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Abraham

Hijo de Taré, nació en Ur de los caldeos (Gén. 11:26, 31; 17:5). Profeta del Señor con quien nuestro Señor hizo convenios eternos, por medio de los cuales son bendecidas todas las naciones de la tierra. El nombre original de Abraham era Abram.

  • La obediencia de Abraham al ofrecer a Isaac fue una semejanza de Dios y de su Hijo Unigénito: Jacob 4:5.
  • Pagó diezmos a Melquisedec: Alma 13:15.
  • Previó la venida de Cristo y testificó de ella: Hel. 8:16–17.
  • Buscó las bendiciones de los patriarcas y el nombramiento en el sacerdocio: Abr. 1:1–4.
  • Lo persiguieron los sacerdotes falsos de Caldea: Abr. 1:5–15.
  • Fue librado por el Señor: Abr. 1:16–20.
  • Aprendió acerca del sol, la luna y las estrellas: Abr. 3:1–14.
  • Aprendió acerca de la vida preterrenal y de la Creación: Abr. 3:22–28.

El libro de Abraham

Provino de registros antiguos escritos por Abraham, los cuales llegaron a manos de la Iglesia en 1835. Antonio Lebolo descubrió los registros y algunas momias en unas catacumbas egipcias, y al morir se los dejó a Michael Chandler, quien los exhibió en los Estados Unidos en 1835. Unos amigos de José Smith los compraron a Chandler y los entregaron al Profeta, que tradujo los escritos. Algunos de esos registros se encuentran actualmente en la Perla de Gran Precio.

En el capítulo 1 se relatan las experiencias de Abraham en Ur de los caldeos, en donde los sacerdotes inicuos trataron de ofrecerlo como sacrificio. En el capítulo 2, Abraham relata su viaje a Canaán. El Señor se le apareció e hizo convenios con él. En el capítulo 3, Abraham relata que vio el universo y percibió la relación que existe entre los cuerpos celestes. Los capítulos 4 y 5 contienen otro relato de la Creación.

La descendencia de Abraham

Son las personas que, por su obediencia a las leyes y las ordenanzas del evangelio de Jesucristo, reciben las promesas y los convenios que Dios hizo con Abraham. Hombres y mujeres pueden recibir estas bendiciones si son del linaje de Abraham o si son adoptados en su familia al aceptar el Evangelio y ser bautizados (Gál. 3:26–29; 4:1–7; DyC 84:33–34; 103:17; 132:30–32; Abr. 2:9–11). Los descendientes literales de Abraham pueden perder sus bendiciones por la desobediencia (Rom. 4:13; 9:6–8).