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Matrimonio

Véase también Divorcio; Familia.

Convenio o contrato legal entre un hombre y una mujer que los convierte en marido y mujer. El matrimonio lo decretó Dios (DyC 49:15).

El nuevo y sempiterno convenio del matrimonio

El matrimonio que se contrae bajo la ley del evangelio y del santo sacerdocio es por la vida terrenal y también por la eternidad. Los hombres y las mujeres dignos que hayan sido sellados como matrimonio en el templo podrán seguir siendo marido y mujer durante toda la eternidad.

  • Jesús enseñó la ley del matrimonio, Lucas 20:27–36.
  • En el Señor, ni el varón es sin la mujer, 1 Cor. 11:11.
  • El esposo y la esposa son coherederos de la gracia de la vida, 1 Pe. 3:7.
  • Cuanto sellares en la tierra, sea sellado en los cielos, Hel. 10:7 (Mateo 16:19).
  • Para alcanzar el grado más alto de la gloria celestial, el hombre tiene que entrar en el nuevo y sempiterno convenio del matrimonio, DyC 131:1–4.
  • Si un hombre no se casa con una mujer por mí, ninguna validez tendrán su convenio y matrimonio cuando mueran, DyC 132:15.
  • Si un hombre se casa con una mujer por mi palabra y por el nuevo y sempiterno convenio, y les es sellado por el Santo Espíritu de la promesa, estará en pleno vigor cuando ya no estén en el mundo, DyC 132:19.

El matrimonio entre personas de distintas religiones

El matrimonio entre un hombre y una mujer de distintas creencias y prácticas religiosas.

  • No tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, Gén. 24:3.
  • Si Jacob toma mujer de las hijas de Het, ¿para qué quiero la vida?, Gén. 27:46 (28:1–2).
  • Los israelitas no se casarán con los cananeos, Deut. 7:3–4.
  • Los israelitas se casaron con los cananeos, adoraron a dioses falsos y fueron maldecidos, Jue. 3:1–8.
  • Las esposas de Salomón desviaron su corazón hacia la adoración de dioses falsos, 1 Rey. 11:1–6.
  • No daríamos nuestras hijas a los pueblos de la tierra, no tomaríamos sus hijas para nuestros hijos, Neh. 10:30.
  • No os unáis en yugo desigual con los incrédulos, 2 Cor. 6:14.
  • El Señor Dios puso una señal sobre los lamanitas, a fin de que los nefitas no se mezclaran ni creyeran en tradiciones incorrectas, Alma 3:6–10.
  • Si un hombre no se casa con una mujer por mí, ninguna validez tendrán su convenio y matrimonio cuando mueran, DyC 132:15.
  • Los hijos de los hombres tomaron para sí esposas, según su elección, Moisés 8:13–15.

El matrimonio plural

El matrimonio de un hombre con dos o más esposas vivas. Es legítimo que el hombre tenga una sola esposa, a menos que el Señor mande, por medio de la revelación, otra cosa (Jacob 2:27–30). Mediante revelación y bajo la dirección del profeta que poseía las llaves del sacerdocio, se practicó el matrimonio plural en los tiempos del Antiguo Testamento y en los comienzos de la Iglesia restaurada (DyC 132:34–40, 45); pero en la Iglesia en la actualidad, no se practica (DyC DO-1) ni está de acuerdo con los principios del evangelio que deben vivir los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

  • Sarai dio a Agar por mujer a Abram su marido, Gén. 16:1–11.
  • Jacob recibió a Lea, a Raquel y a sus siervas como esposas, Gén. 29:21–28 (Gén. 30:4, 9, 26).
  • Si un hombre tomare para él otra mujer, no disminuirá las posesiones de la primera, Éx. 21:10.
  • David subió a Hebrón, y con él sus dos mujeres, 2 Sam. 2:1–2.
  • Abraham, Isaac y Jacob hicieron lo que se les mandó al recibir varias esposas DyC 132:37.
  • David y Salomón en nada pecaron sino en las cosas que no recibieron del Señor, DyC 132:38–39.