Quinto libro de Moisés llamado Deuteronomio

Capítulo 22

Moisés expone las leyes tocantes a los bienes perdidos, al uso de ropa apropiada, al cuidado de los intereses de los demás, al casamiento con vírgenes y a la inmoralidad sexual.

 Si ves aextraviado el buey o el cordero de tu bhermano, no te desentenderás de ellos; sin falta los devolverás a tu hermano.

 Y si tu hermano no es tu avecino, o no le conoces, entonces lo recogerás en tu casa, y estará contigo hasta que tu hermano lo busque, y se lo devolverás.

 Y así harás con su asno, así harás también con su vestido, y lo mismo harás con toda acosa perdida que tu hermano haya perdido y que tú halles; no podrás desentenderte de ello.

 Si ves el asno de tu hermano, o su buey, caído en el camino, no te desentenderás de ellos; le ayudarás a levantarlos.

 No vestirá la mujer ropa de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer, porque abominación es a Jehová tu Dios cualquiera que hace esto.

 Si encuentras en el camino algún nido de ave en cualquier árbol, o sobre la tierra, con polluelos o huevos, y está la madre echada sobre los polluelos o sobre los huevos, no tomarás la amadre con los hijos.

 Dejarás ir a la madre y tomarás los polluelos para ti, para que te vaya bien y prolongues tus días.

 Cuando edifiques casa nueva, harás pretil a tu terrado, para que no traigas la culpa de la sangre sobre tu casa, si de él cayere alguien.

 No sembrarás tu viña con semillas diversas, no sea que se corrompan la plenitud de la semilla que sembraste y el fruto de la viña.

 10 No ararás con buey y con asno juntamente.

 11 No vestirás ropa de tejido mezclado de lana y lino.

 12 Te harás aflecos en las cuatro puntas del manto con que te cubras.

 13 Si alguno toma esposa y después de haberse llegado a ella la desprecia,

 14 y le aatribuye faltas, y difunde acerca de ella mala fama y dice: A ésta tomé por esposa, y me llegué a ella y no la hallé virgen;

 15 entonces el padre de la joven y su madre tomarán las señales de la virginidad de la doncella y las llevarán a los ancianos de la ciudad, a la puerta.

 16 Y dirá el padre de la joven a los ancianos: Yo di mi hija a este hombre por esposa, y él la desprecia;

 17 y, he aquí, él le atribuye faltas, diciendo: No he hallado virgen a tu hija. Pero, he aquí las señales de la virginidad de mi hija. Y extenderán la sábana delante de los ancianos de la ciudad.

 18 Entonces los ancianos de la ciudad tomarán al hombre y lo castigarán,

 19 y le multarán con cien piezas de plata, las cuales darán al padre de la joven, por cuanto difundió mala fama sobre una virgen de Israel; y la tendrá por esposa y no podrá despedirla en todos sus días.

 20 Mas si el asunto resulta ser verdad, que no se ha hallado virginidad en la joven,

 21 entonces la sacarán a la puerta de la casa de su padre y la apedrearán los hombres de su ciudad, y amorirá, por cuanto hizo vileza en Israel fornicando en casa de su padre. Así quitarás el mal de en medio de ti.

 22 Si se sorprende a alguno acostado con una amujer casada con marido, ambos morirán, el hombre que se acostó con la mujer, y la mujer. Así quitarás el mal de Israel.

 23 Si hay una joven virgen desposada con alguno, y otro la halla en la ciudad y se acuesta con ella,

 24 entonces los sacaréis a ambos a la puerta de la ciudad y los apedrearéis, y morirán: la joven, porque no dio voces en la ciudad, y el hombre, porque humilló a la desposada de su prójimo. Así quitarás el mal de en medio de ti.

 25 Pero si un hombre halla en el campo a una joven desposada, y él la fuerza y ase acuesta con ella, morirá sólo el hombre que se acostó con ella,

 26 pero a la joven no le harás nada; no hay en la joven culpa de muerte, porque como cuando un hombre se levanta contra su prójimo y le quita la vida, así es esto.

 27 Porque él la halló en el campo; dio voces la joven desposada y no hubo quien la socorriese.

 28 Si alguno halla a una joven virgen que no esté desposada, y la toma y se acuesta con ella, y son descubiertos,

 29 entonces el hombre que se acostó con ella dará al padre de la joven cincuenta piezas de plata, y ella será su aesposa, por cuanto la humilló; no la podrá despedir en todos sus días.

 30 Ningún hombre tomará ala esposa de su padre, ni descubrirá bel borde del manto de su padre.