Capítulo 46

Los ídolos no se deben comparar con el Señor — Sólo Él es Dios y salvará a Israel.

 Se postró aBel, se doblegó Nebo; sus imágenes fueron puestas sobre bestias y sobre animales, bcarga pesada para vuestras bestias fatigadas.

 aFueron doblegados, fueron postrados juntamente; no pudieron escaparse de la carga, sino que tuvieron ellos mismos que ir en cautiverio.

 Escuchadme, oh casa de Jacob, y todo el resto de la casa de Israel, los que yo he traído desde el vientre, los que yo he llevado desde la matriz.

 Y hasta vuestra vejez yo seré el mismo, y hasta vuestras canas os soportaré yo; yo he hecho y yo llevaré; yo os soportaré y yo os alibraré.

 ¿A quién me aasemejáis, y me igualáis y me comparáis, para que seamos semejantes?

 Algunos derrochan oro de la bolsa y pesan plata con balanza; contratan a un platero, y éste ahace un dios de ello; se postran, sí, y lo adoran.

 Se lo aechan sobre los hombros, lo llevan y lo colocan en su lugar; allí se está y no se mueve de su sitio. Sí, le bclaman, pero tampoco responde ni libra de la tribulación.

 Acordaos de esto y ased firmes; recordadlo en vuestro corazón, transgresores.

 Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos, porque ayo soy Dios, y no hay ningún otro; yo soy Dios, y nada hay semejante a mí,

 10 que aanuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: bMi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero;

 11 que llamo desde el aoriente al bave de rapiña y de tierra lejana al hombre de mi consejo. Yo chablé, y haré que acontezca; lo he pensado, y también lo haré.

 12 Escuchadme, aduros de corazón, que estáis lejos de la justicia.

 13 Haré que se acerque mi justicia; no se alejará, y mi asalvación no bse detendrá. Y pondré salvación en Sión, y mi gloria será para Israel.