Epístola del Apóstol San Pablo a los Romanos

Capítulo 14

Evitad contender sobre opiniones y evitad juzgaros injustamente unos a otros — Toda rodilla se doblará ante Cristo — El reino de Dios abarca la rectitud, la paz y el gozo en el Espíritu Santo.

 Recibid al adébil en la fe, pero no para bcontender sobre opiniones.

 Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come sólo legumbres.

 El que come, no menosprecie al que no come; y el que no come, no ajuzgue al que come, porque Dios le ha aceptado.

 Tú, ¿quién eres, que juzgas al siervo ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero se afirmará, porque poderoso es el Señor para afirmarle.

 Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su opinión.

 El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, no lo hace para el Señor. El que come, come para el Señor, porque da gracias a Dios; y el que no come, no come para el Señor, y da gracias a Dios.

 Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí.

 Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor amorimos. Así que, ya sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos.

 Porque Cristo para esto murió, y resucitó y volvió a vivir, para ser aSeñor tanto de los bmuertos como de los que viven.

 10 Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el atribunal de Cristo.

 11 Porque escrito está:Vivo yo, dice el Señor, que ante mí ase doblará toda rodilla,y toda lengua bconfesará a Dios.

 12 De manera que, cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí mismo.

 13 Así que, no nos juzguemos más los unos a los otros; antes bien, decidid no poner atropiezo ni obstáculo al hermano.

 14 Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que de por sí nada hay ainmundo; pero para el que piensa que alguna cosa es inmunda, para él es inmunda.

 15 Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya ano andas conforme a bla caridad. No destruyas ccon tu comida a aquel por quien Cristo murió.

 16 No dejéis que se hable mal de vuestro bien,

 17 porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, y paz y gozo en el Espíritu Santo.

 18 Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres.

 19 Así que, sigamos lo que conduce a la apaz, y a la edificación de los unos a los otros.

 20 No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre coma algo que haga tropezar a otro.

 21 Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda o se debilite.

 22 ¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba.

 23 Pero el que duda sobre lo que come es condenado, porque no comió por fe; y todo lo que no es por fe, es pecado.