CAPÍTULO 22

En los días del Milenio todos los hombres alabarán al Señor—Él morará entre ellos—Compárese con Isaías 12. Aproximadamente 559—545 a.C.

  Y dirás en aquel día: ¡Te alabaré, oh Señor! Aunque estabas enojado conmigo, tu ira se ha apartado, y me has consolado.

  He aquí, Dios es mi salvación; aconfiaré y no temeré, porque el Señor bJehová es mi fortaleza y mi canción; y también ha llegado a ser salvación para mí.

  Por tanto, con gozo sacaréis aagua de las fuentes de la salvación.

  Y en aquel día diréis: ¡aAlabad al Señor, aclamad su nombre, sus obras pregonad entre el pueblo, declarad que su nombre es ensalzado!

  ¡aCantad al Señor!, porque él ha hecho cosas admirables; esto es sabido por toda la tierra.

  ¡aDa voces y canta, oh moradora de Sión!, porque grande es el Santo de Israel en medio de ti.