Robert D. Hales

Quórum de los Doce Apóstoles

Élder Robert D. Hales

El élder Hales con frecuencia recuerda a quienes aconseja a que vuelvan con honor.

 
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Robert Hales de niño

De niño, Robert D. Hales era inquisitivo y feliz, y se crió en un hogar centrado en el Evangelio en Long Island, Nueva York.

Cuando Robert D. Hales era un estudiante graduado de la Universidad de Harvard, fue llamado como presidente de su quórum de élderes. Estaba dispuesto a aceptar el llamamiento. Pero él también sabía que debido a la intensidad de las clases necesarias en su programa de maestría en administración de empresas, los profesores no alentaban a los estudiantes a participar en actividades extracurriculares. Él y su esposa, Mary, oraron para obtener guía y juntos hablaron sobre el llamamiento. Al hacerlo, Mary dijo: “Prefiero tener un poseedor del sacerdocio activo, a tener un hombre que posee un diploma de maestría de Harvard. Haremos ambas cosas”.

Al día siguiente, cuando Robert regresó a casa de la universidad, encontró que Mary había arreglado una sección del sótano de su apartamento que estaba sin terminar a fin de crear una pequeña oficina. Esa oficina proporcionaría a Robert un lugar donde podría concentrarse en sus estudios, para que pudiera cumplir mejor su llamamiento en el quórum de élderes.

En las manos del Señor

“Me puse en las manos del Señor cuando tomé la decisión [de servir]”, dijo el élder Hales muchos años después. Ponerse en las manos del Señor es un modelo que el élder y la hermana Hales han seguido a lo largo de su vida juntos; son un equipo comprometido a mantener el equilibrio entre la vida familiar, el servicio a la Iglesia y la carrera profesional. Y dado que establecieron este modelo poco después de casarse, fue mucho más sencillo aceptar llamamientos posteriores en el futuro.

Una familia centrada en el Evangelio

El élder Hales nació el 24 de agosto de 1932 en la ciudad de Nueva York, hijo de J. Rulon y Vera Marie Holbrook Hales. Se crió en Long Island, Nueva York, en un hogar donde el Evangelio era el centro de la vida familiar. A través de los años su padre y su madre sirvieron en varios llamamientos en el Barrio Queens, situado a 32 km de su casa. Mientras servía en el obispado, el padre de Robert también encontraba tiempo para prestar atención a sus hijos.

“Cuando yo era diácono, mi padre me llevó a la Arboleda Sagrada”, dijo el élder Hales. “Allí oramos juntos y dedicamos nuestras vidas. Después me habló de cosas sagradas. Cuando regresamos a casa, mi padre, que trabajaba como artista en Nueva York, pintó para mí un cuadro de la Arboleda Sagrada. Siempre he tenido colgado ese cuadro en mi oficina y cuando lo miro recuerdo a mi padre y nuestra conversación aquella tarde de verano”.

Robert y Mary Hales

El élder Hales y su esposa, Mary Crandall Hales, se casaron en 1953. Desde que se casaron, han sido un equipo comprometido a mantener el equilibrio entre la vida familiar, el servicio a la Iglesia y su carrera.

El élder Hales fuera del tabernáculo

El élder Hales toma un momento para hablar con un miembro entre las sesiones de la conferencia general.

No canses el brazo

Durante el primer año de secundaria, Bob Hales era el primer lanzador del partido en su equipo de béisbol de la escuela. Una vez, cuando no le iba muy bien como lanzador, ocasionó que su equipo perdiera tres partidos seguidos, marcando en cada uno 1–0. Los titulares del diario de la escuela decían: “Mala suerte. Hales pierde nuevamente”. Tomó su uniforme y fue a decirle a su entrenador que se retiraba del equipo. Cuando llegó a la oficina del entrenador, éste le dijo: “¿Sabes por qué estás perdiendo? Tu brazo de lanzador está cansado al final del partido porque antes del partido, cuando se supone que debes estar calentándolo, tú estás impresionando a todos con las diferentes formas de tirar la pelota. Es posible que, haciendo eso, ya hayas jugado [el equivalente a] dos o tres entradas. [Deja] de tratar de impresionar a otros y no canses el brazo”. Robert le hizo caso y en el siguiente partido logró que el equipo contrario no marcara ningún punto.

Su matrimonio con Mary

Cuando llegó el momento de estudiar una carrera, Robert asistía a la Universidad de Utah pero regresaba a casa durante el verano. Mientras iba al barrio que correspondía a su hogar en Queens, conoció a Mary Crandall, quien también era estudiante universitaria. Ella se acababa de trasladar desde California a Nueva York con su familia. “Después de conocerla, jamás volví a salir con otra chica”, dice el élder Hales. “Durante los dos primeros meses, siempre estábamos juntos después del trabajo, participando ambos de actividades familiares. Ella me ayudaba a lavar el auto y yo le ayudaba a cuidar a sus hermanos menores; era como si jamás nos fuéramos a separar”. Al terminar el verano, ambos volvieron a la universidad en Utah, Robert a la Universidad de Utah y Mary a la Universidad Brigham Young. En el verano siguiente, el 10 de junio de 1953, contrajeron matrimonio en el Templo de Salt Lake.

