Sección 36

Revelación dada por medio de José Smith el Profeta a Edward Partridge cerca de Fayette, Nueva York, el 9 de diciembre de 1830 (véase el encabezamiento de la sección 35). En la historia de José Smith se indica que Edward Partridge “era un modelo de piedad y uno de los grandes hombres del Señor”.

1–3, El Señor pone Su mano sobre Edward Partridge por conducto de las manos de Sidney Rigdon; 4–8, Todo hombre que recibe el Evangelio y el sacerdocio es llamado a salir a predicar.

 Así dice el Señor Dios, el aFuerte de Israel: He aquí, te digo, mi siervo bEdward, bendito eres, y te son perdonados tus pecados, y eres llamado a predicar mi evangelio como con voz de trompeta;

 y pondré sobre ti mi amano por conducto de las de mi siervo Sidney Rigdon, y recibirás mi Espíritu, el Espíritu Santo, sí, el bConsolador, que te enseñará las cosas capacibles del reino;

 y lo declararás en voz alta, diciendo: ¡Hosanna, bendito sea el nombre del Más Alto Dios!

 Y ahora te doy este llamamiento y mandamiento concerniente a todos los hombres:

 Que cuantos vengan ante mis siervos Sidney Rigdon y José Smith, hijo, y acepten este llamamiento y mandamiento, serán aordenados y enviados a bpredicar el evangelio sempiterno entre las naciones,

 para proclamar el arrepentimiento, diciendo: aSalvaos de esta generación perversa, y salid del fuego, aborreciendo aun hasta las bropas contaminadas con la carne.

 Y se dará este mandamiento a los élderes de mi iglesia, para que todo hombre que lo acepte con sencillez de corazón sea ordenado y enviado tal como lo he hablado.

 Soy Jesucristo, el Hijo de Dios; por tanto, ciñe tus lomos y vendré súbitamente a mi atemplo. Así sea. Amén.