Segundo libro de Moisés llamado Éxodo

Capítulo 20

Jehová revela los Diez Mandamientos — Israel debe testificar que Jehová ha hablado desde el cielo — Se prohíbe a los hijos de Israel hacer dioses de plata o de oro — Deben hacer altares de piedras sin labrar y hacer sacrificios a Jehová.

  Y habló aDios todas estas bpalabras, diciendo:

 aYo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de bEgipto, de la casa de servidumbre.

 No tendrás adioses ajenos delante de mí.

 aNo te harás bimagen, ni ninguna semejanza de cosa alguna que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.

 No te ainclinarás a ellas, ni las bhonrarás, porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, cceloso, que visito la maldad de los padres sobre los dhijos hasta la tercera y la cuarta generación de los que me eaborrecen,

 y que hago amisericordia a millares, a los que me aman y guardan mis bmandamientos.

 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios aen vano, porque no dará por binocente Jehová al que ctomare su nombre en vano.

 Acuérdate del adía del reposo para bsantificarlo.

 Seis días trabajarás y harás toda tu obra,

 10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no harás en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas.

 11 Porque en aseis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el bdía de reposo y lo santificó.

 12 aHonra a tu bpadre y a tu cmadre, para que tus ddías ese alarguen en la ftierra que Jehová tu Dios te da.

 13 No amatarás.

 14 No cometerás aadulterio.

 15 No ahurtarás.

 16 No dirás contra tu prójimo afalso testimonio.

 17 No acodiciarás la casa de tu prójimo; no codiciarás la esposa de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

 18 Todo el pueblo apercibía los truenos y los relámpagos, y el sonido de la trompeta y el monte que humeaba; y viéndolo el pueblo, todos temblaron y se bpusieron lejos.

 19 Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, y nosotros escucharemos; mas no ahable Dios con nosotros, para que no muramos.

 20 Y Moisés respondió al pueblo: aNo temáis, porque para bprobaros vino Dios, y para que su ctemor esté delante de vosotros para que no pequéis.

 21 Entonces el pueblo se puso a lo lejos, y Moisés se acercó a la densa oscuridad en la cual estaba Dios.

 22 Y Jehová dijo a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Vosotros habéis visto que he ahablado desde el cielo con vosotros.

 23 No hagáis junto a mí adioses de plata, ni dioses de oro os haréis.

 24 Altar de tierra harás para mí, y asacrificarás sobre él tus holocaustos y tus ofrendas de paz, tus ovejas y tus vacas; en cualquier lugar donde yo haga que esté la memoria de mi nombre, vendré a ti y te bendeciré.

 25 Y si me haces altar de piedras, ano las labres de cantería, porque si alzas bherramienta sobre él, lo profanarás.

 26 Y no subirás por agradas a mi altar, para que tu desnudez no sea bdescubierta junto a él.