En cualquiera de las circunstancias que se dieran, debía negociar que pusiera en libertad el avión, el piloto y los rehenes. Luego, una vez que hubiese logrado el objetivo, debía pilotar el avión 737 secuestrado hasta las oficinas centrales en Frankfurt.

Afortunadamente sin más derramamiento de sangre, esta misión, como muchas otras en las que él había estado tanto personal como profesionalmente, se llevó a cabo con éxito. Aunque él no lo sabía en ese momento, era un presagio de otras misiones más importantes que estaban por venir.

Preparado para enfrentarse a los desafíos

Dieter Friedrich Uchtdorf ha estado preparado para enfrentarse a desafíos y para cargar con responsabilidades toda su vida. Nacido en Ostrava, Checoslovaquia el 6 de noviembre de 1940, estaba destinado a ver en cada esquina la devastación de la guerra y el sufrimiento que aguantaban las personas inocentes debido a las fatídicas decisiones de otras personas. A su padre, Karl Albert Uchtdorf, lo reclutaron para el ejército alemán, dejando a su madre, Hildegard E. Opelt Uchtdorf, sola para sacar a su pequeña familia para adelante con valentía en la mitad de la guerra. Ella dejó atrás todas las posesiones de la familia y llevó a la misma a Zwickau, Alemania, para estar en el frente occidental cuando se acercaran los aliados. Después de la guerra, la familia se encontró de nuevo. Debido a dificultades políticas, por segunda vez en siete años, tuvieron que abandonar todo lo que poseían y huir a Frankfurt, en Alemania Occidental.

En Zwickau, los Uchtdorf encontraron el evangelio de Jesucristo. En su primer mensaje después de que se le llamara al Quórum de los Doce Apóstoles, el presidente Uchtdorf expresó su gratitud por la “amorosa valentía” de una hermana mayor que le compartió a su familia acerca de la Iglesia.

Aunque estaba en las Fuerzas Aéreas Alemanas, Dieter Uchtdorf también consiguió sus alas en los EE. UU.

Dieter y Harriet Uchtdorf como recién casados en 1962. Sellaron su matrimonio en el Templo de Berna, Suiza.

Un amor por volar de toda la vida

Durante su adolescencia, el amor del presidente Uchtdorf por volar “levantó el vuelo”. Alrededor de los 14 años, comenzó a ir en bicicleta al aeropuerto de Frankfurt, donde observaba los aviones con admiración. En ocasiones, se le permitía subir para mirar por la cabina de mando y soñar en cuanto al día en que podría volar por la libertad de los cielos. Nunca imaginó que con el tiempo llegaría a dominar cómo manipular una docena de importantes tipos de aviones. Además, no se imaginó que llegaría a ser el piloto comercial, quizás el más reconocido y honrado que pasara por las puertas del mismo aeropuerto que ahora visitaba como un jovencito.

Su carrera comenzó con una educación en ingeniería a los 18 años, seguida de seis años en las Fuerzas Aéreas Alemanas. Entonces, en una relación mutua entre los gobiernos de Alemania y los EE. UU., entró a una escuela de capacitación para pilotos de combate en Big Spring, Texas, donde, como alemán, también consiguió las alas de las Fuerzas Aéreas Americanas. Durante su tiempo en Big Spring, el presidente Uchtdorf ayudó a edificar un centro de reuniones para la rama local de la Iglesia, y esa es la memoria más dulce que tiene de ese momento profesional importante de su vida. En febrero de 2011, regresó a Big Spring para rededicar el centro de reuniones renovado.

En 1970, a la edad de 29 años, Dieter Uchtdorf llegó a ser capitán con Lufthansa, un rango que se le había dicho que nunca podría conseguir hasta estar muy avanzado en su carrera. Y en un avance casi meteórico, el Wunderkind [niño prodigio] aéreo, llegó a ser gerente de la flota de 737 (1972), director de la escuela de capacitación en Arizona (1975), piloto jefe y cabeza de las tripulaciones de cabinas de mando (1980) y finalmente vice presidente principal de operaciones de vuelos (1982).

