Selecciones de la Traducción de José Smith

TJS Juan 1:1–34 (compárese con Juan 1:1–34)

(El Evangelio de Jesucristo se ha predicado desde el principio. Juan el Bautista es el Elías que prepara el camino para Cristo, y Jesucristo es el Elías que restaura todas las cosas y por medio de quien viene la salvación.)

  En el principio fue predicado el evangelio por medio del Hijo. Y el evangelio era el verbo, y el verbo estaba con el Hijo, y el Hijo estaba con Dios, y el Hijo era de Dios.

  éste estaba en el principio con Dios.

  Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

  En él estaba el evangelio, y el evangelio era la vida, y la vida era la luz de los hombres.

  Y la luz resplandece en el mundo, y el mundo no la percibe.

  Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan.

  éste vino al mundo como testigo, para dar testimonio de la luz, para dar testimonio del evangelio por medio del Hijo a todos, a fin de que los hombres creyesen por medio de él.

  No era él la luz, sino que vino para dar testimonio de la luz,

  la cual era la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene a este mundo,

 10  sí, el Hijo de Dios. Aquel que en el mundo estaba, y el mundo fue hecho por medio de él; pero el mundo no le conoció.

 11  A los suyos vino, y los suyos no le recibieron.

 12  Mas a todos los que le recibieron, só lo a los que creen en su nombre les dio potestad de llegar a ser hijos de Dios.

 13  él nació , no de sangre, ni de voluntad de carne ni de voluntad de varón, sino de Dios.

 14  Y el mismo Verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

 15  Juan dio testimonio de él y clamó, diciendo: éste es aquel de quien yo decía: El que viene después de mí es antes de mí, porque era primero que yo.

 16  Porque en el principio era el Verbo, sí, el Hijo, que es hecho carne y enviado a nosotros por la voluntad del Padre. Y cuantos crean en su nombre recibirán de su plenitud. Y de su plenitud recibimos todos, sí, inmortalidad y vida eterna, por medio de su gracia.

 17  Porque la ley fue dada por medio de Moisés, pero la vida y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

 18  Porque la ley fue según un mandamiento carnal, para la administración de la muerte; pero el evangelio fue según el poder de una vida sin fin, por medio de Jesucristo, el Hijo Unigénito, que se halla en el seno del Padre.

 19  Y a Dios nadie le vio jamás, excepto el que ha dado testimonio del Hijo, pues si no es por medio de él, nadie puede ser salvo.

 20  Y éste es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: Tú, ¿quién eres?

 21  Y confesó, y no negó que él era Elías; sino que confesó, diciendo: Yo no soy el Cristo.

 22  Y le preguntaron, diciendo: ¿Có mo, pues, eres tú Elías? Y él dijo: Yo no soy aquel Elías que había de restaurar todas las cosas. Y ellos le preguntaron, diciendo: ¿Eres tú el profeta? Y respondió : No.

 23  Entonces le dijeron: ¿Pues quién eres?, para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?

 24  Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.

 25  Y los que habían sido enviados eran de los fariseos.

 26  Entonces le preguntaron y le dijeron: ¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni Elías, el que había de restaurar todas las cosas, ni el profeta?

 27  Juan les respondió, diciendo: Yo bautizo con agua, mas en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis;

 28  él es aquel de quien doy testimonio. él es el profeta, sí, Elías, el que ha de venir después de mí, el que es antes de mí, de quien yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia, o sea, cuyo lugar yo no puedo ocupar, porque él bautizará no só lo con agua, sino con fuego y con el Espíritu Santo.

 29  Al día siguiente, vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: ¡He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!

 30  Y Juan dio testimonio de él ante la gente, diciendo: éste es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón que es antes de mí, porque era primero que yo, y yo le conocí, y para que fuese manifestado a Israel, por eso vine yo bautizando en agua.

 31  Y Juan dio testimonio, diciendo: Cuando fue bautizado por mí, vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma y que reposó sobre él.

 32  Y yo le conocí, porque el que me envió a bautizar en agua me dijo: Aquel sobre quien veas descender el Espíritu y que reposa sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo.

 33  Y yo le he visto y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.

 34  Estas cosas acontecieron en Betábara, al otro lado del Jordán, donde Juan bautizaba.