Segundo libro de Moisés llamado Éxodo

Capítulo 33

Jehová promete estar con Israel y echar a los pueblos de aquella tierra — El tabernáculo de reunión es llevado fuera del campamento — Jehová habla a Moisés cara a cara en el tabernáculo — Después, Moisés ve la gloria de Jehová, pero no su rostro.

 Y Jehová dijo a Moisés: Ve, sube de aquí, tú y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual juré a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: A tu adescendencia la daré.

 Y yo enviaré delante de ti un aángel y echaré fuera al bcananeo, y al amorreo, y al heteo, y al ferezeo, y al heveo y al jebuseo.

 Sube a la tierra que fluye leche y miel, pero yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino.

 Y cuando oyó el pueblo esta mala noticia, se lamentaron, y ninguno se puso sus atavíos.

 Pues Jehová había dicho a Moisés: Di a los hijos de Israel: Vosotros sois pueblo de adura cerviz; en un momento bsubiré en medio de ti, y te consumiré. Quítate, pues, ahora tus atavíos, para que yo sepa lo que he de hacer contigo.

 Entonces los hijos de Israel se despojaron de sus atavíos desde el monte Horeb.

 Y Moisés tomó el tabernáculo y lo levantó fuera del campamento, lejos del campamento, y lo llamó el aTabernáculo de Reunión. Y acontecía que cualquiera que buscaba a Jehová salía al btabernáculo de reunión, que estaba fuera del campamento.

 Y sucedía que cuando salía Moisés al tabernáculo, todo el pueblo se levantaba y estaba cada cual de pie a la entrada de su tienda, y miraban a Moisés hasta que él entraba en el tabernáculo.

 Y cuando Moisés entraba en el tabernáculo, la acolumna de nube descendía y se ponía a la entrada del tabernáculo, y Jehová hablaba con Moisés.

 10 Y cuando todo el pueblo veía la columna de nube que estaba a la entrada del tabernáculo, se levantaba todo el pueblo, cada uno a la entrada de su tienda, y adoraba.

 11 Y hablaba aJehová a Moisés bcara a cara, como habla cualquiera con su cprójimo. Y volvía al campamento; pero el joven dJosué, su ayudante, hijo de Nun, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo.

 12 Y dijo Moisés a Jehová: He aquí, tú me dices a mí: Saca a este pueblo, pero no me has declarado a quién has de enviar conmigo. Sin embargo, tú dices: aYo te he conocido por tu bnombre y has hallado también gracia ante mis ojos.

 13 Ahora, pues, si he hallado agracia ante tus ojos, te ruego que me bmuestres ahora tu camino, para que te conozca y halle gracia ante tus ojos; y mira que esta gente es ctu pueblo.

 14 Y él dijo: aMi presencia irá contigo y te daré bdescanso.

 15 Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.

 16 ¿Y en qué, pues, se conocerá que he hallado gracia ante tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú aandes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos bapartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?

 17 Y Jehová dijo a Moisés: También aharé esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia ante mis ojos y te he conocido por tu nombre.

 18 Él entonces dijo: Te ruego que me muestres tu agloria.

 19 Y Jehová le respondió: Yo haré pasar toda mi bondad delante de tu rostro y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré aclemente para con el que seré clemente.

 20 Y además adijo: No podrás bver mi rostro, porque ningún hombre me cverá y vivirá.

 21 Y dijo aún Jehová: He aquí, hay un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña;

 22 y sucederá que, cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado.

 23 Después apartaré mi mano y verás mis espaldas, pero no se verá mi rostro. a