Mientras esta responsabilidad crecía rápidamente, a Dieter Uchtdorf se le llamó como el presidente de la Estaca Frankfurt, Alemania, y después como presidente de la Estaca Mannheim, Alemania, y entonces al Segundo Quórum de los Setenta en 1994.

Durante su capacitación en Big Spring, Texas, al piloto Dieter F. Uchtdorf se le premió con el Trofeo del Comandante.

Familia

El presidente Uchtdorf conoció a su futura esposa, Harriett Reich, al asistir a reuniones de la Asociación de mejoramiento mutuo de la Iglesia. Se sellaron el 14 de diciembre de 1962 en el Templo de Berna, Suiza. Él llama a Harriett el sol de su vida. El apoyo de ella es una continua fuente de fortaleza. Están tan visiblemente enamorados el uno del otro, que es un placer estar en su presencia.

Los hijos de los Uchtdorf, que ahora están casados, Guido Uchtdorf y Antje Uchtdorf Evans, están de acuerdo en que tuvieron una infancia maravillosa. Antje recuerda en particular los momentos tranquilos con su padre. A Guido le encantaban los “ratos” que pasaba con su padre y recuerda que su padre siempre enseñaba por medio del ejemplo.

Guido y Antje aprendieron la importancia de pasar tiempo juntos como familia de sus padres. Ya fueran educacionales o recreativas, las salidas ayudaban a fortalecer los lazos familiares.

Durante una conferencia de prensa poco después de ser llamados como apóstoles, los élderes Dieter F. Uchtdorf y David A. Bednar respondieron a preguntas a los medios de comunicación.

La familia Uchtdorf en 2006. Sus hijos dicen que él siempre ha enseñado por medio del ejemplo.

Un hombre preordenado

“Uno no puede estudiar la vida de este gran hombre sin adquirir también un sentido de su preordinación para las grandes responsabilidades que ahora tiene él”, dijo el élder Russell M. Nelson del Quórum de los Doce Apóstoles, en un artículo publicado cuando el presidente Uchtdorf fue llamado como segundo consejero de la Primera Presidencia. “La doctrina la enseñan profetas antiguos y modernos. Alma enseñó que los líderes del sacerdocio ‘fueron ordenados, habiendo sido llamados y preparados desde la fundación del mundo de acuerdo con la presciencia de Dios’”.

En una ocasión, la madre del presidente Uchtdorf estaba en un auditorio público con sus hijos. Tuvo la impresión de salir de inmediato y salió corriendo con sus hijos lo más rápido que pudo. Poco después, el edificio se destruyó por causa de un ataque de guerra; la mayoría de las personas que estaban dentro del auditorio murieron. La hermana Uchtdorf y sus hijos se salvaron.

Una vez, mientras piloteaba un avión, el presidente Uchtdorf sobrevivió a un fallo del control de dirección que llevó a una condición que, si no se corregía, causaría que el avión se estrellara. Al escuchar y seguir al Espíritu, el presidente Uchtdorf pudo solucionar el problema y llevar a cabo un aterrizaje de emergencia con éxito. Él reconoce la mano del Señor al permitirlo sobrevivir tal experiencia.

La probabilidad matemática de que este niño nacido en Checoslovaquia, de una familia conversa, sobreviviera una niñez tan dificultosa y una vida de tanto riesgo, y que luego se le llamara a servir en la Primera Presidencia, es muy poco probable. “Pero”, como dijo el élder Nelson, “el Señor conocía y amaba a ese hombre especial desde antes de la formación del mundo. Sí, él ha sido preordenado para sus deberes como líder en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”.

Abajo, el presidente Thomas S. Monson (centro) con sus consejeros, Henry B. Eyring (izquierda) y Dieter F. Uchtdorf (derecha), responden a preguntas en una conferencia de prensa.

  • Lea la biografía del presidente Uchtdorf en el ejemplar de julio de 2008 de la revista Liahona.
  • Lea la biografía del presidente Uchtdorf en el ejemplar de marzo de 2005 de la revista Liahona.
  • Lea otras biografías de la Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles.

Lea la biografía oficial