Capítulo 1

Judá, Simeón y José continúan la conquista de los cananeos — Los cananeos sobrevivientes permanecen en las tierras de Judá, de Manasés, de Efraín, de Zabulón, de Aser, de Neftalí y de Dan.

  Y aconteció que después de la muerte de Josué, los hijos de Israel consultaron a Jehová, diciendo: ¿Quién de nosotros subirá primero a pelear contra los cananeos?

 Y Jehová respondió: Judá subirá; he aquí que yo he entregado la tierra en sus manos.

 Y Judá dijo a Simeón, su hermano: Sube conmigo al territorio que me ha tocado, y apeleemos contra el cananeo; y yo también iré contigo al tuyo. Y Simeón fue con él.

 Y subió Judá, y Jehová entregó en sus manos al cananeo y al ferezeo; y de ellos hirieron en Bezec a diez mil hombres.

 Y hallaron a Adoni-bezec en Bezec, y pelearon contra él y derrotaron al cananeo y al ferezeo.

 Mas Adoni-bezec huyó; y lo persiguieron, y lo prendieron y le cortaron los pulgares de las manos y de los pies.

 Entonces dijo Adoni-bezec: Setenta reyes, cortados los pulgares de sus manos y de sus pies, recogían las migajas debajo de mi mesa; como yo hice, así me ha pagado Dios. Y lo llevaron a Jerusalén, donde murió.

 Y habían combatido los hijos de Judá contra Jerusalén, y la habían tomado, y la pasaron a filo de espada y prendieron fuego a la ciudad.

 Después los hijos de Judá descendieron para pelear contra el cananeo que habitaba en las montañas, y en el sur y en los llanos.

 10 Y marchó Judá contra el cananeo que habitaba en Hebrón, la cual se llamaba antes Quiriat-arba; e hirieron a Sesai, y a Ahimán y a Talmai.

 11 Y de allí fue contra los que habitaban en Debir, que antes se llamaba Quiriat-séfer.

 12 Y dijo Caleb: Al que ataque a Quiriat-séfer y la tome, yo le daré a Acsa, mi hija, por esposa.

 13 Y la tomó Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb; y él le dio a su hija Acsa por esposa.

 14 Y aconteció que cuando se iba con él, le persuadió a que pidiese a su padre un campo. Y ella se apeó del asno, y Caleb le dijo: ¿Qué deseas?

 15 Ella entonces le respondió: Dame una bendición; ya que me has dado tierra del sur, dame también fuentes de aguas. Entonces Caleb le dio las fuentes de arriba y las fuentes de abajo.

 16 Y los hijos del aceneo, bsuegro de Moisés, subieron de la cciudad de las palmeras con los hijos de Judá al desierto de Judá, que está al sur de Arad; y fueron y habitaron con el pueblo.

 17 Y fue Judá con su hermano Simeón, y derrotaron al cananeo que habitaba en Sefat y la asolaron. Y pusieron por nombre a la ciudad, Horma.

 18 Tomó también Judá Gaza con su territorio, y Ascalón con su territorio y Ecrón con su territorio.

 19 Y Jehová estaba con aJudá, que expulsó a los de las montañas, mas no pudo expulsar a los que habitaban en los llanos, los cuales tenían carros de hierro.

 20 Y dieron Hebrón a Caleb, como Moisés había dicho; y él expulsó de allí a los tres hijos de Anac.

 21 Mas al jebuseo que habitaba en Jerusalén no lo aexpulsaron los hijos de Benjamín, y así el jebuseo ha habitado con los hijos de Benjamín en Jerusalén hasta hoy.

 22 También los de la casa de José subieron contra Bet-el, y Jehová estaba con ellos.

 23 Y los de la casa de José pusieron espías en Bet-el, ciudad que antes se llamaba Luz.

 24 Y los que espiaban vieron a un hombre que salía de la ciudad y le dijeron: Muéstranos ahora la entrada de la ciudad, y haremos contigo misericordia.

 25 Y él les mostró la entrada a la ciudad, y la hirieron a filo de espada; mas dejaron ir a aquel hombre con toda su familia.

 26 Y se fue el hombre a la tierra de los heteos y edificó una ciudad, a la cual llamó Luz; y éste es su nombre hasta hoy.

 27 Tampoco Manasés expulsó a los de Bet-seán, ni a los de sus aldeas, ni a los de Taanac y sus aldeas, ni a los de Dor y sus aldeas, ni a los habitantes de Ibleam y sus aldeas ni a los que habitaban en Meguido y en sus aldeas; pero el cananeo persistía en habitar en aquella tierra.

 28 Y aconteció que cuando Israel cobró fuerzas, hizo tributario al cananeo, mas no los expulsó totalmente.

 29 Tampoco Efraín expulsó al cananeo que habitaba en Gezer, sino que habitó el cananeo en medio de ellos en Gezer.

 30 Tampoco Zabulón expulsó a los que habitaban en Quitrón ni a los que habitaban en Naalal, sino que el cananeo habitó en medio de él, y le fue tributario.

 31 Tampoco Aser expulsó a los que habitaban en Aco, ni a los que habitaban en Sidón, ni en Ahlab, ni en Aczib, ni en Helba, ni en Afec ni en Rehob.

 32 Así que moró Aser entre los cananeos que habitaban en la tierra, pues no los expulsó.

 33 Tampoco Neftalí expulsó a los que habitaban en Bet-semes ni a los que habitaban en Bet-anat, sino que moró entre los cananeos que habitaban en la tierra; mas le fueron tributarios los moradores de Bet-semes y los moradores de Bet-anat.

 34 Los amorreos hicieron retroceder a los hijos de Dan hasta la región montañosa, y no los dejaron descender a los llanos.

 35 Y el amorreo persistió en habitar en el monte Heres, en Ajalón y en Saalbim; pero cuando la mano de la casa de José se fortaleció, los hicieron tributarios.

 36 Y el límite del amorreo fue desde la subida de Acrabim, desde Sela hacia arriba.