Primer libro de Moisés llamado Génesis

Capítulo 47

Los israelitas se establecen en Gosén — Jacob bendice a Faraón — José vende grano a los egipcios — Faraón recibe el ganado y las tierras de los egipcios — Jacob desea ser enterrado con sus padres en Canaán.

 Y José fue y lo hizo saber a Faraón, y dijo: Mi padre y mis hermanos, con sus ovejas, y sus vacas y todo lo que tienen, han venido de la tierra de Canaán, y he aquí, están en la tierra de aGosén.

 Y de entre sus hermanos tomó cinco hombres y los presentó delante de Faraón.

 Y Faraón dijo a sus hermanos: ¿Cuál es vuestro oficio? Y ellos respondieron a Faraón: Pastores de ovejas son tus siervos, así nosotros como nuestros padres.

 Dijeron además a Faraón: Para morar en esta tierra hemos venido, porque no hay pasto para las ovejas de tus siervos, pues el hambre es grave en la tierra de Canaán; por tanto, te rogamos ahora que permitas que habiten tus siervos en la tierra de Gosén.

 Entonces Faraón habló a José, diciendo: Tu padre y tus hermanos han venido a ti.

 La tierra de Egipto delante de ti está; en lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos; habiten en la tierra de Gosén, y si sabes que hay entre ellos hombres capaces, ponlos por mayorales de mi ganado.

 Y José llevó a su padre y lo presentó delante de Faraón; y Jacob bendijo a Faraón.

 Y dijo Faraón a Jacob: ¿Cuántos son los días de los años de tu vida?

 Y Jacob respondió a Faraón: Los días de los años de mi peregrinación son ciento treinta años; pocos y amalos han sido los días de los años de mi vida, y no han llegado a los bdías de los años de la vida de mis padres en los días de su peregrinación.

 10 Y Jacob bendijo a Faraón y salió de delante de Faraón.

 11 Así José hizo habitar a su padre y a sus hermanos, y les dio posesión en la tierra de Egipto, en lo mejor de la tierra, en la tierra de aRamesés, como mandó Faraón.

 12 Y aalimentaba José con pan a su padre, y a sus hermanos y a toda la casa de su padre con pan, según el número de sus hijos.

 13 Y no había pan en toda la tierra, y el hambre era muy grave, por lo que desfalleció de hambre la tierra de Egipto y la tierra de Canaán.

 14 Y recogió José todo el adinero que se halló en la tierra de Egipto y en la tierra de Canaán, por los alimentos que le compraban; y puso José el dinero en casa de Faraón.

 15 Y acabado el dinero de la tierra de Egipto y de la tierra de Canaán, vino todo Egipto a José diciendo: Danos apan; ¿por qué hemos de morir delante de ti, por haberse acabado el dinero?

 16 Y José dijo: Dad vuestros ganados, y yo os daré por vuestros ganados, si se ha acabado el dinero.

 17 Y ellos trajeron sus ganados a José; y José les dio alimentos por caballos, y por el ganado de las ovejas, y por el ganado de las vacas y por asnos; y los sustentó de pan por todos sus ganados aquel año.

 18 Y acabado aquel año, vinieron a él el segundo año y le dijeron: No encubriremos a nuestro señor que el dinero ciertamente se ha acabado; también el ganado es ya de nuestro señor; nada ha quedado delante de nuestro señor sino nuestros cuerpos y nuestra tierra.

 19 ¿Por qué hemos de morir delante de tus ojos, así nosotros como nuestra tierra? Cómpranos a nosotros y a nuestra tierra por pan, y seremos nosotros y nuestra tierra siervos de Faraón; y danos semilla para que vivamos y no muramos, y no sea asolada la tierra.

 20 Entonces compró José toda la tierra de Egipto para Faraón, pues los egipcios vendieron cada uno sus tierras, porque se agravó el hambre sobre ellos; y la tierra vino a ser de Faraón.

 21 Y al pueblo alo hizo pasar a las ciudades, desde un extremo de las fronteras de Egipto hasta el otro.

 22 Solamente la tierra de los sacerdotes no compró, por cuanto los sacerdotes tenían ración de Faraón, y ellos comían su ración que Faraón les daba; por eso no vendieron su tierra.

 23 Y José dijo al pueblo: He aquí, hoy os he comprado a vosotros y vuestra tierra para Faraón; ved aquí semilla; sembrad la tierra.

 24 Y acontecerá que ade los frutos daréis la quinta parte a Faraón, y las cuatro partes serán vuestras para sembrar las tierras y para vuestro mantenimiento, y para el de los que están en vuestras casas y para que coman vuestros niños.

 25 Y ellos respondieron: La vida nos has dado; hallemos gracia ante los ojos de mi señor y seamos siervos de Faraón.

 26 Entonces José lo puso por ley hasta hoy sobre la tierra de Egipto, señalando para Faraón la quinta parte, excepto sólo la tierra de los sacerdotes, que no llegó a ser de Faraón.

 27 Así habitó Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; y tomaron posesión de ella, y se aumentaron y se multiplicaron en gran manera.

 28 Y vivió Jacob en la tierra de Egipto diecisiete años; y fueron los días de Jacob, los años de su vida, ciento cuarenta y siete años.

 29 Y llegaron los días de Israel para morir, y llamó a su hijo José y le dijo: Si he hallado ahora gracia ante tus ojos, te ruego que pongas tu mano debajo de mi amuslo y que hagas conmigo misericordia y verdad; te ruego que no me bentierres en Egipto;

 30 mas cuando duerma con mis padres, me llevarás de Egipto y me asepultarás en el sepulcro de ellos. Y él respondió: Yo haré como tú dices.

 31 E Israel dijo: Júramelo. Y él se lo juró. Entonces Israel se inclinó sobre la cabecera de la cama.