Quinto libro de Moisés llamado Deuteronomio

Capítulo 18

El modo de mantener a los sacerdotes — La adivinación, el espiritismo y otras cosas semejantes son abominaciones — Se levantará un Profeta (Cristo) como Moisés.

 Los sacerdotes levitas, toda la tribu de Leví, no tendrán aparte ni heredad con el resto de Israel; bcomerán de las ofrendas encendidas a Jehová y de la heredad de él.

 No tendrán, pues, heredad entre sus hermanos; Jehová es su heredad, como él les ha dicho.

 Y éste será el aderecho de los sacerdotes de parte del pueblo, de los que ofrezcan en sacrificio un buey o un cordero: Darán al sacerdote la espaldilla, y las quijadas y el cuajar.

 Las aprimicias de tu grano, y de tu vino y de tu aceite, y las primicias de la lana de tus ovejas le darás,

 porque le ha escogido Jehová tu Dios de entre todas tus tribus, para que esté allí para aministrar en el nombre de Jehová, él y sus hijos para siempre.

 Y cuando el levita salga de alguna de tus ciudades de todo Israel, donde haya ahabitado, y vaya con todo el deseo de su alma al blugar que Jehová escoja,

 ministrará en el nombre de Jehová su Dios, como todos sus hermanos levitas que estén allí delante de Jehová.

 Igual porción a la de los otros comerá, aademás de la venta de sus patrimonios.

 Cuando hayas entrado en la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las aabominaciones de aquellas naciones.

 10 No sea hallado en ti quien ahaga pasar a su hijo o a su hija por el bfuego, ni quien practique cadivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,

 11 ni encantador, ni aquien pregunte a espíritus, ni mago ni quien consulte a los muertos.

 12 Porque es aabominable a Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas babominaciones Jehová tu Dios las expulsa de delante de ti.

 13 aPerfecto serás con Jehová tu Dios.

 14 Porque estas naciones que vas a aheredar, a agoreros y a hechiceros oyen; mas a ti no te ha permitido esto Jehová tu Dios.

 15 aProfeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis.

 16 Conforme a todo lo que pediste a Jehová tu Dios en Horeb el día de la asamblea, diciendo: No vuelva yo a aoír la voz de Jehová mi Dios ni vea yo más este gran fuego, para que no muera.

 17 Y Jehová me dijo: Está bien lo que han dicho.

 18 Profeta les levantaré de en medio de sus hermanos, como tú; y pondré mis apalabras en su boca, y él les hablará todo lo que yo le mande.

 19 Mas acontecerá que cualquiera que no oiga mis palabras que él hable en mi nombre, yo le pediré cuentas.

 20 Pero el aprofeta que btenga la presunción de hablar palabra en mi nombre que yo no le haya mandado hablar, o que hable en nombre de dioses ajenos, tal profeta morirá.

 21 Y si dices en tu corazón: ¿Cómo aconoceremos la palabra que Jehová no haya hablado?

 22 Cuando un profeta hable en nombre de Jehová, y si tal cosa no se cumple ni acontece, es palabra que Jehová no ha hablado; con presunción la habló aquel profeta; no tengas temor de él.