Almacén

    Véase también Bienestar.

    Lugar donde el obispo recibe y mantiene en depósito las ofrendas consagradas de los Santos de los Últimos Días y de donde las reparte a los pobres. Este almacén puede ser grande o pequeño según lo que dicten las circunstancias. Los santos fieles contribuyen con sus talentos, habilidades, materiales y medios económicos, que ponen a disposición del obispo para atender a los pobres en los momentos de necesidad. Por lo tanto, entre lo que contenga un almacén puede haber una lista de servicios disponibles, dinero, alimentos y otros artículos. El obispo es el agente del almacén y reparte los bienes y los servicios de acuerdo con las necesidades y según las indicaciones del Espíritu del Señor (DyC 42:29–36; 82:14–19).

    • Junten toda la provisión para los siete años de hambre, Gén. 41:34–36, 46–57.
    • Traed todos los diezmos al alfolí, Mal. 3:10 (3 Ne. 24:10).
    • Desígnele el obispo un almacén a esta Iglesia, DyC 51:13.
    • El exceso de bienes se entregará al almacén del Señor, DyC 70:7–8.
    • Los santos deben organizarse y establecer un almacén, DyC 78:1–4.
    • Los niños tienen derecho a los bienes del almacén del Señor si sus padres no tienen los medios para mantenerlos, DyC 83:5.