Vuelve con honor

Robert se graduó de la Universidad de Utah en 1954 y obtuvo su diploma en comunicaciones y negocios y se incorporó al servicio militar activo en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. En 1955, Robert y Mary, junto con su hijo recién nacido, Stephen, se mudaron a Florida. Durante cuatro años, Robert sirvió como piloto de caza. Su segundo hijo, David, nació en 1958.

El élder Hales en México

El élder Hales muestra un recuerdo que recibió durante una visita a México.

Robert aprendió un principio importante mientras prestaba servicio militar. “El lema de nuestra unidad era: ‘Vuelve con honor’”, dice el élder Hales. “Este lema fue para nosotros un recordatorio constante de nuestra determinación de regresar a nuestra base con honor después de dar todo lo que estaba de nuestra parte por cumplir con éxito todos los aspectos de la misión que se nos había encomendado”. Como padre, abrazó a cada uno de sus dos hijos antes de que se marcharan para servir una misión, Stephen en Inglaterra y David en Alemania, y les susurró: “Vuelve con honor”.

Cuando Robert terminó el servicio militar activo en la fuerza aérea, la familia se trasladó a Cambridge, Massachusetts, donde asistió a la Universidad de Harvard. Se graduó en 1960 con una maestría en administración de empresas. Rápidamente se le presentaron oportunidades profesionales. Ha servido en puestos ejecutivos de importancia en varias compañías destacadas y a lo largo de los años la familia ha vivido en varios países, al igual que en varias localidades de los Estados Unidos. Sirvió como presidente de rama en Albany, Georgia; como primer consejero de la presidencia de rama en Sevilla, España; como obispo en Weston, Massachusetts; en Chicago, Illinois; y en Frankfurt, Alemania; en el sumo consejo en Boston, Massachusetts; y en Londres, Inglaterra; como consejero de la presidencia de estaca de Boston; y como representante regional de las regiones de Minnesota y Luisiana.

Ayuda humanitaria

En el Centro Industrias Deseret en 1992, el obispo Robert D. Hales (derecha) muestra las incubadoras para niños (de izquierda a derecha) al presidente Thomas S. Monson, a la hermana Elaine L. Jack, al élder James E. Faust y al élder Rex D. Pinegar. Todavía se envían incubadoras similares a varios países como parte de los esfuerzos de ayuda humanitaria de la Iglesia.

El élder y la hermana Hales

El élder y la hermana Hales disfrutan de un momento juntos frente al Templo de Salt Lake.

Su servicio como Autoridad General

En 1975, se encontraba en una reunión de ejecutivos cuando su secretaria le entregó una nota que decía que el presidente Marion G. Romney (1897–1988), Segundo Consejero de la Primera Presidencia, lo llamaba por teléfono. Robert sorprendió a los miembros de la reunión cuando salió para atender la llamada. El presidente Romney le pidió que sirviera como presidente de misión. Poco tiempo después, el presidente Spencer W. Kimball (1895–1985), decimosegundo presidente de la Iglesia, lo llamó para preguntarle si tendría algún inconveniente de ir a una misión diferente. Le extendió el llamamiento a Robert D. Hales de servir de por vida como Autoridad General de la Iglesia.

Como Asistente de los Doce y después como Setenta, el élder Hales ayudó a planear 27 conferencias de estaca para la Primera Presidencia. “Ver a los profetas, videntes y reveladores testificar de la veracidad del Evangelio a los santos en una ciudad tras otra fue completamente maravilloso”, dijo.

Después de tres años como Autoridad General, el élder Hales fue llamado como presidente de la Misión Inglaterra Londres. Después de ese servicio, fue asignado como supervisor de área en Europa y trabajó estrechamente con el élder Thomas S. Monson, del Quórum de los Doce Apóstoles (ahora Presidente de la Iglesia), para dar apoyo y fortalecer a los Santos de los Últimos Días de Checoslovaquia, Alemania Oriental, Hungría y Polonia.

De 1983 a 1984, el élder Hales sirvió como presidente de área del Área Norteamérica Suroeste. En 1985 fue llamado para servir como Obispo Presidente y sirvió en ese llamamiento hasta que fue sostenido como Apóstol el 2 de abril de 1994.

el Quórum de los Doce Apóstoles

El Quórum de los Doce Apóstoles (abajo).

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