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Infierno

Traducción del vocablo hebreo Seol y de la voz griega Hades. En la revelación de los postreros días se habla del infierno por lo menos en dos sentidos:

(1) La morada temporaria en el mundo de los espíritus de quienes fueron desobedientes en esta vida mortal. En este sentido, el infierno tiene fin. A esos espíritus se les enseñará el evangelio y, en algún momento después de su arrepentimiento, resucitarán e irán al grado de gloria del que sean dignos. Los que no se arrepientan y no sean hijos de perdición permanecerán en el infierno durante el Milenio y, después de mil años de tormento, resucitarán e irán a la gloria telestial (DyC 76:81–86; 88:100–101).

(2) La morada permanente de aquellos que no son redimidos por la expiación de Jesucristo. En este sentido, el infierno es permanente. Es para todo el que sea hallado “sucio aún” (DyC 88:35, 102). Y es la morada eterna de Satanás, de sus ángeles y de los hijos de perdición, o sea, los que hayan negado al Hijo después que el Padre lo ha revelado (DyC 76:43–46).

En las Escrituras, a menudo se hace referencia al infierno como a las tinieblas de afuera.

  • El alma de David no permanecerá en el Seol, Sal. 16:10 (86:13).
  • Ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado Mar. 9:43 (Mos. 2:38).
  • El hombre rico en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, Lucas 16:22–23 (DyC 104:18).
  • La muerte y el Hades entregaron los muertos, Apoc. 20:13.
  • Se ha preparado un lugar; sí, aquel infierno horroroso, 1 Ne. 15:35.
  • El deseo de la carne da al espíritu del diablo el poder de hundiros en el infierno, 2 Ne. 2:29.
  • Cristo preparó el medio para que escapemos de la muerte y el infierno, 2 Ne. 9:10–12.
  • Los que son inmundos todavía irán al fuego eterno, 2 Ne. 9:16.
  • El diablo engaña sus almas, y los conduce astutamente al infierno, 2 Ne. 28:21.
  • Jesús ha redimido mi alma del infierno, 2 Ne. 33:6.
  • Libraos de los sufrimientos del infierno, Jacob 3:11.
  • El diablo los lleva cautivos y los guía según su voluntad hasta la destrucción. Esto es lo que significan las cadenas del infierno, Alma 12:11.
  • Los malvados serán echados a las tinieblas de afuera hasta el tiempo de su resurrección, Alma 40:13–14.
  • Los inmundos serían más desdichados morando en la presencia de Dios que viviendo en el infierno, Morm. 9:4.
  • El castigo que por mi mano se da es castigo sin fin, DyC 19:10–12.
  • El infierno es un lugar preparado para el diablo y sus ángeles, DyC 29:37–38.
  • Los que reconozcan al Hijo de Dios serán librados de la muerte y de las cadenas del infierno, DyC 138:23.