1. A
  2. B
  3. C
  4. D
  5. E
  6. F
  7. G
  8. H
  9. I
  10. J
  11. K
  12. L
  13. M
  14. N
  15. O
  16. P
  17. Q
  18. R
  19. S
  20. T
  21. U
  22. V
  23. W
  24. Y
  25. Z

Conciencia

Véase también Luz, luz de Cristo.

El sentido interior del bien y del mal, que proviene de la luz de Cristo que se da a todo ser humano (Moro. 7:16). Nacemos con la facultad natural de distinguir entre el bien y el mal debido a la luz de Cristo que se da a toda persona (DyC 84:46), la cual llamamos conciencia. El poseerla nos hace seres responsables. Como otras facultades, nuestra conciencia puede adormecerse con el pecado o el mal uso que hagamos de ella.

  • Los escribas y fariseos fueron acusados por su propia conciencia, Juan 8:9.
  • La conciencia también da testimonio, Rom. 2:14–15.
  • Los mentirosos tienen la conciencia cauterizada, 1 Tim. 4:2.
  • Los hombres son suficientemente instruidos para discernir el bien del mal, 2 Ne. 2:5.
  • El rey Benjamín tenía la conciencia limpia ante Dios, Mos. 2:15.
  • Los nefitas fueron llenos de gozo, teniendo paz de conciencia, Mos. 4:3.
  • Zeezrom empezó a sentirse atormentado por la conciencia de su propia culpa, Alma 14:6.
  • Al que conoce el bien y el mal, a éste le es dado el gozo o el remordimiento de conciencia, Alma 29:5.
  • La ley justa trajo el remordimiento de conciencia, Alma 42:18.
  • A todo hombre se da el Espíritu de Cristo para que sepa discernir el bien del mal, Moro. 7:16.
  • Toda persona debe tener el libre ejercicio de la conciencia DyC 134:2.
  • Mi conciencia se halla libre de ofensas, DyC 135:4.
  • Reclamamos el derecho de adorar a Dios conforme a los dictados de nuestra propia conciencia, AdeF 11.