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Enseñar

Véase también Espíritu Santo.

Impartir conocimiento a los demás. En las Escrituras, se refiere especialmente a enseñar a las personas verdades del evangelio, y guiarlas hacia la rectitud. Los que enseñan el evangelio deben recibir la guía del Espíritu. Todos los padres son maestros dentro de su propia familia. Los santos deben procurar las enseñanzas del Señor y de sus líderes y estar dispuestos a aceptarlas.

  • Las enseñarás a tus hijos, Deut. 4:8–9.
  • Las enseñaréis a vuestros hijos, Deut. 11:18–19 (Deut. 6:7).
  • Instruye al niño en su camino, Prov. 22:6.
  • Todos tus hijos serán enseñados por Jehová, Isa. 54:13 (3 Ne. 22:13).
  • Sabemos que has venido de Dios como maestro, Juan 3:2.
  • Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo?, Rom. 2:21.
  • Recibí alguna instrucción en toda la ciencia de mi padre, 1 Ne. 1:1 (Enós 1:1).
  • Los sacerdotes y maestros deben enseñar con toda diligencia; de otro modo, traen sobre su propia cabeza los pecados del pueblo, Jacob 1:19.
  • Para que me escuchéis, y abráis vuestros oídos, Mos. 2:9.
  • Enseñaréis a vuestros hijos a amarse mutuamente y a servirse el uno al otro, Mos. 4:15.
  • Ni confiéis en nadie para que sea vuestro maestro a menos que sea un hombre de Dios, Mos. 23:14.
  • El Señor derramó su Espíritu sobre toda la faz de la tierra a fin de preparar sus corazones para recibir la palabra que se enseñaría, Alma 16:16.
  • Enseñaban con poder y autoridad de Dios, Alma 17:2–3.
  • Sus madres les habían enseñado, Alma 56:47 (57:21).
  • Para que cuando buscasen sabiduría, fuesen instruidos, DyC 1:26.
  • Enseñaos los unos a los otros, de acuerdo con el oficio al cual os he llamado, DyC 38:23.
  • Enseñarán los principios de mi evangelio, que se encuentran en la Biblia y en el Libro de Mormón, DyC 42:12.
  • Se os enseñará de lo alto, DyC 43:15–16.
  • Los padres deben enseñar a sus hijos, DyC 68:25–28.
  • Os mando que os enseñéis el uno al otro la doctrina del reino, DyC 88:77–78, 118.
  • Nombrad de entre vosotros a un maestro, DyC 88:122.
  • No has enseñado a tus hijos e hijas la luz y la verdad, y ésta es la causa de tu aflicción, DyC 93:39–42.
  • Te doy el mandamiento de enseñar estas cosas sin reserva a tus hijos, Moisés 6:57–61.

Enseñar con el Espíritu.

  • No sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros, Mateo 10:19–20.
  • ¿No ardía nuestro corazón en nosotros cuando nos abría las Escrituras?, Lucas 24:32.
  • El evangelio se predica por el poder del Espíritu, 1 Cor. 2:1–14.
  • Habló con poder y autoridad de Dios, Mos. 13:5–9 (Alma 17:3; Hel. 5:17).
  • Tendrás mi Espíritu para convencer a los hombres, DyC 11:21.
  • La iglesia oirá en cualquier cosa que se le enseñe por el Consolador, DyC 28:1 (DyC 52:9).
  • Si no recibís el Espíritu, no enseñaréis, DyC 42:14 (DyC 42:6).
  • Sois enviados para enseñar a los hijos de los hombres por el poder de mi Espíritu, DyC 43:15.
  • Los élderes deben predicar el evangelio por el Espíritu, DyC 50:13–22.
  • Lo que habéis de decir os será dado en la hora precisa, DyC 84:85 (DyC 100:5–8).