Primera Epístola del Apóstol San Pablo a los Corintios

Capítulo 8

Hay muchos dioses y muchos señores — Para nosotros hay un solo Dios (el Padre) y un solo Señor, que es Cristo.

 En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. aEl conocimiento envanece, pero la bcaridad edifica.

 Y si alguno se imagina que sabe algo, aún ano sabe nada como debe saberlo.

 Pero si alguno ama a Dios, es aconocido por él.

 En cuanto a comer alo sacrificado a los bídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un solo Dios.

 Porque aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores),

 nosotros no tenemos más que un solo aDios, el Padre, de quien son todas las cosas, y nosotros de él; y un bSeñor, Jesucristo, por medio de quien son todas las cosas, y nosotros por medio de él.

 Pero no en todos hay este conocimiento, porque algunos, acostumbrados hasta aquí a los ídolos, comen el alimento como si fuera sacrificado a los ídolos; y su aconciencia, siendo débil, se contamina.

 Si bien el alimento no nos hace más aceptos ante Dios, pues ni porque comamos seremos más, ni porque no comamos seremos menos.

 Pero mirad que esta alibertad vuestra no sea btropezadero para los que son débiles.

 10 Porque si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, que estás sentado a la mesa en un lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será alentada a comer de lo sacrificado a los ídolos?

 11 Y por tu conocimiento perecerá el hermano débil por quien Cristo murió.

 12 De esta manera, pues, pecando contra los ahermanos, e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis.

 13 Por lo cual, si la comida le aes a mi hermano ocasión de bcaer, jamás comeré carne para no hacer tropezar a mi hermano.