TERCER NEFI EL LIBRO DE NEFI HIJO DE NEFI, QUE ERA HIJO DE HELAMÁN

CAPÍTULO 22

En los últimos días, Sión y sus estacas serán establecidas, e Israel será recogido con misericordia y compasión—Ellos triunfarán—Compárese con Isaías 54. Aproximadamente 34 d.C.

  Entonces se realizará lo que está escrito: ¡Canta, oh estéril, tú que no dabas a luz! ¡Prorrumpe en cánticos, y da voces de júbilo, tú que nunca estuviste de parto!, porque más son los hijos de la desolada que los de la casada, dice el Señor.

  Ensancha el sitio de tu tienda, y extiéndanse las cortinas de tus habitaciones; no seas escasa, alarga tus cuerdas, y haz más fuertes tus estacas;

  porque hacia la mano derecha y hacia la izquierda te extenderás; y tu posteridad heredará las naciones gentiles, y hará que se habiten las ciudades desoladas.

  No temas, porque no serás avergonzada, ni te perturbes, porque no serás abochornada; porque te olvidarás del oprobio de tu juventud, y no te acordarás del reproche de tu juventud, y del reproche de tu viudez nunca más te acordarás.

  Porque tu Hacedor, tu Marido, el Señor de los Ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel, será llamado el Dios de toda la tierra.

  Porque como a mujer dejada y afligida de espíritu, te llamó el Señor, y como a esposa de la juventud, cuando fuiste repudiada, dice tu Dios.

  Por un breve momento te dejé, mas con grandes misericordias te recogeré.

  Con un poco de ira escondí mi rostro de ti por un momento, mas con misericordia eterna tendré compasión de ti, dice el Señor tu Redentor.

  Porque así como las aguas de Noé; porque así como he jurado que las aguas de Noé nunca más cubrirán la tierra, asimismo he jurado que contigo no me enojaré.

 10  Porque los montes desaparecerán y los collados serán quitados, pero mi bondad no se apartará de ti, ni será quitado el convenio de mi paz, dice el Señor que tiene misericordia de ti.

 11  ¡Oh afligida, azotada por la tempestad, y sin hallar consuelo! He aquí que yo cimentaré tus piedras con bellos colores, y con zafiros echaré tus cimientos.

 12  Tus ventanas haré de ágatas, y tus puertas de carbúnculos, y todos tus recintos haré de piedras deleitables.

 13  Y todos tus hijos serán instruidos por el Señor; y grande será la paz de tus hijos.

 14  En rectitud serás establecida; estarás lejos de la opresión, porque no temerás, y del terror, porque no se acercará a ti.

 15  He aquí, de cierto se han de reunir en contra de ti, mas no por parte mía; quien se juntare en contra de ti, caerá por tu causa.

 16  He aquí, he creado al herrero que sopla el carbón en el fuego, y que saca la herramienta para su obra; y he creado al asolador para destruir.

 17  Ninguna arma forjada en contra de ti prosperará; y toda lengua que se levantare contra ti en juicio, tú condenarás. Esta es la herencia de los siervos del Señor, y su rectitud viene de mí, dice el Señor.