Epístola del Apóstol San Pablo a Tito

Capítulo 2

Los santos deben vivir rectamente, rechazar toda impiedad y buscar al Señor.

 Pero tú, ahabla lo que está de acuerdo con la sana bdoctrina.

 Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia.

 Las ancianas, asimismo, sean reverentes en su porte; no acalumniadoras, no dadas a mucho vino, maestras de lo bueno;

 que enseñen a las amujeres jóvenes a bamar a sus maridos y a camar a sus hijos,

 a ser prudentes, acastas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

 Exhorta, asimismo, a los jóvenes a ser sensatos;

 preséntate en todo como ejemplo de buenas aobras; en la enseñanza, mostrando integridad, bseriedad,

 apalabra sana e irreprensible, de modo que el adversario se avergüence y no tenga nada bmalo que decir de vosotros.

 Exhorta a los aesclavos a que estén sujetos a sus amos, que les agraden en todo y que no sean respondones;

 10 no adefraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que badornen en todo la doctrina de Dios nuestro Salvador.

 11 Porque la agracia de Dios que trae salvación a todos los hombres se ha manifestado,

 12 enseñándonos que, rechazando la aimpiedad y los bdeseos mundanos, vivamos en este cmundo sobria, djusta y piadosamente,

 13 aguardando la esperanza bienaventurada y la amanifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,

 14 aquien se dio a sí mismo por nosotros para bredimirnos de toda iniquidad, y cpurificar para sí un dpueblo propio, eceloso de buenas obras.

 15 Esto habla y exhorta, y areprende con toda bautoridad. Nadie te desprecie.