1. A
  2. B
  3. C
  4. D
  5. E
  6. F
  7. G
  8. H
  9. I
  10. J
  11. K
  12. L
  13. M
  14. N
  15. O
  16. P
  17. Q
  18. R
  19. S
  20. T
  21. U
  22. V
  23. W
  24. Y
  25. Z

Israel 

En el Antiguo Testamento, el Señor dio este nombre a Jacob, el hijo de Isaac y nieto de Abraham (Gén. 32:28; 35:10). El nombre puede referirse a Jacob mismo, a sus descendientes, o al reino que una vez poseyeron esos descendientes en los tiempos del Antiguo Testamento (2 Sam. 1:24; 23:3). Después que Moisés sacó al pueblo de Israel del cautiverio en Egipto (Éx. 3–14), este fue gobernado por jueces durante más de trescientos años. Comenzando con el rey Saúl, Israel unido fue gobernado por reyes hasta la muerte de Salomón, época en que las diez tribus se rebelaron contra Roboam para formar una nación independiente. Después de la división del reino de Israel, las tribus del norte, que era el grupo mayor, retuvieron el nombre de Israel, en tanto que el reino del sur se llamó Judá. La tierra de Canaán también se llama Israel actualmente. En otro sentido, Israel significa “verdadero creyente en Cristo” (Rom. 10:1; 11:7; Gál. 6:16; Efe. 2:12).

Las doce tribus de Israel

Jacob, el nieto de Abraham cuyo nombre fue cambiado a Israel, tuvo doce hijos. Sus descendientes se han llegado a conocer como las doce tribus de Israel o el pueblo de Israel. Las doce tribus son: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón (hijos de Jacob y Lea); Dan y Neftalí (hijos de Jacob y Bilha); Gad y Aser (hijos de Jacob y Zilpa); José y Benjamín (hijos de Jacob y Raquel) (Gén. 29:32–30:24; 35:16–18).

Antes de morir, Jacob dio una bendición a cada uno de los líderes de las tribus (Gén. 49:1–28). Para una información más detallada, véase en esta Guía el nombre de cada uno de los hijos de Jacob.

Rubén, el primogénito de Lea, la primera esposa de Jacob, perdió su primogenitura y una doble porción de la herencia como consecuencia de su inmoralidad (Gén. 49:3–4); por ese motivo, se dio la primogenitura a José, el primogénito de Raquel, segunda esposa de Jacob (1 Cró. 5:1–2). Leví, cuya tribu fue escogida por el Señor para servir como Sus ministros en el sacerdocio, no recibió una herencia debido a su llamamiento especial de ministrar entre todas las tribus. Ello permitió que la doble porción de José se repartiera entre Efraín y Manasés, hijos de José (1 Cró. 5:1; Jer. 31:9), quienes fueron contados como tribus de Israel (TJS, Gén. 48:5–6 [Apéndice — Biblia]).

Los miembros de la tribu de Judá debían ser los gobernantes hasta la llegada del Mesías (Gén. 49:10; TJS, Gén. 50:24 [Apéndice — Biblia]). En los últimos días, la tribu de Efraín tiene el privilegio de llevar el mensaje de la restauración del Evangelio al mundo y de congregar al Israel disperso (Deut. 33:13–17). Llegará el momento en que, por medio del evangelio de Jesucristo, Efraín desempeñará la función de dirigir la unificación de todas las tribus de Israel (Isa. 11:12–13; DyC 133:26–34).

El esparcimiento de Israel

El Señor esparció e hizo padecer a las doce tribus de Israel debido a su iniquidad y rebelión; no obstante, también se valió del esparcimiento de Su pueblo escogido entre las naciones del mundo para bendecir a esas naciones.

La congregación de Israel

La casa de Israel será congregada en los últimos días antes de la venida de Cristo (AdeF 1:10). El Señor congrega a los de Su pueblo Israel cuando estos lo aceptan y guardan Sus mandamientos.

Las diez tribus perdidas de Israel

Las diez tribus de Israel componían el reino del norte (Israel) y, en el año 721 a.C., fueron llevadas cautivas a Asiria. En esa época fueron a los “países del norte” y se perdieron, en lo que concierne al conocimiento que tenemos de ellas. Regresarán en los últimos días.