Traducción de José Smith Apéndice

TJS, Éxodo 4:21. Compárese con Éxodo 4:21; 7:3, 13; 9:12; 10:1, 20, 27; 11:10; 14:4, 8, 17; Deuteronomio 2:30

Jehová no endurece el corazón de Faraón. En la TJS, al idioma inglés, de Éxodo 7:3, 13; 9:12; 10:1, 20, 27; 11:10; 14:4, 8, 17; todas las referencias, correctamente traducidas, indican que Faraón endureció su propio corazón.

21 Y dijo Jehová a Moisés: Cuando hayas vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas que he puesto en tu mano, y yo te prosperaré; pero Faraón endurecerá su corazón, de modo que no dejará ir al pueblo.

TJS, Éxodo 4:24–27. Compárese con Éxodo 4:24–27

Cuando Jehová amenaza matar a Moisés por no haber circuncidado a su hijo, Séfora le salva la vida al efectuar ella misma la ordenanza. Moisés confiesa su pecado.

24 Y aconteció que Jehová se le apareció estando él en el camino, junto a la posada. Jehová estaba enojado con Moisés, y su mano estuvo a punto de caer sobre él, para matarlo, porque no había circuncidado a su hijo.

25 Entonces Séfora tomó un pedernal afilado y circuncidó a su hijo, y echó el pedernal a los pies [de Moisés], diciendo: A la verdad tú me eres un esposo de sangre.

26 Y Jehová le perdonó la vida a Moisés y le dejó ir, por haber Séfora, su esposa, circuncidado al niño. Y ella dijo: Tú me eres un esposo de sangre. Y Moisés se avergonzó, y escondió su rostro de Jehová y dijo: He pecado delante de Jehová.

27 Y Jehová dijo a Aarón: Ve a recibir a Moisés al desierto. Y él fue, y lo encontró en el monte de Dios; en el monte donde Dios se le había aparecido; y Aarón le besó.