Primer libro de Moisés llamado Génesis

Capítulo 27

Rebeca guía a Jacob para que este reciba bendiciones — Jacob es bendecido para tener dominio y para gobernar sobre pueblos y naciones — Esaú aborrece a Jacob y piensa matarlo — Rebeca teme que Jacob tome esposa de entre las hijas de Het.

 Y aconteció que cuando hubo Isaac envejecido y sus ojos se debilitaron, quedando sin vista, llamó a Esaú, su hijo mayor, y le dijo: Hijo mío. Y él respondió: Heme aquí.

 Y él dijo: He aquí ya soy viejo y no sé el día de mi muerte.

 Toma, pues, ahora tus armas, tu aaljaba y tu arco, y sal al campo y tráeme caza;

 y hazme un guisado como a mí me gusta; y tráemelo y comeré, para que mi alma te bendiga antes que muera.

 Y Rebeca estaba oyendo cuando hablaba Isaac a su hijo Esaú; y se fue Esaú al campo para buscar la caza que había de traer.

 Entonces Rebeca habló a su hijo Jacob, diciendo: He aquí yo he oído a tu padre que hablaba con Esaú, tu hermano, diciendo:

 Tráeme caza y hazme un guisado para que coma y te bendiga delante de Jehová antes que yo muera.

 Ahora pues, hijo mío, obedece mi voz en lo que te mando.

 Ve ahora al ganado y tráeme de allí dos buenos cabritos de las cabras, y haré de ellos un guisado para tu padre, como a él le gusta;

 10 y tú lo llevarás a tu padre, y comerá, para que te bendiga antes de su muerte.

 11 Y Jacob dijo a Rebeca, su madre: He aquí, mi hermano Esaú es hombre velludo, y yo lampiño.

 12 Quizá me palpe mi padre y me tenga por tramposo, y traiga sobre mí maldición y no bendición.

 13 Y su madre respondió: Hijo mío, sea sobre mí tu maldición; solamente obedece mi voz, y ve y tráemelos.

 14 Entonces él fue, y los tomó y los trajo a su madre; y su madre hizo guisados como a su padre le gustaba.

 15 Y tomó Rebeca los vestidos de Esaú, su hijo mayor, los preciosos, que ella tenía en casa, y vistió a Jacob, su hijo menor;

 16 y le cubrió las manos y el cuello, donde no tenía vello, con las pieles de los cabritos de las cabras;

 17 y entregó los guisados y el pan que había preparado en manos de su hijo Jacob.

 18 Y él fue a su padre y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, ¿quién eres, hijo mío?

 19 Y Jacob dijo a su padre: Yo soy Esaú, tu primogénito; he hecho como me dijiste; levántate ahora, y siéntate y come de mi caza, para que me bendiga tu alma.

 20 Entonces Isaac dijo a su hijo: ¿Cómo es que la hallaste tan pronto, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que la encontrase delante de mí.

 21 E Isaac dijo a Jacob: Acércate ahora y te palparé, hijo mío, para ver si eres mi hijo Esaú o no.

 22 Y se acercó Jacob a su padre Isaac; y él le palpó y dijo: La voz es la voz de Jacob, pero las manos, las manos de Esaú.

 23 Y no le reconoció, porque sus manos eran velludas como las manos de Esaú; y le bendijo.

 24 Y dijo: ¿Eres tú mi hijo Esaú? Y él respondió: Yo soy.

 25 Y dijo: Acércamela, y comeré de la caza de mi hijo, para que te bendiga mi alma; y él se la acercó, y comió; y le trajo también vino, y bebió.

 26 Y le dijo Isaac, su padre: Acércate ahora y bésame, hijo mío.

 27 Y él se acercó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le abendijo y dijo:Mira, el olor de mi hijo escomo el olor del campo que Jehová ha bendecido.

 28 Dios, pues, te dé del rocío del cielo,y de las grosuras de la tierray abundancia de trigo y de mosto.

 29 Sírvante pueblos,y naciones se inclinen ante ti;sé señor de tus hermanos,e inclínense ante ti los hijos de tu madre.aMalditos los que te maldijeren,y bbenditos los que te bendijeren.

 30 Y aconteció, luego que hubo Isaac acabado de bendecir a Jacob, y apenas había salido Jacob de delante de su padre Isaac, que Esaú, su hermano, regresó de cazar.

 31 E hizo él también guisados, y trajo a su padre y le dijo: Levántese mi padre y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga tu alma.

 32 Entonces Isaac, su padre, le dijo: ¿Quién eres tú? Y él dijo: Yo soy tu hijo, tu primogénito, Esaú.

 33 Y se estremeció Isaac con gran estremecimiento y dijo: ¿Quién es el que vino aquí, que trajo caza, y me dio y comí de todo antes que tú vinieses? Yo le bendije, y será bendito.

 34 Cuando Esaú oyó las palabras de su padre, clamó con una muy grande y muy amarga exclamación, y le dijo: Bendíceme también a mí, padre mío.

 35 Y él dijo: Vino tu hermano con engaño y tomó tu bendición.

 36 Y Esaú respondió: Bien llamaron su nombre aJacob, pues ya me ha suplantado dos veces; me quitó mi bprimogenitura y he aquí ahora me ha quitado mi bendición. Y dijo: ¿No has guardado bendición para mí?

 37 Isaac respondió y dijo a Esaú: He aquí, yo le he puesto por señor tuyo y le he dado por siervos a todos sus hermanos; de trigo y de vino le he provisto. ¿Qué, pues, te haré a ti ahora, hijo mío?

 38 Y Esaú respondió a su padre: ¿No tienes más que una sola bendición, padre mío? Bendíceme también a mí, padre mío. Y alzó Esaú su voz y alloró.

 39 Entonces Isaac, su padre, habló y le dijo:He aquí, será tu habitación en grosuras de la tierray del rocío de los cielos de arriba;

 40 y por tu espada vivirás y a tu ahermano servirás;y sucederá que cuando te impacientes,bdescargarás su cyugo de tu cerviz.

 41 Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que le había bendecido su padre, y dijo en su corazón: Llegarán los días de duelo por mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob.

 42 Y fueron dichas a Rebeca las palabras de Esaú, su hijo mayor; y ella envió y llamó a Jacob, su hijo menor, y le dijo: He aquí, Esaú, tu hermano, se consuela acerca de ti con la idea de matarte.

 43 Ahora pues, hijo mío, obedece mi voz; levántate y huye a casa de aLabán, mi hermano, a Harán;

 44 y mora con él algunos días, hasta que el enojo de tu hermano se mitigue;

 45 hasta que se aplaque la aira de tu hermano contra ti y se olvide de lo que le has hecho; yo enviaré entonces y te traeré de allá. ¿Por qué he de ser privada de vosotros dos en un solo día?

 46 Y dijo Rebeca a Isaac: Fastidio tengo de mi vida a causa de las hijas de Het. Si Jacob toma aesposa de entre las hijas de Het, como estas, de las hijas de esta tierra, ¿para qué quiero la vida?